Lunes, 12 de septiembre de 2011

Las cuatro es hora de siesta

Fue un cero de partido. Cero goles, cero emoción, cero espectáculo, cero fútbol... Racing y Levante empataron a mediocridad en una Liga que parece destinada muchas tardes a estas cosas. Lo único que rompió el cero fue el punto que los dos equipos se repartieron y el diez de los poquísimos aficionados que se tragaron el bodrio para estrenar la Liga en El Sardinero y esa gradona por la que tanto suspiraban los jóvenes seguidores. El debut de Cúper en su estadio se saldó con la muestra de que ha cumplido uno de sus objetivos: su once es incómodo y destructivo. Sabe pelear. Queda ofrecer algo, pero tal vez no haya para mucho más. En el día en que Cobo ganó la Vuelta a España, Racing y Levante entraron fuera de control. Las cuatro de la tarde sigue siendo en Cantabria la hora de la siesta.

La primera parte fue como una de esas telenovelas que no termina nunca. Uno puede ver el primer episodio y no volver a retomar el argumento hasta el 234. No se habrá perdido nada. Como una etapa tostón de una gran Vuelta abocada al sprint y en la que nadie espera cambios en la general. Sin escapadas, sin demarrajes, todos vigilándose... Cúper confió finalmente en Osmar para el centro de la defensa y El Sardinero pudo ver por primera vez a Stuani. El uruguayo tiene las piernas largas y buenas intenciones. Robó un par de balones y en el 38 se hizo un hueco para lo más parecido a una ocasión. Disparo desde fuera del área a las manos del guardameta Munúa. Se acabó.

En el otro área, sólo los nervios de una defensa imberbe acercaron al Levante. Demasiadas faltas innecesarias para que Barkero tuviera opciones. En una superó a la barrera, pero se encontró con Toño. Perfecto. Menos mal que el rechace fue a parar a la bota de Ballesteros y no a otro. El central le dio al balón con la fuerza que a las espinilleras rivales. Al cielo.

Fue un primer tiempo que demostró cómo se diseñan los equipos modestos. Para destruir. Por eso, cuando se enfrentan entre ellos, no hay fútbol. Hay arreones, como los de Acosta, que estará al final de temporada entre los jugadores a los que más faltas hacen. Candidato al maillot de la regularidad porque volvió a ser el mejor por parte cántabra. Es el jefe de filas y tienen que trabajar algo más para él. Porque el argentino juega obligado a robar, pensar y llegar y eso es demasiado para uno solo. Más aún, porque desde las bandas -se supone que el punto fuerte de la plantilla de Héctor Cúper- no sirvieron un solo centro. Ni Munitis (izquierda), ni Arana (derecha). Los extremos no cumplieron un buen papel como gregarios y pasaron desapercibidos durante todo el choque.

Con una falta a destiempo de Osmar se llegó al avituallamiento en forma de descanso. La tarjeta amarilla fue merecida porque el de Santoña le pinchó una rueda a Valdo. Cúper no engaña. Ha construido un Racing para sumar puntos, para ser incómodo, para no encajar, para destruir. Pero lo del espectáculo es otra cosa y, si el rival es el Levante (unos y otros se podían haber cambiado las camisetas y nadie lo hubiera notado), la brillantez se marcha corriendo.

Acosta y Ballesteros

En la segunda parte de la etapa, El Racing se puso a tirar. Al menos intentó cambiar de desarrollo para irse un poco arriba. Y nuevamente Acosta fue el encargado de poner al pelotón en fila. Sobre todo, a Ballesteros. Nada más salir se coló entre el defensa y su portero. Tuvieron que derribarle y se pidió penalti. Pudo ser. En la siguiente jugada el argentino le enseñó a su marcador el camino de la jubilación con un recorte eléctrico dentro del área. Su disparo se marchó por poco en la única licencia al fútbol hasta ese minuto de partido.

El choque era similar al del inicio, pero con el Racing algo más atrevido. Aseguró el dominio y arriesgó unos milímetros más. El Levante seguía a rueda. Aguantando y esperando la cuesta arriba de los últimos metros para intentar la fuga. Minaba a su rival con tarjetas amarillas. La vio Diop (la primera) y después Acosta, por tirarse (esta vez sí se tiróGi?o dentro del área rival.

El Sardinero veía morir el choque cada vez con menos esperanzas de que el marcador dejara de enseñar un cero. Cúper movió su banquillo buscando la bonificación de un sprint especial. Muchos meses después volvió Serrano en sustitución de Munitis. El del Barrio Pesquero no estuvo fino. No se fue de sus rivales y el balón se le fue demasiado de las piernas. Debutó Tziolis por un Adrián que sigue siendo tímido, como si no estuviera. Lo más destacable del madrileño fue un disparo lejano en el que sí puso garra. Salió desviado por poco y con él se marcharon las ocasiones por parte local. Además, Acosta ya estaba muerto de tanto buscarse la vida. Cambio de argentinos y primeros minutos para Ariel estaba temporada.

El final, sin novedades

También en el banquillo visitante movieron fichas. Casi en la pancarta del último kilómetro el Levante intentó sumar algo más de premio. Sobre todo, cuando Diop vio la segunda amarilla tras perder el balón y los papeles. Fallo tremendo. El equipo visitante tuvo un par de ocasiones en el ocaso del reloj, pero incapaces de romper un empate cantado. Por si quedaba alguna duda, Toño respondió a uno de los disparos con una seguridad tranquilizadora para otras tardes (su aportación será muy necesaria).

Quedarán de este partido únicamente datos. El debut de Stuani, el retorno de Tziolis, el reencuentro con Serrano, el primer día de curso de Cúper en El Sardinero... Si acaso, otro partido más de experiencia en Primera para los dos centrales (les vienen bien, porque la zaga peca de insegura aunque el rival de ayer no exigiera). De lo visto en el césped, nada. Y pensar ahora en el futuro, con dos jornadas por delante enfrentados a Madrid. Primero al Atlético y después al Real. Con un punto en la tabla como balance.

La tarde en El Sardinero fue muriendo y el silbato de Undiano Mallenco se hacía esperar. Al final, en el último metro, a Racing y a Levante les faltó hasta esprintar. Fin de etapa. Menos mal que por megafonía anunciaron que Juanjo Cobo había ganado la Vuelta.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 18:25 | 0 Comentarios | Enviar

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