Jueves, 06 de febrero de 2014

Inmoarrabi pide al juez que levante el embargo sobre las taquillas y abonos del Racing

La sociedad Inmoarrabi, acreedor privilegiado del Racing, a quien el club verdibanco adeuda dos millones y medio de euros por un crédito impagado, ha llegado a un acuerdo con el Consejo de Administración del club para aplazar el pago del débito. Fruto de ese pacto, su abogado pidió ante el juez Fermín Goñi, que tramita la demanda de reclamación de cantidad, que levantara el embargo de los abonos y de la taquilla, y, en consecuencia, dejara sin efecto la administración judicial parcial existente. En definitiva, Inmoarrabi no seguirá adelante con el procedimiento judicial para cobrar la deuda, que ya tiene reconocida. Eso no significa que renuncie al débito, porque el compromiso adquirido por el club pasa por el establecimiento de un calendario de pagos a medio plazo. La medida allana el camino a la dirección del club para disponer de unos ingresos por taquilla y abonos nada desdeñables, dado el anémico estado de sus arcas.

Tras la solicitud de Inmoarrabi, el juez Goñi dictará en los próximos días, más pronto que tarde, una resolución en virtud de la cual retirará al administrador judicial y la intervención de los fondos que entran por caja.

El fermento de esta decisión hay que buscarlo en los acontecimientos ocurridos la última semana, y sobre todo en la junta de accionistas celebrada el pasado 31 de enero, donde la anterior directiva, capitaneada por Ángel Lavín, fue relevada por el administrador judicial holandés, Onur Arslan, como gestor y máximo responsable de la firma WGA, tenedora de la mayoría de las acciones del club. Arslan llegó a Santander de la mano del despacho de abogados de José Gabriel Sainz de la Maza. El bufete lo localizó en Amsterdam y lo convenció de que relevara al empresario indio Ali Syed de la administración del club. Eso ocurrió el pasado 17 de enero, y a partir de aquel momento se produjeron una serie de movimientos estratégicos de cara a liberar al Racing de las cadenas de Lavín y a su entorno. Y así fue, a pesar de las maniobras in extremis que intentó el todavía responsable del Racing la víspera de la junta de accionistas. El mismo jueves por la noche Lavín suspendió la junta, lo que obligó al holandes y a sus asesores jurídicos a acudir al juzgado de guardia. Fue la autoridad judicial la que ese mismo viernes ordenó la celebración de la asamblea de accionistas, a la que acudió un triunfante Onur Arslan para destituir al consejo de administración y nombrar a su equipo de confianza, con Tuto Sañudo al frente.

A partir de ese momento, la nueva ejecutiva del club se acercó al acreedor más apremiante, el prestamista vasco Inmoarrabi, para intentar llegar a un acuerdo. El nombramiento del nuevo director administrador de la sociedad deportiva, José María Fernández Alonso, el pasado lunes constituyó un guiño del Racing a la sociedad vasca, ya que este fue el gestor que propuso Inmoarrabi al juez cuando solicitó en su día la administración judicial del club. Ahora, Fernández Alonso será el puente entre Inmoarrabi y el club.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:42 | 0 Comentarios | Enviar

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