Mi?rcoles, 15 de agosto de 2012

El sorpresivo relevo de Unzué por Fabri abre un cisma en el Consejo del Racing

El despido del ya exentrenador del Racing, Juan Carlos Unzué, ha abierto un profundo cisma en el seno del club verdiblanco entre su presidente, Ángel ‘Harry’ Lavín –que dirige los destinos institucionales bajo el amparo en la sombra de Francisco Pernía–, y, el mánager deportivo, Manolo Saiz, a menos de una semana para que el equipo se estrene en Segunda División. La caída de Unzué parecía inevitable, tras la estéril negociación que mantuvo durante la tarde del pasado sábado con el presidente, donde se negó a aceptar la oferta de un año que le proponía el club. Además, Lavín contaba con una bala en la recámara: a las 21.00 horas de ayer llegaba a la capital de Cantabria el que será presentado como nuevo entrenador del Racing, Fabriciano ‘Fabri’ González. El técnico gallego, que se reunió en Galería Culturas con Lavín y el consejero del área social, José Campos, abandonó hace cinco días el Huesca, alegando «problemas personales».
Lo que ayer al mediodía comenzó como un insistente rumor en las redes sociales fue, poco a poco, tomando forma hasta confirmarse a través de un comunicado emitido por la entidad santanderina: Juan Carlos Unzué no seguiría al frente del Racing. Una bomba colosal que estalla en el corazón del club, y de incalculables consecuencias con el arranque liguero ya próximo en el horizonte.
El desarrollo de los acontecimientos invita a pensar que la próxima salida la protagonizará el propio Saiz, máximo valedor de Unzué en el Racing –cuyo destino parece atado al del navarro– y que, ayer, en una entrevista concedida a EL DIARIO MONTAÑÉS, desgranó el impacto económico de su labor como responsable deportivo, detallando su gestión durante estos últimos meses.
En la exclusiva para este periódico, Saiz afirmó que su proyecto deportivo, que calificó de «serio», está orientado al largo plazo y, para ello, era imprescindible un contrato de dos años más uno con Unzué. En este sentido, dejó entrever que una salida del entrenador vendría acompañada, «por lógica», de su dimisión.
Por si fuera poco, los jugadores de la plantilla verdiblanca, tras reunirse en la tarde de ayer con Unzué en las instalaciones del club en La Albericia, se trasladaron a los Campos de Sport de El Sardinero, con el objetivo de mantener un encuentro con el presidente de la entidad. Sin embargo, Ángel Lavín se negó a recibirlos, por lo que procedieron a la lectura de un comunicado en el que mostraron su disconformidad con la situación y su apoyo a la continuidad del técnico saliente. Todos los futbolistas que han sido presentados con el Racing para la próxima temporada tienen su situación perfectamente clara: contratos firmados y en regla. Más difícil lo tienen los futbolistas que están actualmente en plenas negociaciones con el club. En concreto, Iago Bouzón y Baltasar Rigo. Este último futbolista ha comenzado a entrenar con la plantilla, pese a no haber rubricado aún su contrato, mientras que Bouzón ya se encuentra en Santander a la espera de acontecimientos. La crisis abierta puede poner en peligro su proceso de vinculación con el Racing, toda vez que sus nombres surgen de la agenda del mánager deportivo.
Por su parte, Manolo Saiz mantenía, durante la tarde de ayer, una reunión con el cuerpo técnico de Juan Carlos Unzué en La Albericia. Una vez concluida, el entrenador recogió sus efectos personales (que introdujo en una caja) y emplazó a los medios de comunicación para una rueda de prensa, que tendrá lugar en un futuro cercano, aunque no precisó día ni hora.
«Una clara hipoteca»
Según el texto enviado por el Racing, la decisión de poner fin a la relación laboral con el entrenador navarro parte de la jueza de lo Mercantil, María del Mar Hernández, quien (siempre en palabras el club) en su auto del pasado 30 de julio –a través del cual otorgaba al Consejo el pleno control de la entidad, tras cesar a los administradores concursales– «dejaba claro que el Racing no podía firmar tres años a un entrenador, pues suponía una clara hipoteca para un club concursado, que tiene fijada, para los próximos años, su hoja de ruta en el plan de viabilidad, de obligado cumplimiento para afrontar el convenio de acreedores».
Y es que en el último de los razonamientos jurídicos del auto, Hernández consideró «razonable la falta de firma por parte de la administración concursal del contrato del entrenador y, muy especialmente, del mánager general deportivo, en el escenario actual, por las condiciones económicas de los mismos». En esta breve valoración escuda el club su postura, si bien cabe recordar que en ese auto la jueza decidía sobre la petición del Consejo de poner fin a la presencia de los administradores concursales, por la negativa de éstos a rubricar el contrato de tres años que habían firmado con Unzué ante notario el pasado 22 de junio.
No obstante, una vez con las manos libres para hacer y deshacer a su antojo, el Racing consideró excesivos los tres años firmados con el técnico y le ofrecieron rebajar su duración a una temporada, manteniendo sus condiciones económicas pactadas para la primera campaña.
En ese punto comenzó a percibirse una evidente disconformidad instalada en el seno del Consejo. Por una parte, el presidente, Ángel Lavín, que defendía la postura del estrechamiento contractual. Por otra, Manolo Saiz, apoyándose en lo firmado ante notario: «Esto es una empresa y las empresas toman decisiones en consejo de administración. El contrato fue aprobado y elevado a público delante de la notaria. No caben más dudas», zanjó.
Con el mismo estado de ánimo respondió Unzué: «Yo tengo un contrato firmado con el Racing y es el que tiene validez», declaró tras el partido disputado por su equipo ante el Barakaldo en Castro Urdiales. Asimismo, añadió que se rubricó el texto «con la notaria delante».
Último entrenamiento
El Racing alegaría falta de validez en lo firmado el 22 de junio. Sin embargo, todo apunta a que Juan Carlos Unzué llegará hasta el final para reclamar lo dispuesto en el contrato. El pasado domingo, tras vencer en el Torneo de la Galleta, el navarro insistía en su posición. Ni un paso atrás. Por si había dudas, quiso despejar cualquier equívoco acerca de la naturaleza del contrato que lo vinculó con el Racing. «Yo he firmado con el Racing de Santander, no con ninguna persona en especial». Durante el entrenamiento de la mañana de ayer, nada en el comportamiento de Unzué invitaba a pensar en un cercano adiós.
Si reclama ante la justicia y gana, el club verdiblanco podría ser obligado a hacer frente al sueldo del técnico, que ascendería a 250.000 euros el primer año, más una prima por el mismo valor si el club sube a Primera.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 2:51 | 0 Comentarios | Enviar

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