Lunes, 20 de febrero de 2012

Cisma 'Aún hoy no sabría decir con seguridad si el balón me dio en la mano'

El defensa Domingo Cisma (Sevilla, 1982) cumple su segunda temporada en la escuadra racinguista afianzado como un fijo en las alineaciones del triunvirato. Nueve de los últimos diez partidos ligueros los ha jugado de inicio, ganándose la confianza de Juanjo González y los suyos. Sin embargo, el próximo compromiso lo tendrá que ver desde la grada. Las dos tarjetas amarillas que el colegiado castellano-leonés González González le mostró en menos de veinte minutos le enviaron directo a la ducha antes del final del primer tiempo.

Si bien la primera cartulina no tiene discusión posible, en los foros racinguistas no se hablaba ayer de otra cosa más que de la rigurosidad con la que el árbitro sancionó la jugada. El propio Cisma no pudo reprimirse y, al concluir el choque, expresó su malestar a través de su cuenta de Twitter: «Muy jodido por en el día de hoy, no creo que necesitaran jugar con uno más para ganar, de chiste la segunda amarilla».

No obstante, las aguas habían vuelto ayer a su cauce para el hispalense. Pese a que el enfado continuaba instalado en el ánimo del futbolista, no tuvo problemas para rememorar la fatídica jugada. «Cristiano iba con la pelota y centró -explica-. Yo saqué la pierna, intentando mantener la mano pegada al cuerpo. No sé si llega el cuero a impactar en ella. De hecho, he visto la acción repetida y aún hoy no sabría decir con seguridad si la doy o no con la mano». Lo que sí tiene claro el lateral es su diagnóstico de las consecuencias de la jugada. «El balón no cambia en absoluto de trayectoria tras el impacto, pero el linier fue el que indicó al colegiado que existía falta», afirma.

Para Domingo Cisma, la del sábado fue su primera expulsión en la presente campaña, y el marco no podía ser más inadecuado. Un Racing con diez jugadores contra el equipo más en forma de España. No pintaban bien las cosas. Y el sevillano lo sabía. Cuando vio la cartulina roja en manos del árbitro le costó controlar la furia. Pero consiguió no dejarse dominar por sus sentimientos. «Siempre es lo mismo. Tienes todas las de perder. Te dan ganas de acercarte a él y decirle: 'Enhorabuena, lo has hecho fenomenal'». La experiencia y el buen juicio de los futbolistas impide, en la mayoría de los casos, que la sangre llegue al río. De esta manera sucedió también con Cisma. Se pudo ver perfectamente cuando se acercó al colegiado para estrecharle la mano tras la expulsión. «Le dije algo irónico. Algo así como 'muy bien', pero nada más».

Sin embargo, el racinguista no quiere transmitir la idea de que su expulsión fuese la única clave para explicar el rumbo posterior del partido. «De por sí era muy difícil -asegura-. Nuestra intención era dejar nuestra portería a cero, pero llegó el tanto del Madrid. Pero si ya con un gol en contra era complicado, con 10 mucho más». Aunque no pierde la oportunidad de hacer referencia a otras jugadas polémicas que González González no señaló. «Antes de la acción en la que me sacan la segunda cartulina amarilla hay una mano de ellos en su área que no se pita», declara en referencia a una acción protagonizada por Cristiano Ronaldo, el futbolista blanco que en el minuto 5 abrió el marcador para los de Chamartín.

La categoría, en juego

Pero si hay algo que preocupa al exjugador del Almería es la situación deportiva que atraviesa la entidad racinguista. Las jornadas se suceden y el equipo sigue en claro peligro de perder la categoría. Cisma no quiere que el vestuario caiga en el desánimo. «Llevamos dos semanas en puestos de descenso y los rivales directos están sumando puntos -reflexiona-. A nosotros sólo nos queda ponernos a pensar lo antes posible en el siguiente partido ante el Sporting».

Las próximas semanas serán importantísimas para el futuro del Racing. Los santanderinos tendrán que sumergirse de lleno en su liga particular por la salvación. «Hay que darlo todo ante los otros equipos que están en la misma zona que nosotros», afirma Cisma.

En esta línea, para afrontar lo que queda de campeonato con la confianza suficiente, quiere poner el acento sobre los buenos aspectos de la actualidad deportiva del equipo desde que se produjo el cambio en la dirección del banquillo, pero sin caer en lo irracional. «Hemos enlazado una racha buena sin perder, pero no hemos ganado muchos partidos. Tenemos que sumar de tres en tres y pensar que la próxima jornada nos jugamos la vida en El Sardinero».

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:17 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario