Viernes, 20 de julio de 2012

Historias para no dormir

El Racing, que cumple 100 años el 14 de junio del 2013 está atravesando el peor momento de su larga historia. El declive del club cántabro comenzó el 29 de enero de 2011. Ese día, Jacobo de Montalvo vendía en Zúrich el 98% de sus acciones a un empresario indio llamado Ali Syed, que llegaba a Santander como un mecena que iba a convertir al conjunto cántabro en el tercero en importancia de la Liga.

Es más, Miguel Ángel Revilla calificó a Ali Syed: "Como un hombre sabio y rico y que iba estar en Cantabria muchos años". Los primeros días del indio al frente del Racing fueron propios de Bienvenido Míster Marshall.

La afición cántabra pronto comenzó a darse cuenta que todo era un engaño cuando salía a la luz pública que Syed no pagaba las deudas contraídas con los jugadores, Hacienda, Gobierno de Cantabria y menos al anterior propietario. El dueño del Racing, auspiciado por Francisco Pernía, prometía y prometía que iba a pagar.
Todo termina en el descenso

Al final de la temporada 2010-11 fue agónico para el Racing, pero logró salvarse de descenso que parecía seguro. Al comprobar que el asiático seguía sin pagar las deudas, en julio, el club se acogió al concurso de acreedores para evitar el descenso administrativo.

La campaña 2011-12, sin apenas dinero para fichar, fue un desastre en lo deportivo, con el cambio de tres técnicos y un anticipado descenso. El 20 de mayo se celebró la Junta General de Accionistas, donde la mayoría de afición se había agrupado en un colectivo para intentar coger el poder del club en caso que nadie se presentase en nombre de Ali. Pero la decepción fue mayúscula cuando un abogado suizo, Horst Webber, aparecía representado a Ali y nombró un Consejo de Administración que se había encargado de reclutar Pernía.

En ese consejo aparecieron José Campos, Ángel Harry Lavín y Manolo Sáiz, con Pernía en la sombra. Los pequeños accionistas se organizaron en AUPA para plantar cara a este consejo que legalmente no está todavía registrado y, por lo tanto, no tiene poderes para firmar contratos.

Esta circunstancia hace que cohabiten actualmente los administradores concursales y el consejo. La situación es rocambolesca, ya que varios hinchas han denunciado ante la Seguridad Social a Unzué, que entrena sin un contrato firmado.

Fuente: Marca 


Publicado por Castro2 @ 18:15 | 0 Comentarios | Enviar

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