Lunes, 19 de diciembre de 2011

Alí, con ayuda de Pernía, sume al Racing en el caos

Siete meses después de su última visita a Santander, Alí Syed ha vuelto a dar señales de vida. En cuatro horas y media de Junta de Accionistas, el racinguismo pasó del estupor a la incredulidad para acabar, ya tras el nombramiento de los nuevos consejeros, en la total indignación.

Desde que Alí acudiera el 10 de mayo a El Sardinero para ver el partido frente al Atlético de Madrid, el todavía máximo accionista del club santanderino ha estado ausente de tres reuniones del Consejo de Administración. No se ha dado tampoco por enterado de los requerimientos de Montalvo para que le devuelva las acciones (le ha pagado menos del 10% de la cantidad pactada) o para ir de la mano a intentar paralizar la ampliación. Dejó incluso pasar la primera convocatoria de la Junta, probablemente porque el innato sentido del espectáculo que ha demostrado tener le impedía dejar pasar la oportunidad de dar una sorpresa por todo lo alto. Puede que le hayan quitado el avión o que haya tenido que salir corriendo de Australia, pero lo que no está dispuesto, tras el paso dado ayer, es a perder los cinco millones que ha desembolsado en esta historia sin pelearlos.

Al excéntrico ciudadano indio le representó un abogado suizo, Horst Weber, del bufete VogelWeber, de Zurich. La presencia de este jurista fue una absoluta sorpresa (ya había, incluso, un Consejo preparado por Isabel Bolado con el conocimiento del Gobierno de Cantabria) para casi todos. La excepción es la de Francisco Pernía. El ya expresidente no está en el nuevo Consejo pero el abogado suizo declaró que quieren seguir contando con su experiencia en el fútbol. Además, los nuevos directivos han reconocido que el primer ofrecimiento para convertirse en 'hombres de Alí' lo recibieron a través de Pernía. Y otro, José Luis Temes, abogado del Obispado de Santander, que se tiró del barco en plena Junta, pidió que le sacaran de la candidatura con una nota que fue enviada a Pernía y no a Weber.

En el nuevo Consejo se sentarán, además de Alí Syed, su primo Shahereyar Alí Mirza y del propio abogado suizo, cuatro cántabros: Ángel Lavín, hostelero de Suances, Fernando Burgués, lotero, Ramón Muñiz, representante de cava, y Fernando Ortiz, barrendero y expresidente de la APR. De entre ellos saldrá hoy el presidente. El preferido, Ramón Muñiz.
Insultos.

El nombramiento de Ortiz provocó momentos de tensión, especialmente con los peñistas que hasta hace dos meses presidió. Fue insultado y amenazado reiteradamente por muchos de los presentes. "Vendido", "traidor" o "madridista" fue lo más suave que escuchó. Salió protegido por amigos que, incluso ellos, se mostraron anonadados ya que ni a sus más íntimos había dicho nada hasta que Pernía comunicó su nombre al leer la propuesta de WGA.

Fuente: As 


Publicado por Castro2 @ 19:00 | 0 Comentarios | Enviar

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