Jueves, 30 de enero de 2014

El árbitro podrá suspender el encuentro antes de su inicio o si el Racing se niega a competir

El joven colegiado extremeño Jesús Gil Manzano (Don Benito, Badajoz, 1984) puede tener hoy una papeleta difícil. A buen seguro que el árbitro pacense preferiría pasar inadvertido tras un buen partido de fútbol en El Sardinero entre el Racing y la Real. Pero quizá le toque decretar el final del encuentro más pronto de lo que debiera y, con ello, dejar fuera de la Copa al Racing.

Árbitros consultados por este periódico explican lo que ocurrirá hoy. Si el colegiado no recibe la notificación por parte de la Federación Española de Fútbol de que el partido no se jugará a ciencia cierta, Gil Manzano y sus ayudantes -Ángel Nevado, Marcos Álvarez y Pablo Fernández como cuarto árbitro- acudirán con normalidad a El Sardinero. A eso de las 19.30 horas, hora y media antes del comienzo del encuentro, revisarán que el césped, las porterías, etc. estén en perfecto estado.

El primer momento clave llegará una hora antes del inicio del partido, a las 20.00 horas. Los delegados de ambos equipos deben hacer llegar al colegiado las fichas de los jugadores. Si el del Racing no las facilita y le dice al árbitro que no piensan jugar, el extremeño puede decretar ahí mismo la suspensión del encuentro. No tendría sentido que la Real Sociedad y los miembros del equipo arbitral saltasen a calentar si el Racing tiene decidido que no va a jugar.

Si ambos delegados presentan las fichas, todo seguiría normalmente. Equipos y trío arbitral calentarían en el césped. Si el Racing no saltase a calentar y cuando llegase la hora de inicio del partido no está sobre el campo, el árbitro podría esperar una media hora de cortesía, según las fuentes consultadas por este periódico. Una vez pasado ese tiempo, Gil Manzano consultaría de nuevo al delegado del Racing sobre su disposición a jugar. Si es negativa, decretaría la suspensión del encuentro.

Tras el inicio

La última posibilidad es si los jugadores del Racing comienzan el partido, pero tras el pitido del árbitro inician una protesta, como quedarse de brazos cruzados o sentados en el suelo. Si eso se produce, el árbitro consultaría al capitán verdiblanco para ver si la protesta es puntual o es definitiva. En el primer caso, y con la colaboración de la Real, con 'distraer' un rato el balón vale. Si la medida es definitiva, el árbitro tomará la decisión de suspender el partido cuando sea el Racing el que tenga que jugar el balón, como por ejemplo al hacer un saque de banda. Si los jugadores verdiblancos se niegan a poner la pelota en juego, y el árbitro ve que esa actitud no es sólo de un jugador sino del equipo entero, decretará la suspensión.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:09 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario