Viernes, 17 de febrero de 2012

La Gradona quiere ser escuchada

«Cómo no te voy a querer, cómo no te voy a querer... cómo no te voy a querer si te vi subir de 2ª B». Este es el cántico más repetido durante los partidos por la curva más bulliciosa del estadio del Sardinero. Desde su creación a principio de temporada, La Gradona de los Malditos se ha convertido en el sector que más anima al equipo, el verdadero pulmón para los futbolistas. Sin embargo, poco a poco, se están quedando afónicos y por eso buscan la manera de que sus voces sean amplificadas. Gracias a a la técnica ya tienen la solución, pero necesitan que el club les ponga un enchufe. El problema es que la comisión de seguridad no lo aprueba y, por tanto, sus letras corren el peligro de no poder ser escuchadas.

Es habitual ver en los 'twitters' de los futbolistas mensajes de ánimos a la Gradona. Para ellos, son más que unos simples aficionados. Vaya bien el partido o mal, no dejan de animar. Tienen las letras de sus canciones perfectamente ensayadas y en cada encuentro un director de orquesta, megáfono en mano, les va dictando el repertorio que deben corear. Antes tenían un pequeño altavoz de batería, de 70 watios de potencia, al que conectaban un micrófono que dirigían al coro de aficionados. Pero el aparato, de tanto uso, dejó de funcionar. En la tienda les vendieron uno de más potencia (400 watios), más de acorde a los 450 seguidores que cada domingo se dejan la garganta cantando sincronizadas canciones, pero el problema es que no era inalámbrico y debía enchufarse a la red eléctrica. Como en la curva del estadio donde se sitúan no había ningún conector, solicitaron uno al club.

Desde la entidad condicionaron la instalación al veredicto de la comisión de seguridad, que negó el permiso acogiéndose al Real Decreto 203/2010 sobre la prevención de la violencia en el deporte. En una reunión celebrada el pasado miércoles entre la citada comisión y la Junta de la Asociación de Peñas (APR), los aficionados intentaron explicarles que esto es algo habitual en los estadios de Primera y Segunda División. Además, informaron de que su intención no era proyectar el sonido hacia el terreno de juego, ni conectarse a la megafonía del campo. Su reivindicación era que el sonido que amplificase el aparato se dirigiese hacia la propia Gradona de los Malditos «para que todos los integrantes puedan escuchar la canción que deben interpretar y así evitar confusiones».

Según han explicado representantes de la APR y de la Peña Juventudes Verdiblancas a este periódico, reproducir el sonido amplificado hacia el terreno de juego «es algo habitual en otros estadios, como por ejemplo El Molinón, donde cuentan con cuatro potentes altavoces». La solución que les trasladaron los responsables de la seguridad del estadio fue que remitieran un escrito a la Comisión Antiviolencia solicitando permiso. Si la institución da su visto bueno, el club les pondrá el enchufe y así podrán conectar el altavoz. Y si la respuesta es negativa, lo que están valorando es si denunciar al resto de equipos a los que sí se les permite.

De momento, ayer enviaron un correo electrónico a la Comisión y están a la espera. Si no les conceden permiso, seguirán desgastando sus cuerdas vocales.

Fuente: El Diario Montañés


Publicado por Castro2 @ 16:22 | 0 Comentarios | Enviar

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