Mi?rcoles, 22 de agosto de 2012

La indestructible afición del Racing

El racinguismo, curtido en mil batallas, ya está habituado. No entiende de títulos, Torneo de la Galleta aparte, ni, por supuesto, de celebraciones. En casi cien años de historia, los seguidores verdiblancos se han tenido que conformar con un subcampeonato de Liga en la temporada 1930-1931 -con el Racing empatado a puntos con el campeón, el Athletic- y con vivir dos semifinales coperas y un fugaz peregrinaje por la Copa de la UEFA. Los aficionados son indestructibles y lo volvieron a demostrar en el partido ante la Unión Deportiva Las Palmas. A pesar del descenso de categoría, de la escasa ilusión que han generado los nuevos fichajes, de que el Racing llevaba 19 encuentros sin ganar, de que no lo hace en casa desde el pasado 8 de enero y, sobre todo, del desgaste acumulado por la tormentosa crisis institucional que acapara el día a día de la entidad desde hace casi dos años, los Campos de Sport registraron el domingo la mayor afluencia de espectadores en la primera jornada de Segunda División. 11.040. Es cierto que el Sporting tiene que estrenarse aún en El Molinón, y también que el club santanderino tiró la casa por la ventana con ofertas de hasta cuatro localidades gratuitas para cada abonado, pero también hubo más de 3.000 seguidores de diferencia, a favor, con respecto a todos los que acudieron a animar a clubes como el Murcia o el recién descendido Villarreal. Los amarillos se quedaron en 8.000 espectadores. La sufrida afición del Racing, que de paso aprovechó para mostrar su rechazo a la gestión llevada a cabo en la entidad antes y durante el duelo ante los canarios, volvió a demostrar, en el arranque en Segunda, que no está por la labor de abandonar, precisamente ahora, a un club que ya es casi centenario.
«Todavía hay racinguistas que piensan que las personas pasan y la entidad permanece». Lo dice Pepe Barros, uno de los abonados más antiguos -es el número 32- y carismáticos. Muchos disgustos y buenos recuerdos le acompañan como fiel socio racinguista. Incombustible en los desplazamientos fuera de casa fue, de hecho, uno de los que estuvo en Finlandia para apoyar a los verdiblancos ante el Honka Espoo en la primera eliminatoria de la UEFA.
Reconoce haber tenido hasta «miedo» en los últimos encuentros de la pasada temporada. Una vez consumada la derrota en Anoeta, y cuando ya se sabía que se bajaba de categoría, «me emocioné tanto que hubo incluso un jugador, Gonzalo Colsa, que se acerco a mí para darme ánimos. Me dijo también, 'Pepe, esto desaparece' y, efectivamente, ese era mi temor en aquel momento». Que desaparezca el Racing «seria tremendo» para una persona «que sólo tiene un equipo» y a la que la sobran «todos los demás». «Es muy fácil ser del Madrid y el Barcelona», afirma.
Lo difícil es ser verdiblanco. Y más en los tiempos que corren, pero pasado el mal trago que se llevó con el descenso, ahora mismo ni se plantea quedarse algún día sin sus colores. Y es que, después de 62 años como socio ha visto de todo y, al final, «aunque no se esté contento con las personas, éstas siempre cambian con el tiempo. No es ninguna novedad». Por eso seguirá, cada fin de semana, muy cerca del equipo y de los jugadores. «Ahora, lo que toca es apoyar al Racing».
Como él, otros 11.039 aficionados acudieron el domingo a los Campos de Sport. Récord en la jornada en Segunda. 8.000 vivieron los goles de Cavenaghi en el triunfo (2-1) del Villarreal en El Madrigal y únicamente otros tres equipos -Murcia, Elche y Xerez- pueden presumir de haber superado los 5.000 seguidores en el debut. Llamativa resulta la escasa afluencia de personas -3.000- que se presentaron en Los Pajaritos para seguir el choque ante todo un Sporting de Gijón y aún más sorprendente resulta conocer que apenas 2.000 estuvieron en el estadio de Santo Domingo de Alcorcón para animar a su equipo ante el Guadalajara. Hace tan sólo un par de meses, en la localidad madrileña todavía se soñaba con el ascenso a Primera División.
