Lunes, 25 de noviembre de 2013

El Racing gana el derbi cántabro con más goles que fútbol

El Racing venció el derbi cántabro al Noja gracias a su contundencia ofensiva, materializada en los goles de Koné y Juanpe, por partida doble. Los de Paco Fernández ganaron por inercia, sin apenas juego y sólo a través de jugadas aisladas ante un rival mermado por las bajas que plantó cara hasta que le aguantaron las fuerzas. El Noja puso más fútbol que el Racing pero su inocencia en las áreas fue tan evidente como determinante.

Paco Fernández apostó por un planteamiento conservador, pese a jugar en casa y frente a un rival debilitado por las bajas y colocó al central Juanpe en el mediocentro por su obsesión por no perder la posición en una zona que considera vital. A su lado Andreu, que volvió al once tras su ausencia por sanción en Burgos, al igual que Francis, que sustituyó a Orfila en el lateral derecho para conformar la línea defensiva junto a Oriol, Agustín e Iñaki. Sotres volvió a la portería, aunque unas décimas de fiebre le hicieron ser duda hasta el último momento. Y en el tridente ofensivo, Miguélez entró por el sancionado Rubén Durán en compañía de los indiscutibles Lafuente y Nieto. La punta quedó para Koné, que en apenas 12 minutos rompió su sequía goleadora batiendo a Rafa con un gol que condicionó el resto del partido.

En el Noja, Marco Díaz construyó como pudo una alineación con las siete bajas con las que afrontaba el choque, con varios jugadores fuera de su posición habitual, como Kily, Abel y Rober. Por delante del portero Rafa formaron en línea defensiva Kily, Owona, Abel y Aitor. El entrenador asturiano del Noja quería quitarle el balón al Racing por lo que colocó en la zona de creación a tres hombres: Zarandona, Rubén y Nenu, encargados de abastecer de balones en ataque a Riky, Gerard y Rober.

Y el Noja consiguió su propósito de quitar el balón al Racing, que prefería jugar aprovechando el fallo del rival y sacando virtud a su velocidad en vez de construir como su calidad y categoría deberían obligar. Pero el Racing no necesita el dominio del balón para ser peligroso, como demostró que con apenas tres toques creó dos oportunidades clarísimas de gol en apenas 12 minutos: en la primera Koné perdonó sólo ante Rafa y cruzó en exceso el balón, pero en la segunda el delantero costamarfileño adelantó al Racing en otra jugada calcada: Nieto combinó con Miguélez, que regaló una asistencia de lujo a Koné de esas que debería mostrar con más regularidad. La debilidad de los centrales del Noja (Abel es habitualmente mediocentro) era un filón para Koné. Sin apenas hacer nada el Racing ya estaba por delante en el marcador y se preveía una mañana plácida en El Sardinero para los locales.

Un Noja más que digno no acusó el golpe, sabía que en el partido no tenía nada que perder y se gustó jugando al fútbol. Combinaba, triangulaba, tiraba paredes ante la tímida presión racinguista y se acercaba hasta las inmediaciones del área rival. Pero ahí morían sus intentos, porque la baja de su goleador Nacho mermó mucho sus opciones ofensivas. El Noja ponía el juego y el Racing las oportunidades en un choque de estilos que no terminaba de convencer a los apenas 1.800 seguidores racinguistas que pasaban frío en las gradas y que terminaron pitando a su equipo en el tramo final de la primera parte ante la apatía y el conservadurismo demostrados.

Un error del internacional ecuatoriano Kily, que remató de cabeza hacia su propia portería, obligó a Rafa a hacer la parada de la mañana, evitando que el partido quedara sentenciado en la primera parte. Hubiese sido injusto para los méritos de ambos equipos, pero el fútbol no entiende de justicias y sí de goles.

Con tan poco bagaje se llegó al descanso, con una victoria por inercia del Racing ante una Noja que plantaba batalla y daba una imagen más que digna. Sólo tenía como asignatura pendiente inquietar más a Sotres.

En la segunda parte Marco Díaz intentó paliar su poca mordiente ofensiva colocando a Riky como delantero e intercambiando su posición con Rober, que volvió a su sitio natural en la banda. Pero cuando apenas estaban asimilando el cambio, el martillo pilón del Racing volvió a percutir. Juanpe, a la salida de un córner, ponía de cabeza el 2-0 en el marcador en el minuto 47. Nuevo gol a balón parado del Racing, una especialidad esta temporada, y partido finiquitado nada más comenzar la segunda mitad. La pelea era desigual por la contundencia anotadora de un Racing que se puede permitir jugar a medio gas.

El segundo tanto del Racing sí que hirió al Noja, frustrado por una derrota demasiado contundente en ese momento. Sus buenas intenciones se topaban con su inocencia y la pegada rival. Los costeros intentaron rehacerse por medio de Ryki, que disparó desviado en el minuto 49 y al que el árbitro Mateo Montañés le anuló un gol por fuera de juego tras aprovechar un rechace de Sotres a disparo de su compañero Rober. Ese tanto le hubiera dado vida, de ahí las encendidas protestas de Iñaki Bollaín, que hacía labores de técnico desde el banquillo.

El guión era similar al de la primera parte y al de muchos otros partidos del Racing, que se siente cómodo sin balón y que no se avergüenza de ello. Los minutos se iban consumiendo a un ritmo de partido amistoso y más a partir de que Juanpe decidiera que hoy era su día, marcando su segundo gol de la mañana y el tercero del Racing en el minuto 65 al aprovechar, otra vez de cabeza, un centro medido de Lafuente. Los locales no querían hacer más sangre y los visitantes no podían plantar ya más batalla. Nenu y Gerard intentaron subir al marcador el gol del honor para un Noja que se puede marchar orgulloso de la cara que mostró en El Sardinero con las muchas bajas que acumulaba.

Con el partido sentenciado, Paco Fernández quiso dar descanso a Oriol, aquejado de una gastroenteritis, a Miguélez y a Juanpe, que recibió un golpe. En su lugar entraron Granero, Saúl y Orfila. Por su parte, Marco Díaz premió a los juveniles Miguelín y Andrés y les dio minutos en El Sardinero. El partido se cerró sin más historia y el derbi cántabro, que no lo pareció por la falta de intensidad en el césped y de calor en las gradas, terminó con una clara victoria del Racing, que ganó casi sin querer, sin apenas juego y sólo a través de jugadas aisladas. Su superioridad en las áreas no le exigió más.

La afición despidió con aplausos a ambos conjuntos en una mañana en la que hubo más goles que fútbol.

Racing: Dani Sotres, Francis, Oriol (Granero, min. 60), Agustín, Iñaki, Andreu, Juanpe (Orfila, min.77), Nieto, Miguélez (Saúl, min.69), Lafuente y Koné.

Noja: Rafa, Kily, Owona, Abel, Aitor, Rubén (Andrés, min.89), Zarandona, Nenu, Gerard, Ryki (miguelín, min.87) y Rober (Raúl, min.74).

Goles: 1-0 (min. 12): Koné. 2-0 (min. 47): Juanpe. 3-0 (min. 65): Juanpe.

Árbitro: Víctor Mateo Montañés, del colegio aragonés. Amonestó con tarjeta amarilla a los racinguistas Oriol y Andreu y a los nojeños Zarandona e Iñaki.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:36 | 0 Comentarios | Enviar

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