Lunes, 19 de septiembre de 2011

Con orden no basta

Con orden y disciplina se consiguen muchas cosas. Pero, si a estas virtudes no les acompaña la calidad, la velocidad y la verticalidad, son argumentos insuficientes para dominar un centro del campo en un partido de fútbol. Ayer, Tziolis y Adrián tenían que interpretar el papel que su guionista, Héctor Cúper, les había escrito. Estar bien ordenados, apoyar a los centrales, juntr las líneas cerca del área para trabar el fútbol y hacerse fuertes el uno con el otro. De todo eso, sólo cumplieron en estar en el sitio. Pronto se vieron superados en todo. Y, con ellos, todo el equipo. En la batalla del centro del campo, el Racing no se presentó a la guerra.

Se perdió en número, porque el Atlético de Madrid colocó en la medular a Thiago y Mario Suárez con Diego por delante y Reyes y Turan por las bandas. En calidad, puesto que, con el balón en los pies, los rojiblancos parecía que jugaban a otro deporte. En velocidad, porque la intención de los colchoneros era tocarla rápido y el Racing conducía con dos marchas menos. En posesión: en el minuto 29, los madrileños acaparaban un 81% y los santanderinos un 19%. Ante esa inferioridad manifiesta, únicamente orden. Mantuvieron la posición, pero no fue suficiente.

En defensa, los dos pivotes cántabros estuvieron tan metidos encima de los centrales que permitieron unas facilidades enormes para que Diego y Thiago pensaran y disfrutaran de una parcela envidiable. Falcao, que se dejó caer entre líneas, y Reyes jugaron con mucha libertad. Tziolis y Adrián corrían de un lado a otro, pero nadaban, nadaban... Para quedarse en la orilla.

En ataque, ninguno de los dos fue capaz de hilvanar y de darle algo de criterio al juego del equipo. Al sacar el balón encontraron multitud de problemas. En esa tarea, una vez más, no bastó con orden. Apenas existía conexión entre la defensa y el centro del campo, pero mucho menos hubo entre la medular y la delantera. Conclusión: balones largos para un Stuani muy solo.

El espíritu de Diop

Es cierto que siempre se suele echar de menos al que no está. Es fácil y gratuito y, según el resultado, suele ser indiscutible quién no juega. Pero es que el carácter y ritmo con el jugó el Racing ante el Valencia y ante el Levante fue cosa de Diop, que faltó ayer en el Calderón. El senegalés ha pasado de la tercera fila del banquillo o, incluso, de la grada, a ser el jugador que más orden aporta al juego. Sobre todo cuando, como ayer, se trata de contener a jugadores de calidad.

No es nuevo. El Racing lleva buscando un centro del campo con ideas desde hace décadas y sigue sin encontrarlo. La prueba evidente de que a los cántabros les falta alguien con galones en esa zona es que durante la semana, Cúper no escondió sus 'miserias' y declaró en voz alta que «Tziolis no está para noventa minutos». Tras esa declaración, ver ayer al griego terminar el partido pese al 'repaso' que le dieron al equipo fue determinante. Un síntoma.

El argentino -esa es su función- tiró de banquillo más por obligación que por convicción. Cambió a Adrián por Edu Bedia. El canterano salió en un momento difícil, pero aún así le sigue faltando una marcha para jugar en partidos de tanto nivel. Sin el balón desaparece y con la pelota mejora, aunque le sobra timidez.

Pocos y sin ayudas

Parecía que los atléticos eran más. La solidaridad necesaria en un equipo, máxime cuando ves que a los que visten igual les superan de manera sonrojante, no se dio en todo el partido. En la primera parte, Luque y Arana, los dos hombres de banda a quiénes Cúper encomendó las tareas de desborde, no desbordaron. Y, además, tampoco ayudaron a que Tziolis y Adrián se sintieran menos solos. Otra batalla perdida en la medular. Y todo eso afectó también a los laterales y a los centrales. Les llegaron en oleadas. Y eso es muy peligroso cuando el rival es, además, muy superior en calidad.

Y si ante el Atlético, las carencias de la medular se hicieron evidentes, ante el Madrid el panorama asusta. Ahí volverá Diop y más adelante se contará con Colsa, una vez que supere una lesión que preocupa. A Tziolis todo le ha llegado demasiado pronto.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 21:43 | 0 Comentarios | Enviar

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