Martes, 08 de enero de 2013

Dos históricos en apuros

Ley concursal, administradores encargados de reducir drásticamente el gasto y la deuda del club, expedientes de regulación de empleo, una delicadísima situación deportiva... Términos que se amoldan perfectamente a la historia reciente de dos históricos del fútbol español: Racing y Hércules. Ambos equipos se enfrentan el próximo domingo con un ojo en la tabla clasificatoria y otro en los despachos. Los dos ocupan puestos de descenso y la fractura social que viven dos clubes casi centenarios es un lastre que impregna de incertidumbre el futuro de ambos. Los alicantinos representan un caso inédito en el fútbol español. El pasado 21 de diciembre salieron de su tercer proceso concursal. El primero fue en el año 2000, cuando se convirtió en la primera sociedad anónima deportiva en acogerse a esta figura. El segundo fue en 2003 y el tercero, comenzó en 2012. Todos ellos bajo el mandato de Enrique Ortiz, empresario alicantino vinculado a la construcción y dueño del equipo herculano desde 1999. Durante 2012 y después de siete meses en los que los administradores concursales se han ocupado de la gestión de club, la deuda del equipo ha pasado de 63 millones de euros a 20. Algo similar a lo que ocurrió en los últimos dos años en Santander, en los que la ley concursal redujo sensiblemente el montante total de las cantidades que el Racing debía a numerosos acreedores.
Ahora se abre un plazo para la entidad levantina en el que dos de sus acreedores, Hacienda y Seguridad Social, deberán cobrar el 100% de lo adeudado. En cuanto a los créditos ordinarios, la mayoría se saldará con una quita del 50% en un plazo de siete años. Además, un comité de vigilancia compuesto por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) deberá dar el visto bueno a todas las operaciones superiores a 50.000 euros que realice el club. Los herculanos celebraron el año pasado su 90 aniversario en medio de una ruptura casi total entre su afición y la entidad debido al deterioro del club. Algo así le ocurrirá al Racing, que hará lo propio el mes que viene con la organización de un programa de actos oficiales a la vez que todo una abanico de iniciativas populares llevadas a cabo por la Asociación de Peñas Racinguistas.
Gestiones irresponsables
Según fuentes consultadas por este periódico, los males del Hércules tienen nombre propio: Enrique Ortiz, máximo accionista del club desde 1999. El empresario levantino llevó las riendas del club durante los últimos trece años y alternó balances muy positivos con auténticos fiascos. El excesivo personalismo en sus formas de gestionar la entidad se convirtió en muchas ocasiones en la causa fundamental de que el club fuera intervenido judicialmente. En este sentido, el Racing ha vivido y vive una situación muy similar, que los Juzgados se encargarán de confirmar o no. La supuesta gestión irresponsable de los últimos propietarios del equipo santanderino ha sido objeto de varias demandas. Gastos fuera de lugar, presupuestos inalcanzables, fichajes de relumbrón, inversiones ruinosas... Todo es compartido por dos clubes que suman entre ambos más de 60 años en Primera División.
El Hércules se convirtió en 2010 en uno de los protagonistas del fútbol español. Recién ascendido a Primera cerró incorporaciones como las de Rufete (exvalencianista e internacional) o Trezeguet (exjugador de la Juventus de Turín y campeón del mundo con Francia), algo impensables para un modesto. Ese año también llegaría Valdez (Borussia Dortmund) o, incluso, arrebataría al Racing el fichaje de Abel Aguilar a golpe de talonario.
Aficiones enfadadas
De los Levantinos se llegó a decir que adulteraban la competición dado que gracias a la quita concursal a la que estaban sometidos podían librarse de deudas anteriores y así poder afrontar inversiones nuevas. Esa temporada, el proyecto de campanillas acabó con el club en Segunda División. El Racing asistió a una situación similar. Después de vivir sus días de gloria en 2008 con su clasificación europea, pasó a gestionar un presupuesto que llegó a ser de los siete mejores de la Primera División. Con esos números se firmaron futbolistas con salarios por encima del millón de euros anual, alejados totalmente de la realidad. Aquella gestión, muy por encima de sus posibilidades, hipotecó por completo al conjunto de El Sardinero hasta el punto de vivir en la actualidad su peor crisis social y económica de la historia.
El próximo domingo, el Racing jugará en el Rico Pérez, un estadio histórico. El Hércules apenas tiene 6.000 socios, pero tan sólo 4.000 aficionados pueblan las gradas del coliseo alicantino, algo parecido a lo que ocurre en El Sardinero cada quince días.
Las aficiones se enfadan mientras los clubes agonizan.

Fuente: El Diario Montañés

 


Publicado por Castro2 @ 18:36 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario