S?bado, 02 de noviembre de 2013

Duelo familiar en el Carlos Tartiere

«¿Que quién quiere que gane mi madre?», reflexiona Borja Granero mientras se lo piensa. Se toma su tiempo, ríe y asegura que no se lo ha preguntado. «Yo creo que la da un poco de miedo», afirma el centrocampista verdiblanco que mañana, en caso de que Paco Fernández le dé la oportunidad, se enfrentará a su padre, entrenador del Oviedo, por primera vez desde que se dedica profesionalmente al fútbol. Aun así, asegura que este hecho no hace que sea «un partido especial», lo que realmente le seduce es que miden su fuerzas los dos gallitos del grupo. Tanto el conjunto carbayón como el cántabro aspiran a subir de categoría, a jugar en Segunda y a recuperar parte de la gloria que tuvieron en épocas pasadas.

A José Carlos Granero le apodan 'doctor ascenso'. Tras una dilatada trayectoria como futbolista, que inició en el Mestalla Club de Fútbol y que le llevó a jugar en el Valencia y en el Recreativo de Huelva, entre otros, se refugió en su retirada en los banquillos. Allí comenzó su prolífica carrera como técnico 'ascensor'. Desde un primer momento tuvo una facilidad especial para conseguir aquellos objetivos que se marcó. Llíria Club de Fútbol, Ontiyent, Deportivo Jávea, Villena, Benidorm y Novelda pueden dar buena fe de ello. Subió también al Alicante a la división de plata, a la Ponferradina, pasó por el Alavés y recaló en el Real Oviedo, al que dirige desde marzo de este año. En la capital asturiana se ha instalado con el firme objetivo de seguir honrando a su apelativo de 'doctor ascenso'. Sin embargo, el de mañana no será un encuentro más para él. No es demasiado común en el mundo del fútbol que un padre se enfrente a un hijo. «Cuando firmé por el Racing ya sabía que esta situación se iba a dar un par de veces, aunque lo realmente bonito es que el Racing juega contra el Oviedo», explica Borja Granero. «Siempre que hablamos del tema lo tratamos de una forma natural, a los dos nos gusta nuestro trabajo», añade.

El centrocampista verdiblanco no tuvo ningún tipo de duda cuando el Racing le llamó. Criado en la cantera del Valencia, eligió Huelva para dar un impulso a su trayectoria en Segunda División antes de aventurarse en la propuesta racinguista, de la que no se arrepiente. Tras el varapalo del pasado miércoles, donde la actuación del árbitro González Arévalo condicionó el resultado, Granero dice que el vestuario «ha pasado página» y sólo se centra en el encuentro ante el equipo carbayón, que él tan bien conoce. «Sobre el papel, tanto Oviedo como Racing somos los 'grandes' del grupo, pero luego hay que confirmarlo durante la temporada, no podemos ningunear a otros rivales», explica el futbolista del Racing.

El conocimiento que el valenciano tiene del equipo de su padre puede ser aprovechado por Paco Fernández, aunque Borja asegura que el técnico asturiano «no me ha preguntado, no creo que le haga mucha falta lo que yo le diga, es un equipo al que conoce perfectamente». Por si acaso, Granero explica que «muchos de sus jugadores han estado en Segunda y son gente experimentada». En este sentido, -añade- «los equipos de mi padre son intensos, defensivamente ordenados y les gusta proyectarse mucho en ataque ayudados por el balón».

No es la primera vez que una situación como la de Granero, padre e hijo, se produce en el Racing. En la retina de los aficionados racinguistas está el caso de Adrián González.

El hijo de Míchel, exfutbolista del Real Madrid, llegó al Racing en la temporada 2009/2010 procedente del Getafe, que entonces entrenaba su padre. De hecho el técnico azulón llegó a decir públicamente que la salida de Adrián del equipo madrileño se produjo «por ser hijo mío». En su refugio cántabro, Adrián tuvo que enfrentarse en dos ocasiones a su progenitor. En el Sardinero el Racing perdió por la mínima (0-1) y en el Coliseo Alfonso Pérez el club cántabro ganó y le devolvió el resultado (0-1).

Después Míchel cambió de aires y sustituyó en 2012 a Marcelino García Toral en el Sevilla. El Racing perdió el único encuentro de ese año en el que se enfrentaron padre e hijo. Fue en Santander y los verdiblancos cayeron por cero goles a tres. En todos esos encuentros también surgió la duda. ¿Quién prefería la madre de Adrián que ganase esos encuentros? «Por si acaso no se lo he preguntado», admitió Míchel.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 1:11 | 0 Comentarios | Enviar

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