Martes, 22 de enero de 2013

La cruda realidad

Por mucho que se empeñe Aurelio Gay en que echar cuentas no es bueno para la plantilla porque «no motiva», los aficionados ya han sacado sus calculadoras. Aporrean las teclas sin cesar y apuntan los datos en un papel, corrigen una y otra vez hasta conseguir que los números cuadren. El colista de la Segunda División tiene 18 puntos en su casillero tras 22 jornadas disputadas. A falta de otras 20, necesitan por lo menos 29 puntos más para evitar el descenso a Segunda B.
Puede que Aurelio Gay no quiera cargar más presión sobre las piernas de sus futbolistas y por eso haya escogido el mensaje de que es mejor ir jornada a jornada. Desde su llegada, los partidos van pasando y su discurso corre el riesgo de quedarse caduco si las victorias no llegan. Aunque no lo reconozcan, los futbolistas también tienen en su mente los puntos necesarios para evitar el desastre. Echando la vista diez años atrás, la salvación siempre se ha cifrado en torno a los 47 o 48 puntos. De hecho, la media exacta de la última década es 47,2.
La salvación unas temporadas ha estado más barata, como la pasada, donde sólo fueron necesarios 41 puntos y en otras, como en la 2006/2007, hicieron falta 51. En esta maratón hasta llegar al mes de junio, el Racing parte con cierta desventaja. No en vano, el equipo de Aurelio Gay es el último clasificado. Además, si el equipo sigue con la misma línea de juego que mostró en Las Palmas, el objetivo de la permanencia se antoja mucho más complicado. El Racing sólo acumula 18 puntos en su casillero. Así que, por las cuenta de la vieja, necesita al menos 29 más para no caerse por el precipicio. A priori no es imposible, pero sí se presenta más complicado de lo previsto.
Obtener 30 de los próximos 60 puntos en juego es una empresa difícil, ya que en lo que va de campaña el Racing sólo ha ganado cuatro encuentros. Por eso, los aficionados repasan las cuentas buscando algo de optimismo. Como el que se presenta cuando se observa la cifra que hizo falta el año pasado. Nunca en la última década estuvo tan barata: 41 puntos. El Cartagena, con 40, el Alcoyano, con 37, y Gimnástic, con 31 dijeron adiós por méritos propios. A ellos se les sumó el Villarreal B que tuvo que bajar un peldaño, a pesar de que terminó el campeonato duodécimo con 52 puntos, por el descenso a Segunda del primer equipo.
Aunque por contra, también ha habido temporadas en las que la salvación ha estado mucho más difícil. En 2012 hicieron falta 47 puntos; en 2011, 47; en 2010, 51; en 2009, 44; y en 2008, 51. Con este panorama el Racing comenzó el sábado ante Las Palmas la segunda vuelta de la competición. El plan revelado por su entrenador tras la derrota en Gran Canaria consiste en ganar el próximo encuentro para ir cimentando el camino hacia la zona de salvación. A pesar de la derrota, la zona tranquila de la tabla sigue estando a los mismos puntos que en la jornada pasada: cuatro.
Ahora sólo hace falta que los planes de Aurelio Gay se cumplan. El entrenador, para no cargar de más responsabilidad a los jugadores, quiere que la única meta de su equipo sea ganar el próximo partido. Mejor, objetivos a corto plazo. Así que el siguiente será salir de la zona roja. Nada de pensar en cotas mayores. Pero para conseguirlo necesita ganar partidos y algo que es muy importante: dejar la portería a cero en alguno de ellos. Cuando Fabri estaba al frente del equipo, el Racing sólo ganó tres encuentros pero la solidez defensiva, al menos en el inicio del campeonato, era uno de los denominadores comunes. Sin embargo, el conjunto verdiblanco lleva doce encuentros consecutivos encajando, lo que le ha convertido en el quinto más goleado de la categoría con 31 tantos.
Lo único que aporta un halo de esperanza es que esta campaña parece que la salvación va camino, al igual que la pasada, de ser más fácil que nunca. Ninguno de los cuatro equipos que actualmente se encuentran en la zona roja pasan de los 21 puntos. De seguir así, los 41 se necesitaron en 2012, se podrían repetir.
Lo de Harry, imposible
Si ya resulta complicado de por sí la salvación, aún cuando los números conceden esperanzas matemáticas, el «no renunciamos a nada» del presidente Ángel Lavín -meterse en el play-off de ascenso- pronunciado la semana pasada durante la presentación de Quini y Juanmi en El Sardinero, es imposible.
La temporada pasada, el próximo rival del Racing, el Córdoba, fue el último que entró en la eliminatoria. El conjunto andaluz terminó con 71 puntos, 53 más que los que tiene ahora el Racing. Calculado en número de victorias, el sueño del presidente se convierte en un milagro: necesitaría que su equipo ganase 18 de los 20 partidos que le quedan.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:28 | 0 Comentarios | Enviar

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