Domingo, 25 de noviembre de 2012

El Racing se acostumbra al ridículo

El Racing está hundido. Deambula por los campos sin fútbol y sin alma. En el Mini Estadi fue humillado por un grupo de chavales talentosos, pero a los que otros equipos han ganado. Lo mismo que siete días antes frente al Villarreal. Los cántabros no tuvieron opciones, pero tampoco opusieron resistencia. Ni en calidad ni en rabia. Fue la nada. Un ridículo de un equipo que sólo aspira a Primera en las declaraciones de su presidente, que reiteró ese objetivo en el palco (su técnico ya ni siquiera habla). Los violines de Fabri entonan cada vez con más fuerza una canción de despedida. Cuatro a uno. Y pudieron ser muchos más...
Desde el principio fue evidente. Todos atrás, a la trinchera. Dos líneas defensivas. Ahí plantadas, pero sin movimiento. Sin presión. De hecho, fue Sotres el que evitó que los goles fueran más y llegaran antes. Una y otra vez. Por la derecha, por la izquierda, por el centro. El gol pudo llegar de cualquier manera, pero llegó de la más tonta. Bouazza dio una patada al airecuando trataba de despejar y quiso arreglarlo lo antes posible. Penalti. Claro, ingenuo, torpe. Deulofeu, que se marchó a casa con el balón pegado al pie, engañó a Sotres. Uno a cero.
La reacción racinguista fueron dos carreras de Jairo y la misma apatía general, como si fuera cosa de encajar lo menos posible. Pero ni eso parecía estar cerca. A Lobato le dieron el lado bueno cuando atacaba por la derecha. Docal no tapó y Jorge Alonso llegó tarde (como en todo el partido) para tapar. Otro gol cómodo, de esos que ponen mucho en el Canal del Barça para presumir de cantera. Era un paseo. Sin rival para un conjunto que, si le dejan jugar, juega. Y el Racing dejó jugar y no puso en ningún aprieto a una zaga rival con pinta de blandita.
Hasta gestos feos. Bouazza fue sustituido antes del descanso y se marchó andando. Sin prisa. Tampoco la tuvieron los que debían 'encimar' a Deulofeu en la jugada del tercero. Se fue de cuatro y hasta de Sotres. Golazo, pero, una vez más, cargado de facilidades. Al descanso ya no había partido aunque las declaraciones de Harry le dieron aliciente. 'Es una pregunta difícil', respondió cuando le preguntaron por la continuidad de Fabri.
La segunda parte fue igual. El Barça, de rondo en el área cántabra. A placer. Hubo cambios que no cambiaron nada. Superioridad, dominio y más goles. Otra vez Deulofeu, fácil, para Luis Alberto, que consiguió lo único difícil: batir a Sotres. Cuatro a cero y ridículo.
La entrada de Koné le puso al menos rabia. Y no es poco porque ya era mucho más de lo que se había visto. Su gol, ya intrascendente, fue un churro, de rebote, pero el delantero tuvo el mérito de seguirla hasta el final. De pelear. Nada de ahí al final. O sí. Muchas reflexiones en torno al futuro. El de Harry, el de Fabri, el del equipo... Todo muy negro.

Fuente: El Diario Montañés

 


Publicado por Castro2 @ 15:00 | 0 Comentarios | Enviar

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