Mi?rcoles, 18 de septiembre de 2013

Una posible liquidación debería aprobarse en una Junta General

Desde el Consejo de Administración del Racing, su presidente, Ángel Lavín, y su secretario, Carlos Ais, han advertido cada vez que han tenido ocasión que si la ampliación de capital no se cubría y no aparecía ningún inversor dispuesto a salvar económicamente al club, la liquidación sería una realidad. Una posibilidad que, una vez finalizada la tercera fase de la operación, va cobrando más protagonismo. Pero, ¿cómo se desarrolla la liquidación?, ¿quién la debe llevar a cabo? Son algunos de los interrogantes que se plantean los pequeños accionistas, seguidores y abonados de la entidad.

En el hipotético caso de que la junta directiva que preside Ángel Lavín tomáse la decisión de acudir a este último mecanismo previo a a la desaparición de la Sociedad Anónima Deportiva Real Racing Club, primero debería adoptar ese acuerdo y ratificarlo en una reunión del Consejo. A continuación, el siguiente paso sería convocar una Junta General Extraordinaria, como la de junio para dar el visto bueno y que los accionistas votasen a favor o en contra de la decisión tomada previamente por el Consejo. Aquí el órgano que dirige Lavín no tendría ningún problema para sacar adelante su propuesta, ya que al contar con la mayoría accionarial de Alí Syed sólo necesitaría su voto para aprobar la liquidación.

Además de la citada votación, otro de los puntos del orden del día de la Junta Extraordinaria de Accionistas debería incluir el nombramiento de las personas que se encargarían de desarrollar todo el proceso de liquidación, los denominados 'liquidadores'. Este cargo lo podría desarrollar cualquier persona mayor de edad, incluso los que actualmente -como el presidente Lavín o el secretario Carlos Ais- desarrollan su cargo dentro de la sociedad anónima.

Visita al Juzgado y al Registro

Una vez solventados los anteriores pasos, la siguiente indicación que deberían realizar desde el conjunto cántabro sería notificar en el Registro Mercantil y en el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Santander (encargado de llevar el concurso de acreedores de la entidad), el acuerdo de liquidación aprobado en la Junta.

A partir de aquí, los liquidadores se encargarían de cobrar todas las deudas que otras entidades deportivas y empresas mantienen con el club, elaborar un listado de todo lo que se puede vender y con el dinero obtenido pagar, hasta donde alcance, a los acreedores.

Pero la liquidación no es de efecto inmediato, ya que el proceso puede durar meses. «Todo dependerá de la prisa que tengan los liquidadores, puede ser muy rápido o muy lento», explicaron ayer a este periódico las fuentes jurídicas consultadas.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 21:47 | 0 Comentarios | Enviar

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