Mi?rcoles, 22 de febrero de 2012

La afición ya prepara la final del sábado

Hugo y Mario se arman de paciencia y aguardan a que el último futbolista del Racing haya desaparecido por el túnel de vestuarios tras concluir la sesión matinal de trabajo. Los dos niños tienen muy claro lo que quieren y están dispuestos a esperar lo que sea necesario. Los minutos de suspense culminan de manera feliz con la aparición de Jairo, que vuelve al césped, esta vez calzado con unas chancletas. Al de Cabezón de la Sal le han dicho que Hugo y Mario son fervientes seguidores de su juego, y nada les haría más felices que tener un autógrafo del centrocampista. Dicho y hecho. Jairo firma el cuero, un par de camisetas y las botas de los muchachos. Su abuelo, Martín Díez contempla la escena con un gesto divertido. «Es la primera vez que vengo; les había prometido que les traería, aprovechando el día libre en el colegio», afirma. En cuanto al partido del sábado, sostiene que se trata de «una cita clave».

Pero Martín no es el único que ha tenido esa idea. La Albericia presentaba ayer un inusual aspecto, con las gradas y vallas que cercan el campo de entrenamiento del Racing ocupadas por un considerable número de aficionados santanderinos. Entre ellos, varias familias con niños, que ardían en deseos de ver a sus ídolos un poco más de cerca.

Por su parte, María Dolores Rebolledo, que reconoce no ser una gran aficionada al fútbol, ha acompañado a su hija Ana, que pretendía conseguir la firma de Edu Bedia, uno de sus favoritos. Ana es una incondicional seguidora verdiblanca, que ya ha seguido a su equipo en el último compromiso ante el Real Madrid y ahora está dispuesta a jalear al Racing frente a los pupilos de Javier Clemente. «Como ella hoy no ha tenido instituto -dice su madre- nos hemos animado a venir y apoyar a los jugadores. A ver si se animan un poco y vamos para arriba». Otro valiente es Diego Calleja, que no tiene reparos en entregar el dibujo que le ha hecho a Toño. «Hay que ganar porque nos podemos quedar abajo e irnos a segunda», dice convencido.

Aunque los niños no eran los únicos espectadores del entrenamiento. Otros aficionados más veteranos también contemplaban con gesto adusto las evoluciones del equipo. Era el caso de Evaristo González que tiene claro lo que debe hacer el equipo: «Hay que ponerlo todo. Si perdemos, prácticamente nos podemos despedir porque nos quedamos abajo. Lo del sábado son seis puntos: tres tuyos y tres que no hace el Sporting que es de tu guerra. Tenemos que estar a muerte con ellos».

Los seguidores confían en que los futbolistas estén motivados y algunos afirman que no se le puede pedir más a la plantilla de un club con tantos problemas. Se espera que los jugadores del triunvirato respondan al envite. Sin embargo, los hay pesimistas como José Ramón Goyo, quien dice ver «muy difícil» el futuro del equipo. En la misma línea se pronuncia José Ignacio Carrera, que también ha acompañado a su hijo al entrenamiento. «No lo veo muy allá -declara-. Éste tiene que ser el partido bueno para salir adelante porque, si no, me temo que vamos a quedarnos atrás».

Todos los jugadores de la primera plantilla estuvieron ayer a las órdenes de Juanjo González, con la excepción de Lautaro Acosta -quien, con una sobrecarga en la rodilla, no entrenó, aunque sí estará disponible hoy- y Jairo. El de Cabezón de la Sal continúa su recuperación del esguince que padece en su tobillo derecho y saltó al césped para realizar carrera continua y tocar un poco de balón. También en su caso se espera que hoy se ejercite con el resto de sus compañeros.

El susto de la jornada lo dio Babacar. El delantero senegalés tuvo que retirarse con una sobrecarga en el gemelo de la pierna izquierda, pero no tendrá problemas para estar presente en la sesión de hoy. Tampoco Gonzalo Colsa terminó el entrenamiento, aunque es lo habitual en su proceso de recuperación.

Otro ausente de la jornada fue Pedro Munitis. El capitán racinguista tenía motivos. Su esposa está a punto de dar a luz y el del Barrio Pesquero cuenta con el permiso necesario para estar junto a su familia y disfrutar del nacimiento de su hijo.

Desde el club se trasladó además que el Sporting ha solicitado 800 entradas de manera oficial. El Racing ofrecerá, además, otras 200 para que grupos de seguidores asturianos asistan al partido.

Christian anima a la grada

Asimismo, pese a que el partido es importante para todos los jugadores verdiblancos, será también muy especial para Christian Fernández, a quien la sanción de Domingo Cisma -finalmente no recurrida por la entidad- abrirá el sábado, muy probablemente, las puertas del once titular.

Ayer, el defensa santanderino quiso enunciar la forma en que la plantilla afronta este transcendental choque. «Es necesario que el equipo esté concienciado más que nunca de lo vital que son estos tres puntos para no descolgarse». Pero no sólo la afición. Christian hace un llamamiento al público de los Campos de Sport para que apoyen en todo momento a su equipo. «Necesitamos que la afición esté una vez más al lado del Racing, llene el estadio y sea un auténtica 'bombonera' para lograr esos tres puntos, que son importantísimos para el devenir del Racing».

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 18:13 | 0 Comentarios | Enviar

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