Domingo, 15 de diciembre de 2013

Un punto de coraje

Un punto forjado a la épica. El Racing, con nueve jugadores sobre el terreno de juego durante media hora (y diez durante 50 minutos) fue capaz de arrancar un empate de O Couto ante un Ourense que tampoco hizo méritos para ganar. Las más que discutibles expulsiones de Koné y Agustín pasaron factura al equipo cántabro, que a base de entrega logró llevarse un punto para Santander.

Paco Fernández eligió el guión práctico. Efectivo. Rival directo, a domicilio y césped en malo estado. El asturiano se decantó por el fútbol directo y por un doble pivote físico, con Juanpe y Javi Soria. Y en la primera mitad le sirvió al Racing para llevar algo de peligro a la meta del Ourense, mantener a raya a su contrincante y ganar a los puntos antes del descanso.

El Ourense comenzó algo mejor el choque, pero cuando el equipo cántabro comenzó a pisar área contraria, los gallegos se amedrentaron. La primera ocasión racinguista llegó en un remate flojo de Oriol a la salida de un córner. Taboas atrapó la pelota sin problemas. Unos minutos después, Ander Lafuente hizo un slalom entre los defensores rojillos y el disparo desde la frontal se marchó, entre botes defectuosos, cerca del palo izquierdo.

Javi Soria y Oriol pudieron adelantar a su equipo en un barullo dentro del área local, pero ni uno ni otro supieron aprovechar el caos de piernas. Ocasiones salteadas en medio de un juego pobre en un partido sin florituras. Lo importante era el resultado.

Los acercamientos al área del Ourense se limitaron a un par de disparos lejanos y algún centro al área que Mario atrapó sin problemas.

Sin embargo, el devenir del partido iba a cambiar de forma ostensible cerca del descanso. Agustín, que había recibido una tarjeta amarilla por un piscinazo de un rival, veía la segunda cartulina tras saltar con los codos a por un balón aéreo y golpear a un jugador orensano. Por si fuera poco, en la tangana formada alrededor del colegiado por las protestas racinguistas, el conjunto cántabro se cargó de amonestaciones.

La expulsión fue el preludio del descanso, pero al Racing le tocaba seguir en la batalla de O Couto en inferioridad numérica.

Tras la reanudación, el dominio comenzó a ser orensano. En esos primeros minutos llegó la ocasión más clara para el equipo gallego. Un remate de Moisés lo tocó Lafuente de espuela bajo palos y la pelota se marchó al larguero.

Pero al Racing se le iba a poner el partido aún más cuesta arriba cuando Koné también fue expulsado. El costamarfileño entró al choque con un defensa y el colegiado interpretó plantillazo del ariete, que, tras ver la cartulina roja, mostraba una herida en su pierna mientras pedía falta sobre él. Corría el minuto 62. A los cántabros les quedaba un mundo por sufrir. Además, el partido se había puesto duro por ambos bandos y parecía que el listón estaba más bajo para unos que para otros.

Los de Paco Fernández hicieron de su portería un fortín inexpugnable ante un Ourense que, ciertamente, tampoco hizo muchos méritos para haberse llevado el triunfo. Un equipo muy pobre en ataque a pesar de la superioridad.

Hasta con nueve, el Racing tuvo su opción para haber ganado el partido. Lafuente centró al área y Javi Soria remató, pero la pelota golpeó en un defensa cuando se colaba hacia la portería y se fue a córner.

Los nueve racinguistas se vistieron de cántabros irreductibles para proteger un punto que, a estas alturas, sabía a triunfo. Los últimos minutos fueron años para los visitantes, que se afanaban en achicar balones y en hacer correr el reloj mediante un esfuerzo titánico. Y la lucha tuvo recompensa. En Ourense la muralla la puso el Racing y los gallegos fueron incapaces de profanarla. La afición puede estar orgullosa de la actitud del equipo.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 12:25 | 0 Comentarios | Enviar

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