Martes, 05 de marzo de 2013

La plantilla, preocupada por el rendimiento lejos de casa

Los jugadores del Racing están preocupados por el rendimiento que el equipo ofrece cada vez que le toca jugar lejos de El Sardinero. En casa, son una plantilla aguerrida, que sale a por el rival y que es capaz de mantener la posesión del balón. A domicilio, sin embargo, con el mismo sistema táctico, justamente lo contrario. Eso frustra a los futbolistas que, aunque públicamente se cuidan de decirlo, no comparten la filosofía de juego que les transmite el entrenador. Ayer fue el canterano Borja Docal, el que acudió a la rueda de prensa tras el entrenamiento. Cuando fue preguntado al respecto, aseguró que el hecho de jugar distinto «son decisiones que toma el míster y, se salga como se salga, siempre hay que darlo todo». Aunque sí reconocía que el encuentro «no salió como esperábamos, así que estamos decepcionados al no haber podido salir de la zona baja de la clasificación». El problema, para ellos, es que son incapaces de poner sobre el césped las ideas que les traslada el míster. En Huelva, anterior desplazamiento antes de Soria, sucedió lo mismo y el Racing se mostró incapaz de trenzar dos jugadas seguidas. El balón apenas duraba un par de toques en los pies de los verdiblancos y eso acabó por desesperarles. «Por lo que nos estamos jugando debemos dar fuera lo que estamos consiguiendo en casa. Pero no sé decir exactamente lo que nos pasa: algo falla a domicilio y hay que arreglarlo ya», manifestó Docal. Para enderezar el mal resultado ante el Numancia, el Racing dispone de un par de buenas oportunidades. El conjunto cántabro debe afrontar dos partidos seguidos en El Sardinero, donde últimamente está ofreciendo su mejor versión. Murcia y Xerez son rivales donde el Racing tendrá una buena oportunidad para salir de los puestos de descenso de la clasificación. Jairo guarda silencio Al margen del rendimiento del equipo en los desplazamientos, Aurelio Gay debe solucionar esta semana el 'caso Jairo'. El futbolista de Cabezón de la Sal no fue incluido en la última convocatoria y eso no ha sentado bien en un sector del vestuario. Aunque el entrenador aseguró el domingo que «la decisión era técnica» y que «él sabe el motivo y yo también», su ausencia se debió a un rifirrafe durante un par de entrenamientos de la semana pasada, donde el jugador hizo caso omiso de las indicaciones del míster. Para conocer su opinión, este periódico se puso ayer en contacto con el departamento de prensa del club pero el futbolista rehusó hacer declaraciones. Durante el entrenamiento de ayer, el extremo trabajó a un ritmo mayor con los compañeros que no jugaron ni un sólo minuto en Soria. Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 18:19 | 0 Comentarios | Enviar

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