Martes, 30 de octubre de 2012

La oposición acorrala al Consejo

Ni siquiera en la 'era Piterman' el Racing había alcanzado un grado de deterioro como el que vive actualmente. Todos los males se juntan: la larga crisis institucional, la ruina económica y el rosario de errores de gestión, la fractura social y la fuga de los aficionados de los Campos de Sport, y el fracaso deportivo. Justamente en la temporada del Centenario, que debía coronar 20 temporadas casi ininterrumpidas en la élite del fútbol, el Racing se arrastra ya por los puestos de descenso de la Segunda División.
La mala racha de resultados era lo que le faltaba al Consejo del Racing, muy desacreditado desde el principio, entre otras cosas por ser sus miembros los representantes de Alí Syed, el misterioso empresario indio que la Interpol investiga en medio mundo, pero que es todavía el propietario legal del Racing.
Los enfrentamientos internos, aireados por Manolo Saiz y por José Campos, tampoco mejoraron la imagen del equipo directivo capitaneado por Francisco Pernía, en la sombra, y por Ángel Lavín 'Harry', como presidente. Y mucho menos el sorprendente relevo en el banquillo a sólo tres días del comienzo de la Liga.
Los dirigentes del Racing lo han intentado casi todo para recuperar la credibilidad social e institucional, pero su mejor estrategia consistía en confeccionar una plantilla y una dirección técnica con garantías de lograr un fulgurante retorno a Primera División. Ni Unzué ni el grupo que éste había diseñado acreditaban ese nivel, a juicio de Pernía, y por eso llegó Fabri de forma tan improvisada. Pero después de once jornadas, el equipo ha ingresado en el furgón de cola y la idea instalada en la afición es que la calidad futbolística de la plantilla no alcanza ni de lejos para el objetivo del ascenso.
La decepción deportiva no ha hecho sino alentar la oposición al Consejo del Racing. Pernía y sus colaboradores han interpretado durante meses que ese movimiento se limitaba a unas pocas docenas de jóvenes hinchas radicales, pero los acontecimientos recientes han demostrado otra cosa.
En la presentación de los actos del Centenario organizado por las peñas, hubo una nutrida representación de aficionados de todos los ámbitos, edades y tendencias. Y desde luego, la presencia estelar del alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, para confirmar su respaldo al racinguismo crítico con los actuales gestores del Racing.
Previamente, De la Serna ya había hecho pública la decisión de que ni él ni ningún miembro de su equipo de gobierno acudirían al palco de los Campos de Sport. Posteriormente, el alcalde reafirmó que el posicionamiento crítico de las peñas «reflejan lo que es el auténtico racinguismo».
La asistencia del alcalde de Santander a este acto, y sobre todo, la fotografía en la que aparece sosteniendo la camiseta del Centenario con Bernardo Colsa, el presidente de las peñas, supuso un jarro de agua fría para los consejeros del Racing, pero también un disgusto para el Gobierno regional y el PP, que hasta la fecha venían protegiendo -más bien por omisión- a Francisco Pernía y sus colaboradores, mientras centraban sus críticas en Colsa, que es también dirigente del Partido Regionalista.
Crece la oposición
Pero a medida que crece la oposición racinguista, también el Ejecutivo parece revisar su posicionamiento. El director general de Deportes, Javier Soler, a quien buena parte del racinguismo afeó su asistencia habitual al palco de El Sardinero, ya no estuvo presente en el último partido frente al Lugo. Soler ha explicado en privado que su ausencia se debió a que ese domingo estaba en el País Vasco colaborando con el PP en la jornada electoral, aunque no avanzó cuáles son sus planes para el próximo encuentro, este sábado, frente al Alcorcón. El presidente, Ignacio Diego, había justificado la presencia de Soler en el campo por su condición de «forofo» del Racing, lo cual también es cierto.
Más recientemente, la oposición al Consejo ha dado otro salto cuantitativo y cualitativo con la presentación pública, este domingo, del 'Manifiesto por la Regeneración del Real Racing Club', firmado hasta ese momento por 232 personas, profesionales y empresarios de diversos sectores, futbolistas y entrenadores de la entidad de todas las épocas y aficionados en general. También esta representado en el documento el grupo de los 'medusas', que siempre aparece para reclamar una cuota de protagonismo en las sucesivas crisis del Racing, ya sea en la oposición o en el poder.
El racinguismo crítico ha terminado por acorralar al Consejo, que ya no tiene quién le defienda. La opinión generalizada es que el Racing es simplemente un medio de vida que intentan mantener con uñas y dientes. Los silbidos del minuto 13 se han vuelto más largos e intensos. Por eso, el partido del sábado no es sólo una prueba de fuego para el cuestionado entrenador, Fabri, sino también para los dirigentes. Todos ellos necesitan una victoria para ganar tiempo.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 19:18 | 0 Comentarios | Enviar

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