Domingo, 30 de octubre de 2011

EN MANOS DE ALÍ O DEL 0,11%

El próximo miércoles, el Consejo de Administración del Racing que dimitió el viernes realizará su último acto de servicio. Se reunirá para convocar una Junta de Accionistas que, cumpliendo con los plazos legales, tardará en celebrarse aproximadamente un mes. Después, sólo tendrán que esperar a que llegue el día para que su dimisión se convierta en un adiós definitivo. Serán dirigentes, pero sólo en funciones, y únicamente porque la Ley les obliga a quedarse para evitar un vacío de poder. Si acaso, Carlos Velado o José Antonio González (los dos consejeros que han estado más vinculados a la actividad del club por detrás de Pernía y Bedoya) se ocuparán de las tareas puramente representativas que puedan presentarse. Pero su marcha no aclara en absoluto un futuro más que incierto y un enquistado panorama empresarial que se escenificará en la Junta General. Syed controla el 99,89 por ciento de las acciones. Pero el club podría depender, finalmente, del escaso 0,11 restante. Incluso, si aperece algún dueño 'peligroso', de la jueza de lo mercantil de Santander.

El capital social del Racing se reparte en 7.340.540 acciones. Esos títulos pertenecen a 5.265 accionistas. Ellos -todos- son los auténticos dueños de la sociedad anónima deportiva Real Racing Club. Pero no todos cuentan con el mismo 'pedazo' de club. Nada más lejos de la realidad. La idea de 'atomización' que, en su momento, se utilizó como cruzada para captar abonados y con el objetivo de que el club fuera de lo que se entendía tradicionalmente como socios, se quedó en una utopía. Porque de esos 5.265 racinguistas, uno solo posee el 99,89 por ciento del capital. Western Gulf Advisory Sport -la empresa con la que Alí Syed compró el Racing- tiene 1.376.823 acciones.

Los propios administradores concursales recogen en su informe (página 13) que, tras el empresario indio, «existe una multitud de pequeños socios que representan el 0,11% restante». «De entre los accionistas minoritarios -continúan-, destacan como socios más importantes: Leimarsport B.V., Cantur S.A., Norcasa del Norte S.A., Nugasa Norte S.A., Herederos de D. Francisco Reda Moreno, Dimitri Piterman y Milanendra Vikransingh». Esos son los siguientes en la lista y los que podrían presentarse a la Junta con más poder (siempre relativo a la escasa representación que ostentan).

El recuerdo de Piterman

De entre esos nombres, uno sobresale con fuerza. Piterman es, en la práctica, el segundo dueño del Racing. Controla sus acciones (exactamente 75.033, un 0,0054% del total), pero también las de su mujer (Milanendra) y las de la firma Leimarsport (0,017%). Norcasa es una promotora, constructora e inmobiliaria perteneciente al Grupo Urvasco, y Nugasa es la heredera de la participación que en su día tuvo el grupo de supermercados Lupa. Cantur, por su parte, es lo que queda de la participación del Gobierno de Cantabria, que ya ha mostrado su disposición a «apoyar», pero no a «inmiscuirse».

Es la descripción del panorama accionarial, del escenario en el que debe resolverse el futuro del Racing. Estos son los datos previos a la entrada del club en el proceso concursal y con una ampliación de capital no completada. En esa ampliación confiaban los dirigentes del Racing que acaban de dimitir (y también el Gobierno de Cantabria) para tratar de 'desatascar' el entramado jurídico del club respecto a la propiedad. Era la estrategia que Pernía ha defendido hasta el último minuto. A los grupos empresariales que mostraron interés se les ofreció la posibilidad de acceder a esa ampliación de capital (y a la posterior, que está aprobada, pero no iniciada) para, de esa forma, entrar en el accionariado y dejar en minoría a Alí y sin opciones a Montalvo (aunque recuperara sus acciones, ya no sería el principal propietario). Pero todos, atendiendo a la convulsión de la actualidad racinguista, dieron la 'espantada'. Ignacio Diego, presidente del Gobierno de Cantabria, lo desveló a este periódico hace justo una semana. Los tres grupos se echaron atrás. El viernes, el presidente concretó que «nadie quiere asumir» un compromiso en las actuales circunstancias.

Hacia la junta

Así las cosas, desde hoy (y al margen de los resultados deportivos), se inicia una carrera de apoyos y alianzas. Se abre el abanico de posibilidades, siempre que Alí no aparezca representado. La 'aventura' de Piterman tampoco parece muy probable. Salió de Vitoria aún peor que de Santander y, además, los administradores concursales ya han puesto sobre aviso a la jueza de lo mercantil. Desde el tribunal se tratará de evitar a toda costa (en los márgenes que les atribuye la Ley) la aparición de personajes con 'riesgo'. Podrían acceder a la presidencia, pero los administradores tienen capacidad para vaciar su cargo de funciones.

Tampoco Montalvo (el anterior propietario) parece dispuesto a mover ficha en esta parte del proceso. Asegura que sí que ha recibido ofrecimientos para encabezar algún grupo de accionistas, pero él prefiere seguir con su estrategia de recuperar las acciones que vendió al empresario inidio por la vía de los tribunales. De conseguirlo, y al margen de lo que decida la Junta en cuanto a nombrar un nuevo Consejo, al menos se aclararía el panorama de la propiedad. A Montalvo y al Gobierno se han dirigido los miembros de varias iniciativas interesadas en hacerse con la gestión del club. Ahora se abre una oportunidad para ellos y para otros de 'meter la cabeza' (aunque su capacidad de gestionar será, en principio, escasa). Todo dependerá de encontrar aliados el día de la Junta.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 0:57 | 1 Comentarios | Enviar

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Me gustaría hacer varios comentarios a este artículo:

-          El capital social del Racing dejó de tener las 7.340.540 acciones desde la penúltima ampliación de capital.