Jueves, 17 de octubre de 2013

Pernía y Lavín abocan al Racing a la disolución tras fracasar su ampliación de capital

Ángel Lavín confirmó esta mañana el cierre de la ampliación de capital del Racing sin la llegada de ningún inversor y afirma que ya había advertido “que este momento podía llegar”, en clara referencia a la disolución. No lo menciona directamente en su comunicado a los medios de comunicación, pero parece que el siguiente paso podría ser la liquidación de la entidad, porque desde el Consejo de Administración han asegurado en varias ocasiones que la única medida que les quedaría por tomar en caso de no cubrirse la ampliación de capital sería solicitar la liquidación del Racing. Y la ampliación no se ha cubierto. No ha llegado ningún inversor y no hay más prórrogas. El fututo cada vez parece más negro.

Lavín valoró esta mañana el cierre de la ampliación de capital, que se ha producido sin que “nadie quiera ser dueño de la entidad”. “Los Administradores Concursales fijaron en 25 millones de euros la ampliación de capital necesaria para la continuidad del Racing. La Comisión de Cumplimiento y Seguimiento del Convenio señala en tres millones de euros el objetivo de la primera de esas ampliaciones y su necesidad inminente. El Consejo consiguió que el actual accionista de referencia admitiese que sus acciones ya no valían nada, y emitiera acciones nuevas, para que quienes las comprasen se convirtieran en dueños absolutos de la empresa. La mayoría de los socios dejaron pasar la primera fase sin pujar por el control. Finalizó la segunda y ninguno quiso tampoco asumir el mando. Y la tercera fase, abierta a cualquier inversor, pese a prorrogarse dos veces y cumplirse las condiciones requeridas por los interesados, ha terminado también sin que nadie quiera ser dueño de la compañía”, relata con detalle el presidente del Racing, que finaliza su comunicado con un mensaje. “Llevo once meses publicando cartas y escritos en diversos medios de comunicación, advirtiendo que este momento podía llegar”. El fantasma de la disolución del Racing se convierte en una realidad.

Alí Syed sigue siendo el dueño

Otra de las consecuencias que se derivan de los comunicados oficiales enviados esta mañana por el Racing es que Alí Syed sigue siendo el dueño de la entidad ya que el Consejo afirma que “queda sin efecto la ampliación de capital por no haberse cubierto, ni tan siquiera, el mínimo legal del capital social” lo que provoca “que también quede sin efecto también la previa reducción de capital acordada en la Junta de Accionistas”.

“Se comunica que por transcurso del plazo se ha cerrado el proceso de ampliación de capital acordado en la Junta de Accionistas del 13 de junio de 2013 sin que se haya cubierto el importe previsto en la misma, por haberse desembolsado únicamente 33.663,61 euros. No es posible ejecutar la ampliación por no haberse cubierto, ni tan siquiera, el mínimo legal del capital social y en consecuencia también queda sin efecto la previa reducción de capital acordada en la misma junta”, dice el comunicado.

“De esta situación se ha dado cuenta de manera inmediata a la Comisión de Seguimiento y Cumplimiento del Convenio de Acreedores en una reunión celebrada en el día de hoy y se ha convocado un Consejo de Administración para analizar la situación y tomar las decisiones que correspondan”, concluye.

Cuatro meses perdidos

El caso es que tras cuatro meses de idas y vueltas Alí Syed sigue siendo dueño del Racing, el futuro del club es más negro que nunca y previsiblemente la entidad está abocada sin remedio a la liquidación definitiva. El Consejo de Administración de la entidad anunció lácónicamente esta mañana que el proceso de ampliación de capital iniciado el 13 de junio y retorcido y prorrogado en varias ocasiones, ha terminado en fracaso. En palabras del propio presidente Ángel Lavín, tras las tres fases del proceso, nadie ha querido ser dueño del Racing, ni siquiera el supuesto invesor internacional anunciado ayer in extremis por el consejo. Y Lavín remacha su escueta explicación con «llevo once meses advirtiendo que que este momento podía llegar».

Será el Consejo del Racing quien de forma inmediata analice la situación y tome «las decisiones que correspondan». Pero acuciado por los embargos, sin liquidez, sin poder pagar sueldos a jugadores y empleados, y sin inversor real a las puertas, todo apunta que el club centenarrio estaría muy cerca de la liquidación. Es más, esa opción ya fue barajada como advertencia por el propio Lavín en varias ocasiones.

La operación diseñada por Ángel Lavín, con Francisco Pernía en la sombra, para buscar un nuevo propietario para el Racing a través de una operación acordeón y una ampliación capital ha terminado en fiasco. Los actuales mandatarios únicamente han logrado ganar tiempo al frente de la sociedad y emarañar más la compleja situación del Racing, en concurso de acreedores, con las cuentas embargadas y sometido a un encrucijada judicial de incierta resolución.

El Consejo de Administración del Racing reconoció hace unas horas su propio fracaso. Explicó que se ve obligado a retrotaer todo el proceso de ampliación a su origen y que, por tanto, queda invalidada la reducción de capital por la que Alí rebajaba hasta mínimos el valor de sus acciones. Era, dijeron entonces, la fórmula idónea, el gancho, para que una futura ampliación de capital fuera apetecible y propiciara la entrada de nuevos invesores, empezando por los actuales socios del Racing.

Tras días de silencio y dudas, el consejo racinguista anunció hace unas horas que la ampliación se ha cerrado «sin que se haya cubierto el importe previsto en la misma, por haberse desembolsado únicamente 33.663 euros. Con esos mimbres y esas cifras «no es posible ejecutar la ampliación de capital por no haberse cubierto ni tan siquiera el mínimo legal del capital social». La consecuencia, según el Consejo, es el estallido de toda la operación: «queda sin efecto la previa reducción de capital acordada en la junta del 13 de junio».

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:52 | 0 Comentarios | Enviar

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