Martes, 24 de julio de 2012

El nuevo Racing gira sobre un 'pivote'

Todo tiene un inicio, incluso el nuevo concepto de fútbol que practica el Racing de Segunda División. Todas las virtudes que atesora el manual redactado en 'Can Barça' y que ha tomado como guión Juan Carlos Unzué tienen su origen en el puesto del pivote, el centrocampista que juega adelantado a la defensa. De su orden táctico, del mantenimiento de su posición, de la velocidad con que toque y reparta juego y de las facilidades que les dé a sus compañeros, depende el éxito.
Ayer, todo esto se vio en los partidos que organizó el cuerpo técnico en los entrenamientos. Cada jugador tiene su función, pero el pivote es el faro que guía al resto. Se trata del epicentro y el canalizador del juego. Hasta ahora, Héctor Yuste es el que está desempeñando ese rol. La demarcación conlleva una gran responsabilidad, pero el murciano no se amilana. «Cada uno tiene que asumir su papel», admite. Sin embargo, no quiere comparaciones cuando se le insinúa que actualmente, si no llegan más refuerzos a sus posición, es el 'Busquets' del Racing. «No quiero etiquetas y menos con un genio como él. Me parezco por constitución, pero nada más. Busquets es un genio». Longás y Gullón son su competencia. Ambos de corte ofensiva, aunque Yuste sabe de la importancia que tiene su puesto. «No sólo es vital donde juego yo. Todo tiene que funcionar bien. El centro del campo tiene que apoyar a la defensa y a la línea de ataque, pero también el resto debe hacerlo al centro del campo», añade.
Conocimiento de la categoría
El ex del Cádiz, buen conocedor de la Segunda, es una referencia para conocer si el tipo de juego que pretende instaurar Unzué, el del 'tiqui-taca', puede funcionar. «El año pasado dos de los equipos que ascendieron jugaban así. También el Betis cuando cambió de categoría practicaba esta filosofía. Creo que el míster lo tiene claro y por eso lo único que tenemos que hacer el resto es acoplarnos a ese nuevo concepto».
En su carta presentación, Yuste, ya adelantó que le gusta «marcar el ritmo del partido» y en Barreda se pudo observar. Otra necesidad que la demarcación le obliga a tener es la que los técnicos llaman, 'recorrido'. Un sólo pivote para todo el centro del campo son muchos metros a cubrir. «Por eso se necesita que estemos muy juntos», explica el murciano.
El entrenamiento de ayer en El Sardinero no fue aburrido. No sólo por el sonido de las ferias que amenizó la tarde a los aficionados que se saltaron un rato de playa para ver al Racing, sino porque la intensidad con la que Juan Carlos Unzué vive cada sesión se contagia. La afonía del técnico va y viene, ya ha superado dos ronqueras. Sus gritos se escuchaban en todo el estadio. «Corremos, tocamos y recuperamos la posición», insistió continuamente. Preparó dos partidos con campos reducidos y para ello echó mano de los dos guardametas del filial. «Jugamos con el portero», se le oyó en varias ocasiones. Quiere que los cancerberos participen en la construcción de juego, algo impensable para sus anteriores colegas de banquillo en Santander. Cuando no era Unzué era Julián Jiménez, preparador físico, el que arengaba a los jugadores. A todos les llama por el nombre de pila desde el primer día. Ayer, el grupo recibió dos incorporaciones más, David Rochela y Dani Bautista. Dos defensas que apuntalan la zaga. Se les vio poco. Al primero, le emparejó con Barrio en el puesto de central y el segundo cayó a la banda izquierda. A éste último se le notó su carácter ofensivo, ese que le sirvió para que Marcelino le fichara para el Recreativo.
El tren del nuevo Racing sigue su camino. El técnico no quiere perder tiempo y aunque se encuentra preocupado en el andén de llegada a la espera de recibir nuevos fichajes y trabajar más tranquilo, ayer comenzó su segunda semana de trabajo.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 16:34 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario