Jueves, 30 de enero de 2014

'Hay mucho que hacer esta tarde', dice el administrador holandés Onur Arslan

Onur Arslan, el administrador judicial holandés de la empresa WGA, que tiene plenos poderes sobre el Racing, ya está en Santander con una idea muy clara: intentar una transición pacífica y ordenada en el club en la junta general de accionistas que se celebra mañana, viernes. No quiere más ruido, pero también es consciente de la renuencia de la actual dirección, encabezada por Ángel Lavín, a ceder el poder sin presentar batalla. Arslan se ha reunido en los juzgados de Las Salesas con el juez de lo mercantil que está tramitando el concurso de acreedores que pesa sobre el club. El juez Carlos Martínez de Marigorta es quien debe decidir sin se trata de un concurso culpable o fortuito.

A su llegada a Santander, Arslan se ha parado ante los medios para comentar que "hay mucho que hacer esta tarde", en referencia a la junta de accionistas de este viernes.

Tras la reunión con el juez en el despacho de la secretaria judicial del Juzgado de Lo Mercantil, Marigorta se ha marchado junto a Fermín Goñi, mientras que los abogados Arroyo y Sainz de la Maza no han querido hacer declaraciones sobre los temas tratados en el encuentro.

El administrador holandés, que asumió el mando de la empresa tras la destitución de Ahsan Ali Syed como administrador único, ha aterrizado en Parayas cerca de la una y media de la tarde y ha explicado a los periodistas que tiene varias reuniones a lo largo de estos días en las que se van a abordar cuestiones importantes.

Ha dicho que van a ser días ajetreados y, también, importantes, pero ha señalado que de momento no puede dar más información y habrá que esperar al final de esa agenda de reuniones para ver qué sucede.

"Hoy es un día muy ajetreado, esta noche hay un partido importante, mañana será también un día importante. Y veremos qué pasa después", ha comentado, siempre en inglés, a los periodistas que han acudido al aeropuerto.

Tampoco se ha pronunciado sobre el ultimátum de la plantilla para que dimita el actual Consejo de Administración, bajo la amenaza de no jugar esta noche el partido de vuelta de cuartos de la Copa del Rey contra la Real Sociedad.

Cuando los periodistas le han preguntado si los jugadores deberían disputar el encuentro, ha respondido con un "no sé" y ha reiterado que tiene muchas reuniones por delante y, quizá, después de ellas, pueda hablar con la prensa.

Onur Arslan viene pertrechado de la documentación que le acredita el control del club, aunque su entorno tampoco infravalora los movimientos estratégico-jurídicos que el despacho de Manuel Broseta, con funciones de secretario del Consejo de Administración, pueda ejecutar de manera inopinada.

El holandes es perfecto conocedor del escenario que se encontrará mañana en la junta general. Arroyo Martínez y Sáinz de la Maza le ofrecieron amplia información del club tras localizarlo en Amsterdam y entrevistarse con él en la ciudad holandesa a mediados de mes. Tan decisivo fue aquel encuentro que precipitó días después la salida del empresario indio Alí Syed, el anterior propietario hasta WGA, que perdió el control de la sociedad deportiva. Sabedor de los enredos judiciales, de las reticencias del equipo directivo que nombró Syed, el administrador judicial tratará a lo largo del día de hoy de afianzar su autoridad sobre el club, una tarea para la que cuenta con la colaboración del despacho de abogados de Santander. Eso supone analizar todos los flecos y también, como si de una partida de ajedrez se tratase, adelantarse a las jugadas de sus rivales para evitar un jaque mate.

El escenario ideal -el cambio tranquilo en la dirección del club para dar paso a una nueva era- no existe, según las cábalas que hace el entorno del holandés. El administrador judicial de WGA tratará de buscar un consenso con el presidente del club, Ángel Lavín, y su equipo para atemperar la situación. Pero todas las previsiones -mañana se verá si acertadas o no- apuntan a la resistencia, más o menos numantina, del círculo que ampara a Lavín a soltar las riendas del Racing.

En Derecho todo es discutible, y no se descarta que el abogado valenciano Manuel Broseta, experto en Derecho Mercantil, se saque de la manga una carta jurídica para cuestionar la representatividad de Onur Arslan en la sociedad deportiva. De momento, Lavín, cuya primera intención tras el órdago de los jugadores al negarse a jugar hoy contra la Real Sociedad si no se iba, fue ponerse de lado y viajar a Brasil, parece que presidirá la junta de accionistas. Tras la rebelión de los jugadores, sólo esbozó que no sería él quien dificultará la transición. Pero ayer se mantuvo en silencio. Tanto él como su entorno actúan con máxima cautela y no desvelan sus posiciones en la junta de accionistas.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:15 | 0 Comentarios | Enviar

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