S?bado, 29 de octubre de 2011

Una foto que resultó maldita

Aquel 29 de enero todos estaban contentos. Cada uno había conseguido su particular objetivo. Alí Syed llegó a Santander y en la mesa de bienvenida se sentaron todos los que habían participado en el proceso que terminó con el desembarco del empresario indio en Cantabria. Los dirigentes del Racing, su anterior propietario, los representantes del Gobierno de Cantabria, Alí y sus asesores... Hoy, justo nueve meses después, todos los protagonistas de la imagen se han visto obligados a abandonar el cargo que desempeñaban por entonces o se encuentran en una situación comprometida. Como si la foto les hubiese pasado su particular factura.

Alí y Pernía están en el centro de la imagen. El empresario está acorralado, aunque sigue siendo el titular de las acciones del Racing (99,8%). Denunciado desde Australia y Nueva Zelanda, con su avión embargado e investigado por la Interpol. Syed es un dueño sin poder práctico (aunque seguramente no ha dicho su última palabra con respecto al Racing) y la publicidad que consiguió en Santander se ha vuelto en su contra por medio mundo. Pernía era, hasta ayer, el último superviviente de esta fotografía. Incluso con la 'espantada' del inversor (que, además, era su jefe desde que se hizo con el club y quien debía pagar su sueldo) ha trató hasta el último momento de buscarle un sustituto. Pero a él también le han dejado solo. Y la creciente tensión social le llevó a dimitir ayer junto a todo su consejo de administración.

Ellos son los directamente vinculados al Racing. También, en cierto modo, Jacobo Montalvo. Esa foto era la que, precisamente, servía para escenificar su adiós. De hecho, tomó la palabra para despedirse y agradecer a todos el trato recibido. Supuestamente ese 29 de enero terminaba su etapa como propietario de un club del que quedaba totalmente desvinculado. Ese día sí cobró. A través de un cheque. El acuerdo incluía un primer plazo con un pago al contado. Pero no volvió a recibir un euro por sus acciones. Ahora, está pendiente de la denuncia que ha presentado en el juzgado para recuperar los títulos y ya ha criticado públicamente la gestión de los dirigentes del Racing. Ellos manifestaron que Montalvo no era ahora la solución y él le respondió con dureza. Al final del último partido en casa, tuvo incluso un pequeño encontronazo con un grupo de aficionados a la salida de los Campos de Sport. En resumen, ya no es propietario -no tiene las acciones- , pero no tiene el dinero.

De los protagonistas que se sentaron a la mesa quedan por repasar los representantes del Gobierno: Miguel Ángel Revilla, Ángel Agudo y Francisco Javier López Marcano. Ninguno ocupa ahora el cargo que tenía por entonces. De los tres, únicamente el exconsejero de Cultura, Turismo y Deportes (en su calidad de representante de Cantur) estaba obligado a asistir al acto. Él tenía que firmar el papel que liberaba las acciones para que fueran vendidas.

Agudo, titular de Economía, ya había hecho su trabajo en Zúrich (se le dieron poderes para representar al Gobierno en el encuentro de la ciudad suiza) y fue Alí el que expresamente le pidió que asistiera a la cita del día siguiente. Revilla fue porque quería dar la bienvenida a Syed. Aquella mañana el expresidente le regaló al nuevo propietario una bufanda y una insignia y utilizó una frase que le ha perseguido hasta hoy. «Hemos acertado con este hombre. Es rico, pero, sobre todo, sabio». Las palabras del líder regionalista han estado en boca de toda la oposición desde entonces.

Vuelco electoral

Las elecciones -el caso de Alí fue un tema recurrente durante la campaña- dejó fuera de sus responsabilidades a los miembros del Ejecutivo. Hoy Revilla ya no es presidente y Marcano es blanco de las críticas de sus rivales políticos, con acciones judiciales de por medio. Ambos están en las listas del Partido Regionalista para las elecciones generales. Mejor le ha ido al representante de los socialistas en el trío de socios de Gobierno. Agudo, el principal artífice de los contenidos de los contratos que se firmaron en Zúrich, es ahora el presidente nacional de Correos.

Pero es que hasta los secundarios de la imagen se han visto afectados. Los colaboradores de Alí, sus cuatro inseparables acompañantes, ya no aparecen ni siquiera en la foto en la web de la WGA, la compañía del empresario indio. A Omer Khan, su hombre fuerte (justo detrás de Pernía en la imagen), lo despidió por «cometer irregularidades», según dijo en una entrevista. De los otros tres ya no hay noticias. No fue el único que se cayó del equipo de Syed. El jefe de su equipo de seguridad, Claudio Loiodicce, acabó reconociendo que a él también le habían estafado. Hasta en Credit Suisse (también estaban en El Sardinero ese día), el nombre de Alí ha provocado más de un sonrojo (ellos le avalaron).

Es una foto que nadie quiere recordar. Curiosamente, al abrir la web de la empresa de Syed, es la que aparece en su portada.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 0:36 | 0 Comentarios | Enviar

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