Domingo, 23 de octubre de 2011

A Cúper tampoco le funcionó la presión

El enésimo intento de Cúper tampoco funcionó. Si el Racing ha batido todos los récords negativos de su historia, el argentino va a repetir también el de alternativas en su pizarra. Octavo partido, octava alineación, octava idea... Es el técnico que más jugadores ha utilizado de la categoría y parece haber probado todo. El Racing de ayer dio un paso adelante en su forma de jugar, pero ni con esas fue capaz de ganar. Salió a El Sardinero con la intención de adelantar todas las líneas. Cisma, Torrejón, Adrián, Arana y Serrano. Cinco caras nuevas para la octava alineación del argentino. La consigna era la presión para robar la pelota cerca del área de los catalanes, pero después de eso había que meterla...

Los primeros minutos fueron una demostración de lo que quería el entrenador. Desde el pitido inicial. Arana se marchó hasta la esquina a presionar el primer balón del partido. Fue córner, uno de los siete que logró su equipo. De los cambios introducidos, sólo Adrián pareció ofrecer algo distinto (a muchos no les gustaron los dos cambios en una defensa que parecía funcionar). El madrileño sí piensa en tener el balón y en hacer daño y no en dar vueltas sobre una zona muy marcada del campo sin salirse para nada. Ayer hasta se dejó ver más que de costumbre y enseñó los tacos de sus botas en alguna acción.

Cúper sigue adaptando el juego de su equipo a los jugadores que tiene. Ayer se volvió a ver que falta la calidad necesaria para tener el balón, para que les dure en los pies, pero al menos, con el pasito adelante que dio su equipo, recuperaba el esférico cerca del portero rival. Hubo más centros al área (la estadística señala que casi más que en todo lo que va de temporada) y Stuani sumó ayer más intentos que en todos los minutos jugados hasta el momento (sólo llevaba tres y Ariel, dos). Pero el resultado en cuanto al marcador fue el mismo de siempre.

Vulnerable a la contra

El Espanyol leyó el partido y decidió reservarse para una contra. El Racing llegó hasta con cinco efectivos al área de los catalanes en varias ocasiones. Ese mismo número de futbolistas se ocupaba de presionar la salida del balón. A veces, incluso seis que llegaban a acercarse a Cristian Álvarez cuando los defensores catalanes se veían obligados a retrasar a su guardameta.

Desde el banquillo, los gestos de los entrenadores lo decían todo. Pochetino pedía calma y orden y Cúper, presionar y pisar el campo rival. Brazos abriéndose para decir a sus futbolistas que la presión debían hacerla todos para que tuviera sentido. Porque, en cuanto algo fallaba, al Espanyol se le abría el pasillo. Y el falló llegó en un despeje de Álvaro.

El Racing es inofensivo y a Cúper se le acaba la tiza en la pizarra. El gol sigue siendo un problema y sin gol no se ganan partidos. Y el martes toca visitar al Sevilla. Sí, al equipo de Marcelino.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 13:19 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario