S?bado, 26 de enero de 2013

El Racing, expulsado del partido

 

El 'míster', José Aurelio Gay, dijo que esta vez el Racing iba a ser diferente al de la semana pasada, ante Las Palmas. Un equipo antagónico a aquel que deambuló por el estadio Gran Canaria. Y el técnico verdiblanco cumplió con su palabra. Pero en esta ocasión, aunque el Racing puso de su parte, no pudo sacar un resultado positivo y continúa sumido en el último puesto de la clasificación. Con empate a uno en el marcador, el equipo cántabro era superior al Córdoba. Lo era, porque fue, prácticamente, expulsado del partido. El colegiado balear Sureda Cuenca mostró once tarjetas amarillas -nueve a los locales y dos por parte visitante-, dos de ellas dobles para los cántabros y mandó a la ducha, con roja directa, a Dorca, en un encuentro que no se puede clasificar, precisamente, como duro. Tres expulsados. Demasiado lastre para un Racing que no consigue levantar cabeza. Como era de esperar, el conjunto andaluz dio la vuelta al marcador. El esfuerzo fue en vano.
El Racing pareció un equipo con las ideas claras. Esta vez, sí. Presión en campo contrario, bloque conjuntado, pocos espacios para el juego de toque del rival, buscar contras peligrosas, llegar a las segundas jugadas de Quini... Y seriedad. Sobre todo, seriedad. Imagen de equipo. Los cántabros dieron la sensación de que, así, quizá sí se pueda salvar. Así, sí. Como cuando Gullón se elevó por encima de los defensas para rematar de cabeza al fondo de las mallas. Era el 1-0. El justo premio al cambio de actitud.
Apenas diez minutos después, el fantasma de la falta de intensidad llevó a la defensa a cometer un derribo en la frontal. Peligro. Mario no estuvo acertado en su intento de atrapar el duro disparo de Abel Gómez, que se coló, centrado, en la meta cántabra. El empate andaluz provocó unos minutos de incertidumbre en el Racing, que se repuso, de nuevo, a base de actitud. La presión surtió su efecto. Físico, sobre el césped, y mental, en las cabezas de los futbolistas visitantes, que llenaron su fútbol de imprecisiones. Los de Gay volvieron a verse capaces. De dominar, de llevar el mando del partido, de ganar de una vez...
Así volvió el equipo cántabro tras el descanso, con la mentalidad del que sabe que, quién quiere, puede. La mejoría era notoria y el escaso público agradeció el esfuerzo con aplausos. El que da, recibe.
Y cuando los racinguistas notaban el chasquido del cuello entumecido al levantar la cabeza, se toparon con un brazo. Un brazo que sostenía una tarjeta. Una, que terminó por convertirse en muchas. Amarillas y rojas. Francis vio la primera amonestación tras una entrada en la primera mitad. Justa. Tal vez perdonable, pero el listón hacía tiempo que estaba muy abajo. Tras una obstrucción, el lateral andaluz vio la segunda y, lógicamente, el camino de los vestuarios. El Racing estaba condenado.
Sin embargo, el equipo de Gay no le perdió la cara al partido. "Están responsabilizados con la situación del equipo", dijo el míster en la rueda de prensa previa. Juanmi lo intentó, trató de sortear rivales en la frontal del área y, en un forcejeo, un rival mete el cuerpo y el delantero cae al suelo. Lo que pareció un simple lance del juego, terminó con el malagueño bajo el chorro de agua en el vestuario. A poder ser, fría, porque la indignación se había hecho generalizada en el racinguismo.
El conjunto cántabro estaba a merced de un Córdoba flojo. Pero el tanto visitante era cuestión de tiempo. Mario, con dos grandes intervenciones, se resarció y retrasó la derrota. El gol llegó en el minuto 63. Un centro de Dubarbier, lo remataba Pedro, en el segundo palo, ante la falta de oposición de Tiago Pinto. Se veía venir. A pesar de los obstáculos, el Racing lo intentó. Este equipo no quiere bajar a Segunda División B. Koné ganó la espalda a la defensa y, en el mano a mano con Alberto, fue el meta el que salió victorioso.
Pero, aunque quien quiere puede, a veces no lo consigue. Con tres jugadores menos, es muy complicado. Sí, con tres, porque Dorca siguió el mismo camino que Francis y Juanmi. El centrocampista catalán entró con la plancha a un rival a la altura de la espinilla -el árbitro en el acta, dice que fue por detras-. Una entrada dura cuyo castigo tuvo más de ensañamiento, que de justicia.
El Racing, por el campo, era como el toro herido, mermado, con las banderillas enhiestas sobre el lomo y la sangre en los costados. De un lado para otro. Por orgullo. Grogui. Pero al contrario que en el coso, el público aquí animaba a una víctima que era carne de estocada final dentro de los ocho minutos de descuento que dio el colegiado. López Silva hizo el tercero y remató al conjunto cántabro, que cayó, desplomado, en el fondo de la clasificación. Injusto desenlace esta vez, pues José Aurelio Gay y los suyos merecieron el indulto de una victoria.

Racing: Mario; Francis, Héctor Yuste, Bocanegra, Tiago Pinto; Marcos Gullón, Dorca, Ferreiro (Luque, min. 65); Juanmi, Quini (Rochela, min. 50) y Jairo (Koné, min. 65).

Córdoba: Alberto; Cristian, Kiko (López Silva, min. 62), Abel, Armando,Fuentes; Bubarbier, López Garay, Abel, Pedro; F. Vico (Caballero, min. 72) y Renella (Joselu, min.85).

Goles: 1-0, min. 17, Marcos Gullón; 1-1, min. 27, Abel; 1-2, min. 63, Pedro; 1-3, min. 90, López Silva.

Árbitro: Sureda Cuenca (comité balear). Mostró cartulinas amarillas a Pedro por el Córdoba CF y a Luqué, Bocanegra, Koné, Sotres (en el banquillo), Juanmi (2), expulsado en el minuto 55; Francis (2); expulsado en el minuto 50; y roja directa a Dorca (minuto 85) por el Racing.

Incidencias: Partido de la vigésimo tercera jornada de la Liga Adelante, disputado en los Campos de Sport de El Sardinero ante 6.270 espectadores.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 22:41 | 0 Comentarios | Enviar

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