Jueves, 26 de diciembre de 2013

El Racing de hoy copia a sus 'mayores'

El Racing actual sigue los pasos de su referente en el último paso por el infierno de Segunda División B, el de la temporada 1990-1991. Aquella campaña el equipo logró el ascenso, por lo que no hay mejor espejo en el que mirarse para repetir el éxito. Hasta el momento, los de Paco Fernández han hecho los deberes. Al término de la primera vuelta del campeonato en el Grupo I de la Segunda B, el Racing es líder, exactamente igual que ocurrido hace 23 años. En la actualidad los racinguistas comparten la privilegiada posición con el Guijuelo, mientras que el equipo de los Juan Carlos, Ceballos, Benito, De Diego y compañía ostentaban el liderato en solitario, con cuatro puntos de ventaja sobre el Atlético Osasuna.

A pesar de que aquel conjunto perdió un partido menos y ganó tres jornadas más que el actual en el ecuador de la competición, existen muchas similitudes entre ambas trayectorias, lo que permite ser optimistas, ya que hace dos décadas el resultado final fue el deseado.

A día de hoy, el Racing ha jugado 18 jornadas (una menos que las establecidas debido a la no inscripción del Salamanca Athletic) por 19 de su antecesor. Nueve victorias, siete empates y tan sólo dos derrotas que totalizan 34 puntos. A pesar del más que positivo devenir en esta mitad de Liga, los puntos conseguidos por los verdiblancos y que les permiten encabezar la clasificación son los más bajos de los cuatro grupos de la categoría. Las Palmas Atlético ( Grupo II) con 36 es también líder al igual que el Llagostera (III) y La Hoya (IV) que marchan destacados en la tabla con 42. El dato viene a confirmar la igualdad existente en el grupo de los cántabros en el que incluso su teórico rival para el ascenso, el Oviedo, pierde comba (está a seis puntos aunque con un partido menos) y equipos como el Ourense, Guijuelo o Racing de Ferrol, que no contaban a priori para luchar por objetivos tan ambiciosos se han sumado a la carrera. En la temporada 1990-91, por el contrario, era el Racing el que con 28 puntos sumados (40 si se usaría el sistema actual de tres puntos por victoria) se convertía en el campeón de invierno con mayores registros de la división, superando al Real Madrid (Grupo I) con 26, al Córdoba (III) con 25 y al Barcelona Atlético (IV) con 25. Los guarismos de hace 23 años son más bajos puesto que por aquel entonces el sistema de puntos otorgaba por cada victoria dos puntos al vencedor.

En el capítulo de goles, los pupilos de Paco Fernández han querido seguir al dictado las lecciones de sus predecesores y casi lo han conseguido. El año del ascenso, al término de la primera vuelta, los goles de De Diego, Benito, Chili y el resto de héroes de la época sumaron 31, tan sólo tres menos que los de Koné y el resto de compañeros. En cuanto a los encajados: 16, coincidencia exacta. El apartado de goles también es un fiel reflejo del estilo de juego de un equipo. Una plantilla con 34 y otra con 31, acabó siendo la máxima artillera de los cuatro grupos de la categoría (con la excepción del Llagostera, que con un partido más suma un gol más). En el año del ascenso ni los filiales del Barcelona y el Real Madrid, acostumbrados por su obligación de juego ofensivo a un fútbol de ataque, superaron a los santanderinos.

Una derrota más

Puede resultar obvio, pero un equipo que quiere ser campeón tiene que tener claro que no puede perder partidos. Cumplida la mitad del camino, el Racing de hoy tan sólo se ha ido de vacío en dos jornadas y ambas a domicilio: en Ferrol y Burgos. Los ferrolanos, actualmente terceros en la clasificación, superaron por 3 a 2 a los racinguistas en un partido que supuso romper la imbatibilidad de los cántabros. El otro contratiempo surgió en El Plantío (1-0), en un encuentro que no mereció perder el cuadro de Paco Fernández. Sus 'hermanos mayores' se marcharon con la cabeza gacha en una ocasión más. Cayeron ante el Binéfar (3-0), Lemona (3-1) y Basconia (1-0).

En lo que, de nuevo, existe coincidencia total es en la fortaleza mostrada por ambos en El Sardinero. Ninguno de los dos lamentó una derrota ante su afición a estas alturas. De hecho, los autores del ascenso de aquella temporada aguantaron su condición de invictos en su feudo hasta el final del campeonato y, además, durante la durísima fase de ascenso que les enfrentó al Cartagena, Córdoba y Getafe. Una trayectoria inmaculada en casa.

Aquel año, sus dos goleadores, De Diego (23) y Benito Ballent (16), que sumaron 39 goles entre ambos, tuvieron buena parte de la culpa del ansiado ascenso. Sus registros fueron determinantes, pero también la solidez defensiva de los Gelucho, Roncal, Revilla y tantos paisanos que convirtieron al equipo en casi infranqueable. Las mayores diferencias existente entre las dos épocas no radican en lo deportivo, puesto que los datos así lo atestiguan, sino en la paz social y en la salud económica, algo que sería primordial trasladar al presente.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:52 | 0 Comentarios | Enviar

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