Lunes, 03 de febrero de 2014

'Una vez conseguido el objetivo, me marcho'

Bernardo Colsa, con el rostro cansado, "tras una semana agotadora", ha concedido una entrevista a esta web donde desvela que dimite de su cargo de presidente de las peñas. "Una vez conseguido el objetivo, me marcho", aseguró. Una dimisión que llevará a efecto en febrero cuando culmine la fiesta del fin del Centenario que está organizando.

–¿Cómo califica lo sucedido la semana pasada?

–Sin duda, ha sido la más intensa desde que estoy al frente de las peñas. Aunque todo estaba predestinado para un mismo final, ha sido muy emotivo. Comenzó con el anuncio de los jugadores del plante. Después, el jueves, entré por primera vez en el vestuario mi equipo y me emocioné con lo que escuché allí.

–¿Antes del partido contra la Real Sociedad?

–Sí, me invitaron los capitanes porque querían pulsar el ambiente de la afición ante el plante. Escuché cosas bonitas y sinceras. Lo que pasó en el partido fue emocionante.

–¿Fue ese el clímax?

–No, cuando realmente gocé fue el jueves por la noche, cuando vi que Harry y Berdejo habían caído en la trampa de desconvocar la Junta de Accionistas. Así todo cuadraba, como se vio después con el auto judicial del viernes.

–¿Estaba todo preparado?

–Sí. Entraron al trapo y se vio en el auto judicial, porque era un engaño manifiesto lo que el anterior Consejo estaba organizando en el Racing. Fue el movimiento de las peñas solicitando en diciembre la Junta, la que nos rechazó Carlos Martínez de Marigorta, lo que sirvió de base para el auto que firmaron el fiscal Jefe de Cantabria, el magistrado de lo Mercantil y el juez Agüero, que era el que estaba de guardia. Lo mejor es que además se abrieron diligencias penales por delito societario.

–Con el Consejo de Ángel Lavín desmantelado, ¿qué papel desempeñaran las peñas y su presidente?

–Yo dimito porque el colectivo que he dirigido sabía que me iba a marchar cuando acabara todo esto. Ahora, ayudaré en todo lo que me pidan, como cuando no era presidente. No es una cuestión de irme y desaparecer. Además, hay varios actos en los que estoy implicado, una exposición y la fiesta de febrero, y ahí estaré. Pero lo que tengo claro es que dejo el cargo, pero antes debo hacerlo cuando ponga lo que me queda en orden. Que sean mis compañeros de junta los que continúen adelante.

–¿Tiene ya relevo?

–Sinceramente, no. Además, ahora no hace falta tanto protagonismo ni estar tanto en los medios de comunicación. Lo que hace falta es que la directiva, como siempre ha trabajado de forma colegiada, lo haga de la misma manera.

–Hay quien puede interpretar su renuncia al cargo como una liberación para poder dar el salto a la política...

–Pertenezco a un partido político (Partido Regionalista de Cantabria) y soy militante. Lo he sido siempre. A lo que me dedique en el futuro es una cuestión mía.

–Durante este tiempo un sector le ha visto como héroe y otro como villano.

–Soy socio del Racing de manera continua desde el año 1984. Cuando vine aquí es porque me llamaron unos amigos para ocupar este puesto. Francamente, siempre pensé que todo iba a durar todo menos. Las peñas siempre han tenido mucho protagonismo en el club, pero se dieron unas circunstancias y cogimos mucho protagonismo. Más del que nos hubiera gustado. Ha habido un exceso, pero no hubo otro remedio.

–¿El colectivo se ha sentido respaldado en este tiempo?

–Nos hemos encontrado solos en muchos momentos. Se estableció una lucha como la de David contra Goliat. Poco a poco se fue sumando la gente y últimamente hemos estados respaldados. El presidente de Cantabria ha gastado más tiempo en meterse conmigo que en hablar de Francisco Pernía. Los poderes públicos han visto enemigos donde no los había. Los que pudieron hacer algo o fueron muy tibios o no hicieron nada. Esto ha provocado que el Racing se rescate en Segunda B y arruinado. El tiempo nos ha dado la razón.

