Domingo, 18 de diciembre de 2011

Alí diseña un nuevo Consejo en el que él estará representado

La Junta General de Accionistas del Racing pasará a la historia por ser la más convulsa, exaltada e incluso violenta de cuantas se han celebrado. Tras no celebrarse ayer en primera convocatoria debido a la ausencia del máximo accionistaa, Alí Syed, la segunda sí se pudo celebrar, aunque con un retraso de 45 minutos, ante la sorpresa de todos los asistentes al comprobar que el empresario indio había mando un representante. Tras varias horas de debate, el punto álgido del encuentro se alcanzó a las dos de la tarde cuando se leyeron los nombres de los integrantes del nuevo Consejo de Administración del Racing que había diseñado Alí. Esto provocó las iras de los accionistas minoritarios que sospechan que la lista podría haber sido elaborada por el anterior presidente Francisco Pernía. Ángel Lavín, Fernando María Burgués Aparicio, Ramón Muñiz, Fernando Ortiz (anterior presidente de las peñas), unido al propio representante de la Junta (de apellido Hobs), el puesto de la WGA ratificado anteriormente y otro representante de apellido Alí. Esa fue la propuesta del accionista mayoritario para formar un nuevo Consejo de Administración. Fue el momento de mayor tensión en la sala. Francisco Pernía dio los nombres de los consejeros propuestos por el accionista mayoritario y en la sala se produjeron gritos, insultos y abucheos. El momento más ‘tenso’ llegó cuando se comunicó que Fernando Ortiz ocuparía un cargo de consejero. Algunos aficionados se encararon con él llamándole “traidor”.

Ninguno de los nuevos consejeros, en la sala, tomó la palabra y Bernardo Colsa invitó a los accionistas minoritarios a marcharse. Buena parte del público que se había dado cita en el salón de actos de la Facultad de Económicas, Empresarias y Derecho se levantó de su asientos y abandonó el recinto. También se fue Montalvo, en medio de un clima de crispación generalizado. Pernía intentaba hablar y todos los medios de comunicación ‘asaltaron’ al representante de Alí. La sala se quedó semivacía entre la confusión y, a la hora de votar, los siguientes puntos del día quedaron reducidos a mero trámite. Javier Noriega pidió a los administradores concursales que actuaran ante una situación “lamentable”, una propuesta a la que se sumaron otros muchos accionistas.

Fue un final esperpéntico. "Pasarán a la historia como la mayor vergüenza de este club", dijo Colsa. Desde el fondo de la sala, los pequeños accionistas comenzaron a corear una consigna: "Nosotros somos el Racing". A punto estuvieron de llegar a las manos cuando Bolado Paul, otro accionista con pasado en las directivas del Racing y próximo a Ramón Muñiz (uno de los nuevos consejeros) pidió hablar. Noriega, por su parte, tuvo un intenso cruce de declaraciones con Roberto Bedoya. Al director general le dijeron que "su racinguismo valía 120.000 euros", en referencia a su sueldo, algo que consideró una "ofensa injusta". Incluso, cuando Colsa estaba hablando se escuchó un "ya ha terminado la campaña electoral". En medio de la tensión, y con el riesgo de llegar incluso a las manos en algunos casos, se dio por finalizada la Junta. Sin embargo, el último ruego del presidente de la Peña de Juventudes Verdiblancos, Pablo Rodríguez, fue para que “esta tarde demostremos nuestro amor al Racing dejándonos la vida”.

Apareció un representante de Alí

La mañana amaneció con sorpresas. La presencia de dos representantes de Alí Syed ha hecho ‘explotar’ una Junta que comenzó con casi una hora de retraso. El acto se inició con una intervención de Bernardo Colsa, representando a la Asociación de las Peñas del Racing, y en la que apeló a la posibilidad de impugnar la Junta por la no inclusión de las acciones en el registro. Fue Roberto Bedoya el encargado de responder, pero la inmensa mayoría de los pequeños accionistas hizo constar que se sumaban a esa propuesta. La notaría tuvo que tomar nota, uno a uno, de los nombres de las personas que se adherían a esa posibilidad de impugnar la asamblea. Así, se escucharon los nombres de Jacobo Montalvo, José Nereo, Ana Carrera o Isabel Bolado, junto a la de otros pequeños accionistas. 

El grueso de la Junta ha tenido como protagonista a los números. Roberto Bedoya ha hecho el repaso a las cuentas del club tras la que se ha escuchado una llamativa pregunta. “¿No le da a usted vergüenza volver a sentarse aquí para hablar de 16 millones de pérdidas?”, apeló un accionista al presidente Francisco Pernía. El dirigente apeló a la historia económica del Racing y a la situación económica en general. Fue uno de los primeros momentos de tensión, en los que se escucharon pitos para los miembros del Consejo y aplausos para los que intervenían entre los asistentes.

Sin embargo, las cuentas salieron adelante con los únicos votos a favor de los representantes de Alí y de los miembros del Consejo de Administración. Fue el desenlace de uno de los mayores momentos de tensión, que llegó a su punto más acalorado cuando, por parte de Bernardo Colsa, se solicitó someter a votación la posibilidad de ejercer la acción de responsabilidad social de los actuales administradores. Fueron nuevamente los ‘embajadores’ de Alí los que ‘salvaron’ la votación (aunque hubo abstenciones). La Junta se convirtió en un cúmulo de acusaciones. Sobre todo, cuando los propios miembros del Consejo votaron en contra de que se pidiera su responsabilidad social. Gritos de “ya está bien”, “sinvergüenzas” y la notaria tratando de poner orden completaron el panorama con todavía seis puntos del orden del día por delante.

Unanimidad en la dimisión del anterior Consejo

Fue la primera unanimidad del día. Aceptar la dimisión del Consejo de Administración. Toda la sala levantó la mano para votar a favor de aceptar esa dimisión. Después, se ratificó la entrada de Alí en el Consejo (quedaba pendiente hacerlo en Junta de Accionistas) y esto reavivó las peticiones de ejercer la acción social de responsabilidad. Era cuestión de dilucidar el derecho a voto del representante de Alí en su vertiente de consejero. En la mesa se respondió que eso ya estaba votado y una accionista pidió que quedara constancia de que se les negaba la posibilidad de votar. La ‘divergencia jurídica’ (así lo llamó Bedoya) quedó reflejada en el acta y la accionista que pidió votar nuevamente (“ante un cambio sustancial de los acontecimientos&rdquoGi?o se llevó los aplausos de la sala. 

Por último llegaron el turno de ruegos y preguntas. Debido al alto nivel de tensión que se estaba alcanzando, Francisco Pernía decidió dar por concluida la Junta no sin antes escuchar ruegos como el de Jesús García, que pidió a Pernía “que nada más acabe esto, le rogaría que dejase las llaves del Audi encima de la mesa y nos diga donde está aparcado”. Javier Noriega, por su parte, acusó al anterior Consejo de haber querido “morir matando”.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 16:20 | 0 Comentarios | Enviar

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