Viernes, 08 de noviembre de 2013

La acusación 'satisfecha' tras las comparecencias de Lavín y Pernía porque dejan 'claro' qué pasa en

El Racing vivió este viernes en los juzgados otro capítulo que puede ser vital para su futuro. El actual presidente Ángel Lavín y el anterior Francisco Pernía han declarado como imputados por presuntos delitos societarios continuados en su gestión del club en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Santander, concretamente, en el despacho del propio juez Miguel Ángel Agüero. Más de ocho horas ha estado el magistrado tomando declaración a los dos imputados y durante ese tiempo aficionados racinguistas a la puerta que han recibido las salidas de ambos con insultos y pitidos. Salidas del juzgado en las que no pudieron evitar pasar ante ellos y escuchar sus imprecaciones, algo que si evitaron a la llegada a Las Salesas al entrar por la puerta de atrás.

El abogado de la acusación, Manuel Higuera, ha terminado la larga jornada "contento" y "satisfecho". El exfutbolista cree que lo ocurrido este viernes en Las Salesas hace un poco "de justicia con el racinguismo". El letrado ha hecho una valoración positiva del resultado de los testimonios, especialmente el de Lavín "especialmente brillante" porque ha "quedado claro" lo que ocurre en el club. La declaración de Pernía, asegura, no le ha sorprendido tanto pues ha mantenido lo que había dicho en otros momentos del proceso judicial. Ambos han eludido responder a algunas "preguntas clave".

A raiz de la información obtenida hoy la Asociación de Exjugadores del Racing ampliará la próxima semana los cargos de la querella criminal que presentaron contra el presidente y el expresidente del Club.

La expectación era grande al inicio de la jornada y un grupo de unos 70 aficionados se apostó en los exteriores de Las Salesas para 'recibir' a los gestores racinguistas y expresar su repulsa por la forma en la que están administrado la centenaria entidad en los últimos años, que ha terminado con el equipo en Segunda División B y una deuda a sus espaldas de más de 30 millones de euros.

Sin embargo, ambos han accedido por la puerta de atrás, junto a la iglesia de Las Salesas, al interior de los Juzgados, y han evitado el 'paseíllo' y encontrarse con los seguidores y los medios de comunicación, provocando la indignación de los asistentes.

Higuera ha considerado que la Delegación del Gobierno en Cantabria debe "dar explicaciones de forma inmediata" sobre este hecho. Ha opinado que esta actuación, de la que tiene la "sensación" que no ha sido "responsabilidad" de los juzgados, lo que ha conseguido es "privilegiar a gente que debe asumir sus responsabilidades, dar la cara y pagar por lo que ha hecho". "No sé si habrá sido la policía quien ha tomado esa decisión pero quién haya sido, hablando entre comillas, es para matarle", ha añadido

El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha mostrado su malestar por este hecho, derivado, según su versión, de una decisión de la Policía, en previsión de algún conflicto de orden público. Fuentes judiciales han explicado que la entrada por la puerta trasera "no estaba prevista" y el juzgado "no ha tenido nada que ver" con la decisión, que ha sido tomada por la Policía Nacional para evitar posibles incidentes y bajo petición de los abogados de Lavín y Pernía. Sin embargo, la propia Policía también se ha eximido de cualquier tipo de responsabilidad en el asunto.

El primero en declarar fue Ángel Lavín, cuya comparecencia ha durado más de cuatro horas. De hecho, 'Harry' tenía previsto tomar a las 10.30 horas para acudir al sorteo de la Copa del Rey, en Madrid. Desde pasadas las 9.00 hasta las 13.15, aproximadamente, el presidente ha permanecido en el despacho de Agüero.

Lavín salió "cansado" de una declaración "muy larga" y fue recogido por sus habituales empleados de seguridad con un coche en la entrada principal. Una decena de aficionados aún aguardaba la salida de los imputados e increpó al presidente del club.

Por su parte, Manuel Higuera, abogado de la acusación, ha dejado entrever una moderada "satisfacción" por la declaración ante el juez del actual máximo mandatario verdiblanco. También ha estado presente el fiscal José Ignacio Tejido.

Tras la salida de Lavín, el juez ha hecho un receso de 30 minutos por lo que el expresidente del Racing, Francisco Pernía, comenzó su declaración cerca de las 14.30 horas. Hasta ese momento, Pernía había estado esperando en el pasillo del juzgado junto con sus abogados, Miren Itziar Charterín y Rodolfo Romero. Su comparecencia se prolongó también durante casi cuatro horas.

Su salida del edificio se ha producido por la puerta de la calle Pedro San Martín, donde le esperaban agentes de seguridad, Policía Nacional y un coche para recogerle. Además, una quincena de aficionados aguardaba para increparle. Ha declinado efectuar declaraciones a la prensa.

Los antecedentes

El juez Miguel Ángel Agüero, encargado de llevar el caso, estimó indicios de delito en la denuncia contra ambos presentada por la Asociación de Exjugadores el 27 de diciembre de 2012. Ahora, once meses después, Lavín y Pernía dan explicaciones ante el tribunal en una jornada que puede abrir un nuevo horizonte al futuro del Racing. Las consecuencias que puedan deparar sus declaraciones son imprevisibles, incluso que el juez tome medidas cautelares y les aparte del control de la entidad, aunque no se espera ninguna medida drástica a corto plazo.

El colectivo de exjugadores presentó a finales del pasado año una querella criminal en los Juzgados de Instrucción contra Lavín y Pernía por la comisión de «varios delitos societarios continuados» con el objetivo de denunciar «todas las actuaciones que están llevando a cabo los consejeros del Racing que puedan considerarse como administración desleal», es decir, aquellas que emprenden los directivos que «adoptan decisiones en perjuicio de una sociedad y de cualquiera de sus accionistas, y en beneficio propio o de terceros». En los 500 folios de documentación que contiene la querella «existen indicios más que evidentes de haberse cometido irregularidades flagrantes en su gestión que traspasan los límites de la legalidad», según los exjugadores.

El juez Agüero entendió el 19 de septiembre que en el escrito de querella se relatan unas actuaciones que «podrían tener encaje en el delito societario tipificado en el artículo 295 del Código Penal» y decidió citar a declarar a Lavín y Pernía el 8 de noviembre. Este precepto citado por el magistrado contempla la «administración desleal y disposición fraudulenta de bienes de una sociedad cometida por los administradores de hecho o de derecho o por los socios de una sociedad constituida o en formación, que en beneficio propio o de un tercero, con abuso de las funciones propias de su cargo, dispongan fraudulentamente de los bienes de la sociedad o contraigan obligaciones a cargo de ésta causando directamente un perjuicio económicamente evaluable a sus socios, depositarios, cuentapartícipes o titulares de los bienes, valores o capital que administren. En estos casos serán castigados con la pena de prisión de seis meses a cuatro años, o multa del tanto al triplo del beneficio obtenido».

Lavín intentó en varias ocasiones detener sin éxito esta querella que ahora le obliga a él y a Pernía a pasar por los tribunales. Incluso en los últimos días ha vuelto a pedir el aplazamiento alegando que ese mismo día tenía que asistir al sorteo de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey. No ha colado. En vez de en Madrid mañana estará en las Salesas.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 21:52 | 0 Comentarios | Enviar

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