–¿Cuando comunicas a tus compañeros que dejas el cargo?

–En la reunión que he tenido con ellos. Allí les dije lo mismo que cuando accedí en octubre de 2011. Intenté ser presidente de las peñas con 16 años y perdí las elecciones ante Jesús Solórzano. Ahora tengo 43 años. Me llamaron y me impliqué.

–¿Se ha desgastado mucho?

–Si el Gobierno regional ha visto en mí un enemigo, se ha equivocado. Eso ha provocado un ambiente de hostilidad contra mí por parte de varias personas. Lo he tratado de llevar lo mejor posible. Además, siempre ha rondado la idea de lo que estaba buscando era un sillón, un sitio, un puesto. Pues no. Vine a ayudar. Disfruto más del fútbol desde mi asiento en la grada. Y es lo que voy a hacer.

–En su opinión, ¿cuál es la hoja de ruta que debe seguir el club a partir de ahora?

–Se presentan muchas dudas. Hay que entender lo del viernes como una salvación. El triunfo es del racinguismo no de ningún particular. Hemos convertido esta lucha en una cuestión de sentimiento no en algo mercantil. Es un movimiento de mucha profundidad que trasciende de lo deportivo. Había que echar a estos y nombrar a otros y, a partir de ahí, aunque surjan tiranteces, que han surgido, hemos de caminar todos por el mismo camino.

–¿Se refiere al nombramiento de Félix Álvarez como consejero que se discutió en la Junta?

–Es cierto que no tiene la admiración de todo el mundo, como quedó patente el viernes, pero es mi consejero y como al resto hay que ayudarle. Aunque convendría que explicase el motivo de esas tiranteces. Todo se puede resolver hablando y dialogando porque si nos pegamos entre nosotros, no llegamos a ningún lado.

–¿Tiene miedo a que se produzca una guerra civil en por la composición del nuevo Consejo?

–Por nuestra parte, no. Siempre hemos tenido buena sintonía con los exjugadores y siempre hemos planteado que lo que se debe conseguir es que esto no se vuelva a repetir. . Los equipos pequeños solo sobreviven si están arraigados y enraizados. Es fundamental la política social. Sin racinguismo no hay Racing. Es lo social donde nosotros podemos hacer nuestra labor y ayudar el club. No digo que las peñas llevemos la política social, pero sí tenemos que colaborar de forma activa en la toma de decisiones. No estamos dispuestos solo al pan y circo.

–¿Qué retos tiene por delante el nuevo Consejo?

–Lo primero es poner en orden el club. Ahora mismo es como la Alemania nazi del 45, cuando entraron los aliados por Berlín. Había un dictador mandando tropas al frente de Rusia, como Harry y Berdejo con sus escritos, atrincherado en el búnker y no se habían dado cuenta de que habían perdido la batalla. Han dejado un rastro de desolación absoluta. Lo primero es levantar los embargos de Hacienda e Inmoarrabi y sobre todo captar recursos a corto plazo. Luego habrá que poner las miserias encima de la mesa y activar una ampliación de capital. Hay que meter dinero en el club.

–¿Y todo eso lo podrá conseguir este Consejo?

–Este Consejo tiene, desde mi punto de vista, una fecha de caducidad. Cuando el club esté ordenado, entiendo que deberán salir y si los nuevos dueños o el nuevo dueño quieren que sigan, pues seguirán.

–¿Cuál cree que debe ser la postura del nuevo órgano de gobierno con Jacobo Montalvo?

–Tendrán que hablar con él porque el Consejo debe hablar con todos los actores implicados. Todos sabemos que Montalvo no es la solución al futuro del Racing, pero es el dueño de las acciones con las que está colocado el actual consejo. Están condenados a entenderse.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 23:29 | 0 Comentarios | Enviar

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