Lunes, 27 de febrero de 2012

El optimismo moderado de Juanjo

Nada más terminar el entrenamiento matutino de ayer, el triunvirato se encerró en una de las oficinas de las instalaciones de La Albericia para diseñar el trabajo de toda la semana con la banda sonora radiofónica de fondo del Villarreal-Athletic. El empate entre vascos y castellonenses permitió al conjunto que entrena Juanjo González continuar a la misma distancia de la salvación que la semana pasada, tres puntos. Una barrera que intentarán reducir el sábado ante el Rayo. Aunque aún quedan catorce jornadas, en el vestuario ya no se camufla verbalmente la situación de peligro que corre el equipo. Sin embargo, creen en sus posibilidades. ¿Se va a salvar el Racing?, le pregunto ayer al técnico asturiano este periódico. «Yo creo que sí», respondió.

Desde que el Racing dejó de ser un equipo 'ascensor', en el vestuario ya casi no estaban acostumbrados a mirar de reojo lo que hacían sus rivales. Sin embargo, todo esto ha cambiado y cuando Ayza Gámez pitó el final del encuentro, los futbolistas y el cuerpo técnico comenzaron a hacer cábalas con los resultados de todos sus rivales directos. A diferencia de otras jornadas, esta vez la fortuna se alió con ellos y a excepción de la victoria de la Real Sociedad ante el Mallorca, el resto cumplió con el guión ideado por los cántabros.

Casi se suma a la fiesta el Villarreal que comenzó perdiendo ante el Athletic, pero que terminó empatando. El punto conseguido por los de Molina provocó que para salir de los puestos de descenso el Racing siga necesitando tres puntos. Si los amarillos hubieran ganado, la salvación se hubiera trasladado hasta los cinco puntos. Una distancia psicológicamente dura a pesar de que aún restan catorce 'finales' para que finalice el campeonato. La equis dejó contento a Juanjo, porque «así seguimos más o menos a la misma distancia de la salvación, aunque -reconoció-, eso sí, con una jornada menos por disputar y en un situación muy complicada». «Estamos convencidos de que podemos pelear hasta el final», admitió el técnico gijonés.

Pese a la sensación de inseguridad en el objetivo de la salvación, que parece se ha instalado entre los aficionados tras el empate ante el Sporting, el jefe del triunvirato es relativamente optimista. «Yo creo que sí nos salvaremos, porque lo que más puedes temer cuando te la juegas es que el equipo no dé la cara, no dé el do de pecho... pero como vimos el sábado esto no sucedió», explica.

Sin embargo, los rostros de los futbolistas en el entrenamiento de ayer en La Albericia no eran de preocupación, si no más bien de resignación. Esa extraña sensanción que en ocasiones bloquea el cuerpo y la mente cuando se estás haciendo más o menos bien las cosas y los resultados no acaban de llegar. «Los chavales hoy (por ayer) tenían un poso de decepción en cuanto al resultado, porque todos teníamos el convencimiento y la ilusión de conseguir los tres puntos, y al final no pudo ser», relata González, para acto seguido conectar el chip optimista y ver la botella medio llena.

«Pero también se palpa la sensación de que son un grupo vivo que va a pelear hasta el final. Así lo hemos hablado con ellos durante la sesión. Ante este tipo de partidos hay que equipos que se arrugan y otros que no, y el Racing es del segundo grupo».

Vallecas, próxima parada

El calendario más inminente tampoco invita a ser demasiado positivo. El Rayo Vallecano, próximo rival de los cántabros el sábado, está cómodamente instalado en la undécima plaza, con 7 puntos más que los racinguistas a pesar de su derrota de ayer frente al Real Madrid. El conjunto madrileño podría perder a Michu, que vio la tarjeta roja, aunque podrían recurrirla. Una posible ausencia que facilitaría al Racing el retorno a una zona más tranquila de la tabla. «Es un jugador en el que estuvimos interesados, pero no pudo ser. Le conozco desde que salió del Oviedo, pero si no está es un puntito a nuestro favor, por supuesto», analiza el míster verdiblanco.

De momento, la plantilla hoy descansará antes de regresar mañana al trabajo. A partir de ahora, la psicología va a ser tan importante o más como la táctica. La ansiedad se puede apoderar de la mente de los verdiblancos, pero también de la de sus rivales. En este aspecto, Juanjo lanza un mensaje. «Va a costar ser desinhibido con la pelota, soltarse, va a haber una tensión extra y nosotros en ese aspecto tenemos que ser fuertes». De momento, la primera sesión de la terapia la recibieron los futbolistas del Racing antes de saltar ayer al césped. Como es habitual tras los partidos, el entrenador se dirigió a ellos para analizar lo que había sucedido en el encuentro del día anterior. «Salió mal. La ilógica de ponernos por detrás tras una falta lejana... eso se hizo difícil de entender. Aun así, el equipo no se vino abajo y supo competir durante la segunda parte. Conseguimos el empate pero luchamos por la victoria».

En definitiva, la ansiedad y la preocupación se instalan una semana más en Santander, aunque tanto la plantilla como los aficionados deberán convivir con ellas.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:37 | 0 Comentarios | Enviar

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