Jueves, 23 de febrero de 2012

Del partido de la amistad, al de la necesidad

Nadie en Mareo quiere hablar, a pesar de que el sol luce radiante en Gijón. Los aficionados sportinguistas poblan las gradas del campo de entrenamiento del equipo rojiblanco a la espera de que Clemente dé la charla y deje salir de la caseta a los suyos. Ya no está Preciado y ahora es el técnico vizcaíno el encargado de reflotar la nave rojiblanca. El próximo puerto está frente a la playa de El Sardinero, antiguo territorio amigo que el sábado a las seis de la tarde disputará una de las batallas mas duras jamás recordadas.

A Javier Clemente no le gusta hablar de partidos «a vida o muerte», prefiere los eufemismos para proteger a sus cachorros. «Me gustan los perros curtidos, los callejeros, los otros, los de raza, los tienes en casa, les cuidas con mimo y luego a la mínima cogen un resfriado», asegura en su habitual táctica para atraer el interés y así despoblar al futbolista de mente débil de cualquier distracción. Éste y otros símiles, contados con su habitual socarronería, fueron esgrimidos por 'el rubio' el pasado lunes en una poblada rueda de prensa. «Qué os cuente las cosas malas del equipo. Esas nunca las oreo, no vaya a ser que se enteren en Santander», espetó. Y es que, aunque no lo parezca, el vasco mima a los suyos. Por eso, quizás, prefiere hablar del encuentro del sábado ante el Racing «como uno más. Tenemos quince encuentros a vida o muerte de aquí a final de temporada», dijo antes de corregir y quitar importancia al enfrentamiento. «Bueno, en realidad, a muerte no, porque nadie se muere tras un partido».

Mientras tanto, sus pupilos, toman otros derroteros en su habitual encuentro con los medios. Ayer lo hicieron dos. Uno, el cabeza de turco, tras la salida de Preciado del banquillo, Nacho Cases. El otro, Botía, uno de los teóricos titulares. Ambos coinciden en la suprema importancia del encuentro para ambos conjuntos. Atrás quedaron los duelos de la fraternidad. El del año pasado, a falta de una jornada para la conclusión de la Liga aseguró la permanencia del Sporting. A pesar de la cabezonería de Mario -el cántabro se empeñó en pararlo todo- y del buen tino de Christian -marcó un golazo- los asturianos consiguieron remontar gracias a De las Cuevas y Novo. A éste último Clemente le llamó «cagón» tras su reciente salida del Sporting rumbo a Polonia. El primero aún sigue en la plantilla. Lo del año pasado fue simplemente la devolución del favor de los asturianos la temporada anterior. Dos goles de Tchité ante un pasivo Sporting salvó al Racing in extremis.

Pero ahora ya no queda nada de eso, ni del pacto de Llanes ni de nada parecido. Ahora sólo vale la ley del sálvese quien pueda. Quizás por eso Botía dice que el encuentro «es más importante para nosotros que para ellos», con la que su compañero Cases discrepa: «Va a ser un partido duro, también ellos se juegan la vida».

791 entradas

Dada la importancia, la 'Mareona' desembarcará en tierras cántabras con un coeficiente elevado y con ganas de dejar resaca en El Sardinero. «Iremos tres mil. No tantos como en su día a A Coruña, pero sí muchos. El Racing nos ha enviado 791 entradas, a las que hay que añadir las que hemos solicitado a amigos de allí», asegura Eduardo Díaz, vicepresidente de la Asociación de Peñas sportinguistas, que luce con ilusión los tickets de 30, 35 y 40 euros enviados desde Santander. Los mismos precios que fijaron en su día a los verdiblancos en su visita a El Molinón. El sábado habrá buen ambiente, hermandad, pero máxima rivalidad. Eso sí, con un mismo objetivo: «Saludarnos el año que viene otra vez en Primera», apuntillan desde Gijón.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:59 | 0 Comentarios | Enviar

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