Martes, 20 de septiembre de 2011

El Calderón abre una grave herida

Las crónicas de los diarios que se escriben en Madrid no suelen hablar demasiado del equipo visitante. Les importa poco salvo que ocurra algo extraordinario. Sin embargo, el Racing del domingo les dio mucho juego. «Un invitado excelente», llegaron a definir al conjunto cántabro, un espectador en primera fila para que Falcao ocupara los titulares y los minutos de televisión. Todo eso ha escocido, y mucho, en Santander. El Calderón ha abierto una herida y una enumeración de debates. Una pobre actitud, una absoluta inoperancia ofensiva y una permisividad en defensa impropia de la Primera División. Cúper había sembrado cierta confianza con sus dos primeros partidos. Ayer fue un lunes cargado de pesimismo.

«Flojísimo», «bisoñez en defensa y dimisión del medio campo», «sin resistencia»... Las crónicas se llenaron de definiciones tan hirientes como merecidas. Para los comentaristas de radio nacionales, el Racing es carne de descenso. Y en Cantabria no fue mucho mejor. Los medios de comunicación y las redes sociales mostraron una evidente preocupación. «No se puede meter en la boca una división que no se puede comer», escribía un internauta en la web de El Diario. Es sólo un ejemplo de las sensaciones que recorrieron el cuerpo de los aficionados. Una evidente preocupación tras lo visto ante el Atleti que se reflejó claramente en los análisis publicados por este periódico de Jesús Merino, Jesús Serrera o Emilio Amavisca.

La mejor demostración es que, más que nunca, se echó de menos a los ausentes. Diop, un jugador casi desterrado al final de la pasada temporada, se convirtió en el gran anhelo en los debates. El senegalés, en un Racing plano de carácter, se ha ganado los galones aunque él mismo diga que no le gusta la etiqueta de leñero. No fue el único al que se mencionó ayer. «Los que se metían con Colsa y Munitis ahora les echan de menos», se podía leer en una página dedicada al Racing en el Facebook. Allí mismo había numerosas críticas para los dos laterales: Cisma y Francis. Por eso, se recordó también a dos cántabros que juegan en defensa. Picón fue titular en Valencia y dejó buenas sensaciones, pero no ha vuelto a tener minutos. Christian aún no ha debutado.

Pero el objeto de las iras y de la mayor preocupación se centró en la línea medular. La labor de Tziolis y, especialmente, la de Adrián (junto a Arana y Luque en las bandas) fue objeto de numerosas críticas. Sin resistencia, sin oposición y sin capacidad para elaborar una sola jugada. Las carencias son evidentes pero a los aficionados no les gustó, tampoco, la actitud que mostraron los jugadores sobre el campo. «Si al menos luchasen...», escribió un seguidor.

Los datos

Y es que el partido dejó numerosos datos para un análisis pesimista. En noventa minutos, cero tiros a puerta. La única llegada con cierto peligro fue en el tiempo de descuento. El Atlético de Madrid, como local, hizo más faltas que un Racing tímido y carente de agresividad. Hasta recibió más tarjetas pese a llevar una cómoda ventaja en el marcador y aglutinar de forma abrumadora la posesión (en algunas fases del partido el porcentaje fue de 81 a 19). Lo más exasperante fue ver la cantidad de toques que los colchoneros se permitían en el área del Racing. Buena parte de su control del balón fue en una zona que debe estar, en teoría, prohibida para los rivales.

Eso sí, ninguno de los protagonistas puso paños calientes sobre la derrota y la imagen ofrecida. Cúper, como de costumbre, fue certero en su análisis: «No hemos hecho nada bien». Hasta los más jóvenes dejaron, esta vez, de lado los tópicos. «No hemos estado a la altura», dijo Bedia, mientras que Luque habló de «una imagen muy mala». Sin excusas, algo que, al menos, revela que en el vestuario hay consciencia de lo preocupante que fue el partido.

En este contexto llega la visita del Real Madrid, un rival que parece imposible, pero que los futbolistas tienen la obligación de convertir en una oportunidad para reconcicliarse con sus seguidores y alejar los fantasmas. Alejar, en resumen, una preocupación evidente.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 19:04 | 0 Comentarios | Enviar

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