Mi?rcoles, 20 de marzo de 2013

Martí Crespí se consolida como central en perjuicio de Bocanegra

Martí Crespí le ha 'arrebatado' el puesto de central a Carlos Bocanegra. El mallorquí no se ha perdido ni un sólo minuto en los siete partidos que ha disputado desde que debutó con el Racing, y la consecuencia más inmediata es que el americano, fijo indiscutible hasta entonces, ha desaparecido del equipo. Crespí debutó ante el Huesca en el Sardinero, aprovechando un partido de sanción de Bocanegra. El triunfo del Racing, a pesar de la derrota en la siguiente jornada en Huelva, y un nuevo triunfo frente al Mirandés, el día del Centenario, le consolidaron como titular. Su modo práctico de jugar y su facilidad para adaptarse al sistema le hicieron convertirse en un fijo para Aurelio Gay, por un lado, y ahora con Alejandro Menéndez, por otro. El pagano de esta situación es, sin duda, Bocanegra que ha pasado de ser el 'jefe' de la defensa a ver cómo un centrocampista reconvertido a central, Héctor Yuste, y un jugador recién llegado le han mandado al banquillo.

La temporada está siendo muy distinta para ambos futbolistas. El papel del americano en el equipo ha cambiado por completo. Su fichaje se consideró un lujo para un equipo con muy pocos recursos. Juan Carlos Unzué, en pretemporada, y Fabri, en el principio de la Liga, contaron con él sin excepciones. El técnico gallego llegó a declarar que Bocanegra era infalible. «No hace nada mal. No le he visto fallar desde que llevo a aquí». Jugó doce partidos completos y sus prestaciones fueron destacadas. En el mes de noviembre, el infortunio se cruzó en su camino en forma de lesión. Una rotura muscular le apartó de los terrenos de juego durante seis semanas, una circunstancia que se agravó en diciembre con la regularización de sus permisos de trabajo. Entre una cosa y otra, Bocanegra no consiguió la continuidad que necesita un defensa. Durante ese tiempo, las ausencias obligaron a Aurelio Gay a reconvertir a Héctor Yuste en central, un invento que salió bien y que perjudicó al americano. Esta situación, incluso, le ha supuesto al defensa su desaparición de la lista de convocados con su selección de EE UU, en la que tampoco se perdió un sólo partido mientras pudo participar en el Racing.

Por su parte, Crespí, que llegó al Racing en el mercado de invierno para reforzar la línea defensiva tras las salidas de Rochela y Dani Bautista, fue convocado con el equipo para viajar a Gijón nada más aterrizar en Santander, con apenas tres entrenamientos con el grupo. Allí no jugó, pero sí aprovechó la ausencia por sanción de Bocanegra a la jornada siguiente ante el Huesca. «Cada partido que juego es un regalo», subrayó el jugador mallorquín, al término del entrenamiento celebrado ayer en La Albericia. Tras su esporádico paso por el fútbol rumano, en las filas del Chornomorets, está cumpliendo los objetivos que se marcó a su regreso a España. «Quiero jugar y disfrutar de los máximos minutos, rendir al 100% y contribuir a que el Racing se quede en Segunda». No se esconde y admite que sigue sorprendido por «jugar tantos partidos con buenos jugadores en mi puesto». Tácticamente es un jugador muy dotado, no pierde la posición y encaja perfectamente en el sistema utilizado por los dos últimos entrenadores del Racing. Domina el juego aéreo y su fortaleza le permite medirse en el cuerpo a cuerpo con los delanteros. Además, se ha convertido en un buen complemento de Yuste, en el centro de la zaga. «Nos ayudamos mucho, hablamos entre nosotros y hemos conseguido mantener un buen rendimiento».

«Abajo, todo se complica»

Aunque el objetivo de mantener la portería a cero -función prioritaria de los defensas y el portero- tan sólo se ha conseguido en dos ocasiones desde que Crespí es titular, los datos y la sensación que el equipo da en su línea de retaguardia parece que han convencido a los entrenadores para que, por el momento, Bocanegra siga esperando una oportunidad. No obstante, los entrenamientos están demostrando que el americano quiere recuperar su estatus en el equipo. Si finalmente esto se produjese a Menéndez se le presentaría una gran opción: recolocar a Yuste en su posición natural en el centro del campo y optar por construir una defensa de garantías con Crespí y Bocanegra como zagueros. El técnico tiene la palabra.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 20:12 | 0 Comentarios | Enviar

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