Viernes, 30 de septiembre de 2011

La delantera no se obsesiona

Aunque todavía no se han estrenado esta temporada, no se ponen nerviosos. Confían en que la pelota «terminará entrando» y el gafe de los 400 minutos que lleva el Racing sin marcar un gol, quedará en una mera anécdota. La ausencia de Acosta, por lesión, ha convertido a Stuani y a Ariel en los únicos delanteros natos del equipo. En ellos recaerá la responsabilidad de marcar, si Cúper no decide lo contrario. De momento, confía en su esquema con dos puntas y el uruguayo y el argentino se perfilan como los principales candidatos a salir de inicio mañana.

Para que el equipo de Cúper funcione perfectamente sólo hace falta una cosa: el gol. El técnico argentino, de momento, no lo ha encontrado. Ha basado su fútbol en armar el equipo defensivamente, confiando en que los tantos llegarían solos. Sin embargo, de los delanteros sólo Acosta ha marcado y, por desgracia, estará de baja entre dos y tres meses. Además, Stuani y Ariel desconocen el motivo de tanto desatino. «No sé cuál es exactamente el problema por el que no marcamos. Yo hago todo lo que me pide el míster», asegura Ariel. Mientras tanto, su compañero Stuani puntualiza. «No hemos tenido la claridad necesaria para llegar a la portería contraria con opciones de marcar».

De lo que no quieren hablar ninguno de los dos es de la palabra 'obsesión'. «Yo vivo del gol, pero no tengo ansiedad por marcar, aunque mentiría si dijera que no quiero hacerlo cuanto antes para ayudar al equipo», explica Ariel. Una opinión que comparte su compañero uruguayo. «Las dos temporadas anteriores he marcado bastantes goles y estoy tranquilo porque sé que, al final, llegarán». Pero en lo que no coinciden es en el motivo por el que el equipo cántabro demuestra una cifra de efectividad goleadora tan baja. Es cierto que Cúper ha trabajado primero el sistema defensivo, algo habitual en él. Con esta filosofía, los delanteros se convierten en los primeros defensas del equipo. En eso, ni Stuani ni Ariel lo han hecho mal. Sin embargo, ahora tienen la responsabilidad de marcar porque lo que sí se ha demostrado en los últimos encuentros es que sin goles es imposible conseguir los tres puntos. «Esta semana el míster se ha centrado en mejorar el sistema ofensivo. Tenemos que llegar con más profundidad desde las bandas para generar más ocasiones de gol que los delanteros debemos finalizar», explica Stuani. «Pero aquí no hay ningún Leo Messi ni ningún Cristiano Ronaldo que son capaces de ganar ellos solos un partido», admite el ex del Levante. Y razón no le falta.

Sin embargo, las estadísticas tampoco les acompañan. A pesar de que en las últimas temporadas ha demostrado tener gol, en esta parece que el uruguayo está reñido con la portería rival. La campaña pasada marcó ocho tantos y eso que en la mayoría de partidos le tocó ser el suplente de Felipe Caicedo, que se infló a meterlos y que marcó trece en la Liga y otro en la Copa del Rey.

De momento, Stuani se tiene que conformar con ver el casillero a cero a pesar de que ha participado en cuatro encuentros, tres de ellos como titular. Por su parte, Ariel ha jugado los mismos, pero sólo en dos ocasiones ha salido de inicio. Ambos presentan, además, cifras muy similares en cuanto a remates. Dos a portería del argentino por uno más del uruguayo.

Con estos guarismos es difícil mirar con optimismo al futuro. Sin embargo, ellos prefieren, como medida de protección, no pensar en la presión que supone marcar y en la ansiedad que está extendida por toda la grada de El Sardinero, que ya no se acuerda de cuándo fue la última vez que festejó un gol. «Si me paro a analizar en cada aficionado que está impaciente porque no marcamos me vuelvo loco», asegura Ariel, al que curiosamente le apodan el 'loco'.

A la espera

De momento, ninguno de los dos saben si se eran ellos los encargados de formar la delantera ante el Rayo Vallecano, pero no tienen problemas en jugar juntos, ya que lo han hecho en alguna ocasión esta temporada. Así, que aguardan a la decisión que tome Cúper. Si son ellos los elegidos, intentarán acabar con la mala racha y demostrar a los aficionados que la llegada del gol era sólo cuestión de tiempo. Aunque Ariel se atreve a soñar. «Si marco el sábado... Pues sería un alivio para mí».

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:22 | 0 Comentarios | Enviar

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