Martes, 19 de marzo de 2013

Un 'Tourmalet' decisivo

Los jugadores y el cuerpo técnico del Racing tienen ante sí un nuevo reto. Escalar una montaña pedregosa, algo parecido al paso por el Passo Turchino o La Maine que los corredores de la Milán-San Remo no pudieron subir el domingo por las extremas condiciones meteorológicas. Ese mismo riesgo es el que corre la plantilla que entrena Alejandro Menéndez. Quedarse helada ante la escalada a su particular 'Tourmalet': Enfrentarse en los próximos siete partidos a los cinco primeros clasificados y con la necesidad imperiosa de sumar el mayor número posible de puntos para no decir adiós a las opciones de salvación.

Ante el Xerez, en alguna fase del encuentro, se vio a más de un jugador con el rostro tenso, desencajado. La cara de Marcos Gullón era todo un poema. Su nerviosismo se fue contagiando a sus compañeros y enseguida llegó a la grada. Ésta, como antídoto, comenzó a silbar. El empate ante el colista no sirvió para calmar los ánimos.

Los jugadores lo saben y los aficionados también. Después de la visita a Lugo, toca la parte más dura del calendario. Y llega en el peor momento posible. Después del cambio de entrenador, con el equipo a tres puntos de salir de la zona de descenso y con el recuerdo en la mente de lo que sucedió en este mismo tramo liguero en la primera vuelta, donde sólo se consiguieron 4 puntos de los 21 posibles. El míster verdiblanco es consciente de las necesidades de su equipo y, por eso, fue realista el domingo en la rueda de prensa posterior al partido. Quedan doce jornadas para que termine la Liga y si el Racing quiere salvarse necesita ganar, como él mismo reconoció, «cinco, seis o siete encuentros».

Algo que de por sí ya es difícil para un equipo que ha sumado ocho triunfos hasta ahora, pero lo que es más teniendo en cuenta que debe enfrentarse a los cinco primeros clasificados de la competición.

En medio de este panorama, el Racing debe recuperar su mejor versión futbolística fuera de casa. En El Sardinero ya ha demostrado ser competitivo y capaz de sumar puntos, pero es lejos de Santander donde debe mejorar. Esa fue la asignatura pendiente que dejó Aurelio Gay tras su marcha. Ahora, la primera piedra de toque es el Lugo de Quique Setién. El cántabro ya demostró en el partido de ida que su Lugo es capaz de tocar con cierto criterio el balón, aunque con poca pólvora en la delantera para finalizar las jugadas.

El conjunto lucense será la primera rampa con desnivel, a priori, suave en el particular ascenso a la cima del 'Tourmalet'. Después llegará un puerto de categoría especial, el Elche. El equipo ilicitano es el dominador absoluto de la competición y tras dos traspiés ante Mirandés y Numancia quiere certificar cuanto antes su ascenso a Primera División.

Final complicado

Después la visita del líder, el Racing deberá viajar a Madrid para enfrentarse al Alcorcón. El equipo amarillo, que perdió ante los cántabros por 2-1 en el partido de la primera vuelta, ha demostrado una trayectoria ascendente y ocupa la segunda plaza de ascenso directo. Será, sin duda, otro puerto duro.

Sin descanso, una semana después, será el cuarto clasificado, el Girona, el que visite los Campos de Sport. A continuación, viaje a Villarreal para medirse al equipo de Marcelino García Toral y duelo frente al Barcelona B. Éste último, un conjunto que fue capaz de ganar y endosar cuatro tantos al grupo que entonces dirigía Fabri. Precisamente fue esa goleada la que comenzó a poner al preparador lucense en tela de juicio y que desencadenó en su posterior destitución. El séptimo encuentro para los verdiblancos no será precisamente ante una 'María'. El Almería del cántabro Christian Fernández espera en tierras andaluzas con el 3-4 de la ida aún en la retina.

En definitiva, un complicado calendario que el Racing debe superar sabiendo que después tendrá otros choques también difíciles ante Castilla, Sabadell, Guadalajara, Ponferradina y Hércules.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:58 | 0 Comentarios | Enviar

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