Mi?rcoles, 01 de mayo de 2013

'Si creemos, podemos'

«Si creemos, podemos», rezaba en una pancarta situada junto a la portería en el campo de La Albericia donde entrenó el Racing. Detrás, en la grada, más de 400 personas animaban al equipo desde el primer minuto de entrenamiento.

La afición del Racing quiso celebrar el Día del Trabajador cumpliendo con su cometido de trasmitir apoyo a los jugadores. La convocatoria surtió efecto y la ‘quedada’ que durante toda la semana se organizó a través de los hinchas fue respaldada.

«Es el último apoyo», aseguró Jonatan Pumarejo, acompañado de un grupo de amigo y ataviado con una bufanda verdiblanca. «Queremos animarlos», añadió Pablo Rodríguez, mientras recuperaba el aliento después de cantar a voz en grito.

La lluvia no fue impedimento para que a medida que se desarrollaba la sesión, se fueran sumando más aficionados. Los propios futbolistas se sorprendieron. Cuando a las 10.30 horas saltaron al campo, los pupilos de Alejandro Menéndez no podían dejar de mirar a la grada.

Los jugadores lo agradecieron, aunque no dejó de sorprenderlos acostumbrados a trabajar todo esta año en la soledad más absoluta, a excepción de los habituales, esos incondicionales que siempre tienen un rato para pasarse por La Albericia. Tampoco fallaron. «Ha sido una sorpresa. Yo he venido como siempre y cuando he llegado me ha llamado la atención. Si vienen a animar, estupendo», indicó Luis Oria de 71 años y con 43 temporadas de socio en su carné.

Todas las canciones y los gritos de ánimo que se escucharon fueron bien recibidos. No obstante, no faltaron también algún reproche, pero con buena intención. «Hay que poner un poco más de voluntad. Hay que respetar a la afición que venimos a animar y no faltamos. A ver si con este ánimo que les estamos dando resurgen», advirtió Ricardo Rau, ‘El Pibe’.

Se oyeron frases con las que muchos de los presentes recriminaban a los futbolistas la falta de actitud y de resultados. «No estamos enfadados, pero sí muy preocupados porque no podemos bajar a Segunda División B. El equipo debe esforzarse mucho más y así conseguir ganar partidos.Yo creo que sí se puede», replicó con gesto de resignación Nicolás Santamaría, que madrugó para hacer jornada completa. «He venido aquí a animar y ahora me voy a la manifestación del centro de Santander. Tenemos que animarnos entre nosotros».

Carácter solidario. Las quejas y los regaños fueron bien encajados por los jugadores. No hubo un encaramiento ni una mala palabra. Es probable que no se sintiesen a gusto en algún momento, pero con resignación continuaron el entrenamiento hasta el final. Cumplieron con su obligación.

El ala más moderado de La Albericia, los de todos los días, seguían de cerca las evoluciones de sus colegas y hablaban entre sí. «Esto siempre es bueno. Los jugadores no tienen la culpa de que esté todo tan mal. Necesitan confianza», dijo la voz de la experiencia, José Romero, de 74 años y un «adicto» al Racing, mientras su compañero de mañana se quedaba más a gusto al decir lo que pensaba. «Hay que echarle más...».

Mayores, pequeños, padres con sus hijos, matrimonios,... El Racing no entrenó en solitario. Al Racing lo componen muchas personas, pero, en realidad, todos dependen de los futbolistas. «No queda otra. Los entrenadores no van y las ganas las tienen que poner los futbolistas», añadió Rau.

«Último aliento»

Desde Torrelavega, Los Corrales de Buelna o de Reinosa se acercaron los hinchas. «Estoy sin dormir.Salí de trabajar a las 7.00 horas, pero necesitaba venir a dar esperanza. Es el último aliento», indicó Teresa Gutiérrez, con las manos en los bolsillos y oculta bajo un gorro para combatir el frío. Para esta reinosana, el objetivo era el de «animar y no faltar el respeto a nadie».

Gutiérrez lleva puesta una camiseta de Mario, el portero, y la muestra con orgullo al tiempo que reconoce que todo los jugadores no tienen toda la culpa. «Qué van a hacer si algunos ni cobran. Estamos muy enfadados con la directiva».

El momento más emotivo del día fue al final del entrenamiento. Los jugadores se acercaron a la grada y aplaudieron a la afición. En ese instante se escuchó de fondo un grito. «Podemos».

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:14 | 0 Comentarios | Enviar

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