Mi?rcoles, 25 de enero de 2012

Serrano 'Me voy dolido'

Cuando Óscar Serrano echó un vistazo a la pizarra el pasado viernes y vio que su nombre no estaba incluido una vez más en la lista de convocados, sacó su teléfono móvil y llamó a su representante. Le pidió que le buscase un club para salir en el mercado invernal y acabar con la pesadilla que para él se había convertido el día a día en el Racing. Ayer, a las once de la mañana, entró a las oficinas de El Sardinero para rescindir su contrato. Una hora después, con lágrimas aún en el rostro, comunicó oficialmente la noticia. Siete años después, el 'Cohete' dice adiós al Racing para recalar en el Levante.

No ha sido la despedida más soñada para un futbolista que paseaba por los campos el honor de ser el que más años seguidos -siete- llevaba luciendo la camiseta verdiblanca. Dos lesiones de gravedad en su maltrecha rodilla -roturas del ligamento cruzado- le restaron brío esta temporada. No pudo hacer la pretemporada con el resto del grupo y, en su regreso, la falta de ritmo le acabó fagocitando. En circunstancias normales, con siete u ocho partidos, lo habría alcanzado, pero la actual coyuntura deportiva no se lo ha permitido. Primero Cúper y después el triunvirato le convirtieron en carne de banquillo y, en las últimas semanas, además le condenaron al destierro que supone verse dentro de la lista de los descartes técnicos.

Eso no lo perdonó el jugador de Blanes, que recientemente decidió que lo mejor para él y para el club era un cambio de aires. Su contrato expiraba en junio y no tenía esperanzas de ser renovado. Además, el casi millón de euros de salario que atesora era un handicap insalvable en las oficinas de El Sardinero. Por eso, cuando en el club escucharon su proposición, no le pusieron ningún tipo de impedimento. «Ha sido un acuerdo rápido», reconoció el director general, Antonio Corino, en su primer acto público desde que accedió al club. Todo fueron facilidades. De esta manera, el Racing se ahorra la mitad de la ficha del jugador, unos 500.000 euros, que vendrán bien para reforzarse antes de que termine el mercado invernal el próximo martes.

Resentido

Pero Óscar Serrano no es un futbolista al uso. Su carácter le hace diferente. Su despedida, también lo fue. Tras una hora de reunión en el estadio se dirigió a La Albericia para despedirse de sus compañeros y para dar una rueda de prensa en la que agradeció públicamente el apoyo «de los aficionados, de los compañeros, de los empleados del club y de la Prensa».

Al filo de la una de la tarde, todos los componentes de la plantilla, puestos de pie en la sala de prensa, arroparon a Óscar en su trago más amargo. También estuvieron los integrantes del triunvirato. Fede Castaños y Pablo Pinillos, con el resto de los jugadores, y Juanjo González, como oyente entre las butacas. En ellos centró sus dardos -más afilados que nunca-.

«No quería llegar a esta situación, pero dadas las circunstancias, el apenas contar para el cuerpo técnico, pensaba que iba a tener más confianza tras la grave lesión que he sufrido», explicó. Después, habló de «falta de cariño» y centró gran parte de su discurso en despejar los rumores acerca de su rodilla. «Quiero dejar claro que no estoy acabado físicamente, la rodilla está perfecta», dijo, antes de anunciar que «ya lo veréis, porque si Dios quiere voy a gozar de minutos y de partidos en otro equipo; y me recuperaré».

Pero, sin duda, lo que dejó el ambiente más helado fue su conclusión. «Me voy un poco dolido». Y es que lo que considera más injusto el catalán es que el actual trío de entrenadores no le haya apoyado, y eso, según él, que «me conocen perfectamente y yo a ellos. No son alguien que haya venido de fuera y no tenga referencias». Esa es su principal queja. A su entender, «necesitaba tener más cariño. Eso es lo que más he echado en falta».

Pero antes de levantarse de la silla y poner rumbo a Valencia, Serrano leyó, entre balbuceos provocados por la emoción, una nota de despedida. «Nací en Gerona, pero me marcho siendo racinguista. Deseo la estabilidad para el club y el mayor de los éxitos en el futuro», acertó a decir.

Por la tarde, el Levante anunció un principio de acuerdo para contar con él hasta final de temporada y una más si el equipo consigue la salvación. Después, el 'Cohete' hizo las maletas, pero no metió los sentimientos porque el Racing siempre será para él su club y también su casa.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:04 | 0 Comentarios | Enviar

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