La cifra que registró El Sardinero ante la Unión Deportiva Las Palmas está cerca incluso de la media -11.813- de espectadores que asistieron, el pasado año, a la última campaña del Racing en Primera División. De hecho, en más de la mitad de los partidos de la pasada temporada fueron menos de 11.000 los aficionados que se acercaron por los Campos de Sport. Sólo los partidos ante los más fuertes de la Liga de las estrellas y las 'finales' por el descenso ante equipos como el Sporting y el Granada generaron mayor interés que el debut liguero en la categoría de plata.
Para el actor, cantante, escritor y racinguista Jimmy Barnatán, «la afición sigue respondiendo porque la gente está con el escudo y la camiseta». «¡Coño, que cumplimos cien años!». No es socio porque vive en Madrid casi todo el año y sus compromisos profesionales le impedirían acudir a la mayoría de los encuentros, pero entiende que no tiene que demostrar lo que es una realidad. Que por sus venas corre sangre verdiblanca. Como prueba, el documental 'Racing Blues. Historia de un sentimiento', que dirigió hace ya cinco años.
«Ojalá que la gente responda como el otro día» a lo largo de la temporada, aunque eso no quiere decir que los que van al campo cada domingo estén de acuerdo con lo que, asegura, es «una gestión lamentable. De vergüenza. Llevamos tiempo sufriendo mucho, pero estos dos últimos años son ya de sainete. Ni en el peor de los cómics. Somos el bochorno del fútbol de Primera y Segunda División». Barnatán va más allá y afirma que, «si los que fundaron el club levantasen la cabeza y vieran en manos de quién está, alucinarían». No queda otra que acudir al campo y expresarse, en uno u otro sentido. «La gente va y pita a los que tiene que pitar y aplaude a los que tiene que aplaudir, los jugadores».
En la misma idea coincide Alberto Fernández, con más de 24 años de socio, que por eso no se esperaba el «espectacular ambiente» que se generó en la Gradona de los Malditos. «Había más gente que un Racing-Real Madrid o en un Racing-Barcelona. Lo mejor de la tarde fue ver aquella zona a reventar». Eso sí, considera que la oferta de José Campos a los abonados en la primera jornada ha podido engordar una media de espectadores que podría haber sido incluso bastante mayor de haber descendido en otra coyuntura y no con un lío institucional que ha provocado que «no sea un año normal».
Después de más de 35 años acudiendo a su localidad, Manolo Seco considera, por su parte, que «los que están ahora seguro que lo están haciendo mal, pero la directiva está de paso, igual que las anteriores», y lo que deben hacer los aficionados es centrarse en el fútbol y, sobre todo, en animar al equipo. En concreto, «tirar todos juntos en la misma dirección en favor de nuestro Racing». Lo que no entiende es que, a pesar de todo lo que se está viviendo, «se llegue a los insultos contra la actual directiva», hechos que están perjudicando la imagen del Racing. «El que tenga pruebas suficientes que acuda al juzgado, no a las vejaciones».
Lo mismo opina José Domingo Bolado, socio número 280 del club, que incluso le envía una recomendación al presidente de las peñas y portavoz de AUPA, Bernardo Colsa, el también cabeza visible del movimiento opositor al Consejo. «Lo que tiene que hacer es descansar un poco y no embrutecer tanto las cosas. Todo tiene un límite» y, al final, «estamos hablando de fútbol», un mundo donde, asume, «desgraciadamente todo está en manos de una serie de intermediarios que engañan a los presidentes y se lo llevan todo».
El 'concepto fútbol'
Bolado piensa que toca «aguantarse en esta época» convulsa, pero no dejar de apoyar, como ocurrió el domingo, y disfrutar de «las cuatro cosas importantes que ofrece lo que denomina como el «'concepto fútbol'». Ahí van: «Sales de casa, saludas a los amigos, te tomas un café recalentado con un poco de coñac que sabe hasta rico y, por último, te fumas un puro. El campo es de los pocos sitios donde -hoy en día- te dejan fumar un puro». El quinto argumento está claro. «El Racing. Más que nunca».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 0:51 | 0 Comentarios | Enviar

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