Viernes, 19 de octubre de 2012

Mario llama a la puerta

Por arriba, por abajo, por la izquierda, por la derecha... Incluso medio lesionado y también al límite de la expulsión. Mario tuvo que emplearse a fondo para frenar las acometidas de la Unión Deportiva Las Palmas y mantener, al menos por momentos, la igualdad en el marcador. Con la zaga del Racing convertida en coladero, el guardameta verdiblanco se reivindicó con paradas de todo tipo y condición precisamente en la competición en la que en su día perdió su puesto de titular, la Copa del Rey.
La actuación de Sotres en Lugo y, sobre todo, su mayor dominio del juego con los pies acabó por convencer a Fabri de que el joven internacional sub-19 merecía un lugar en el once. Sin embargo, Mario llamó ayer de nuevo a la puerta de la titularidad sacando a relucir un repertorio de intervenciones de lo más selecto.
La primera, una mano imposible. Su estirada abajo ante el más que cantado gol que desaprovechó Javi Guerrero -tras servicio de Thievy- en el área pequeña recordó a los racinguistas lo que ya sabían. Que no tienen uno, sino dos porteros de primer nivel. Después llegaron unas cuantas paradas más, incluido un despeje en el que se jugó algo más que el físico para cubrir el despiste de los centrales y otra acción en la que lo que estuvo a punto de jugarse fue la expulsión. Con la parcela izquierda desprovista de efectivos, Mario salió casi hasta la banda para frenar, con los pies por delante, la contra amarilla y de paso cortar la respiración a los aficionados racinguistas. Vista la peligrosidad de su entrada, la expulsión planeó por momentos sobre el Estadio de Gran Canaria, aunque todo quedó finalmente en amarilla.
Otras dos intervenciones de mérito en la segunda parte y dos paradas a bocajarro en la prórroga acabaron por completar una actuación que ni siquiera fue ensombrecida por los cuatro goles encajados. Con eso está todo dicho. Mario evitó una derrota escandalosa y, entre otras cosas, estuvo incluso a punto de sacar el tanto de penalti de Momo. Y lesionado. Y es que, apenas unos minutos antes, con los tres cambios efectuados, el arquero del Racing encendió todas las alarmas al llevarse la mano al cuádriceps. Ya le ha ocurrido en anteriores compromisos. El guardameta se contractura al golpear el balón en largo en los saques de puerta. Sin duda, su talón de aquiles.
Luque, ni en la Copa
Por lo demás, el partido sirvió para comprobar que Julián Luque ya se puede ir buscando destino estas Navidades. Ante la ausencia de Gai Assulin y la importante carga de minutos que arrastran jugadores como Jairo y Bouazza -convocatoria internacional incluida- el torrelaveguense apuntaba a titular en tierras canarias. Pero Luque no cuenta para Fabri. Ni en la Copa. Ni siquiera en la segunda parte.
Los que sí debutaron en la alineación inicial fueron los laterales y lo cierto es que su estreno no fue el soñado. El más entonado de los dos fue, por la derecha, Gonzalo Herrero, que antes apenas había disputado el descuento en el Anxo Carro y, tras la lesión de Francis, la última media hora del partido de Jerez. El canterano brilló en algunas acciones de ataque, con 'caño' incluido al borde del área, pero se lleva para casa el mal sabor de boca del penalti que empujó la eliminatoria a la prórroga. Por la izquierda, Bautista no aprovechó como cabía esperar su titularidad en Gran Canaria. El zaguero sevillano tuvo varios despistes que pudieron costar, si cabe, aún más caros a los racinguistas.
Entre los que menos minutos habían disputado hasta el choque de ayer también se encontraba David Ferreiro. El extremo gallego, que estuvo cerca del gol olímpico, jugó los 120 y, con sus recursos, dejó claro que no se necesita mucho para sobresalir en este equipo.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 15:22 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario