Mi?rcoles, 01 de agosto de 2012

AUPA respeta la decisión judicial, pero afirma que es 'peligrosisimo' para el futuro del Racing

La Asociación Unificada de Pequeños Accionistas del Racing (AUPA) ha valorado el auto judicial por el que se devuelven las facultades gestoras al Consejo de Administración del Racing, indicando que, como no podía ser de otra manera, respetan la decisión judicial pero, en un contexto más amplio, muestran su profunda decepción por la misma, no sólo porque el escenario actual es tétrico, sino por lo que supone para el futuro más inmediato.
Según AUPA, los argumentos judiciales serán aceptables, legales y ajustados a derecho; y también será correcto que la magistrada no pueda actuar en principio de oficio, como asegura reiteradamente, sino a instancia de parte sin que ninguna haya mostrado disconformidad. Sin embargo, la realidad es bien diferente: el riesgo de incumplimiento del convenio y del Plan de Viabilidad es más que evidente. Así lo aseguran los administradores concursales en sus alegaciones, a pesar que no se opongan a que retiren sus facultades, como también aseguran la situación de chapuza permanente de la documentación presentada al Registro Mercantil, que atasca cualquier procedimiento, imputable exclusivamente al Consejo.
Y las pruebas son palpables. El fracaso del Plan de Viabilidad es evidente por dos principales motivos: la política de abaratamiento de los abonos -2 millones presupuestados que obligan a tener al menos 19.000 socios, algo altamente improbable- y la presentación de un presupuesto de 14 millones, un 40% más de lo que el Racing puede generar de ingresos. Si a ello se le añade, como conoce la juez, la constitución, al margen de la Ley y de los Estatutos de la propia Sociedad, del Consejo el pasado 9 de junio – y todos los acuerdos subsiguientes- y el atasco registral que impide e impedirá durante meses la correcta inscripción de los administradores, el riesgo de colapso es evidente.
Por ello, no se trata de valorar exclusivamente el Auto, sino todo lo que envuelve al Racing desde el pasado 18 de diciembre. En todo este tiempo ha habido situaciones y momentos que podrían haber evitado la decisión del pasado lunes, si tan inevitable es como afirma su señoría. La actuación del máximo accionista es no sólo vergonzante y alejada de los principios establecidos para el diligente empresario en el propio Código de Comercio, sino que pone en serio peligro el presente y el futuro del Racing, de una empresa concursada. El Auto del lunes es consecuencia de múltiples circunstancias: de compadreos y complicidades, de intrigas palaciegas, de la inacción y resignación…, pero sobre todo de la falta de decisión de quien podía haber evitado esto y que con su mirada hacia otro lado, o hacia el otro lado, ha consentido que el escarnio público siga vigente en el Racing y la crisis social, institucional, deportiva y económica se instale de forma permanente.
Hoy el Racing, en manos de personas sin escrúpulos que ocupan unos cargos en precario –no han pagado las acciones y tienen pendiente un juicio y un arbitraje-, legitimadas por la justicia y las instituciones, está al borde del precipicio. Los mismos que le han llevado a la quiebra, van a gestionar esta etapa en la que, por ejemplo y por su incompetencia, hasta para comprar papel higiénico, van a necesitar un poder notarial. Y su primera decisión ha sido aumentar un presupuesto ya de por sí difícil de conseguir. Puestas así las cosas, el futuro no es nada alentador, sino todo lo contrario, por mucho que se quiera enmascarar ahora con fichajes de relumbrón, que a saber quién y cómo les van a pagar.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 17:45 | 0 Comentarios | Enviar

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