Domingo, 11 de septiembre de 2011

El Sardinero da la bienvenida a Cúper

A Cúper le colgaron la etiqueta. El argentino sabía llegar a las finales, pero no ganarlas. Tal vez es la herencia de aquel Clausura del 94. En Huracán pasó del centro de la defensa al banquillo y se jugó el título a una sola carta. Le valía el empate en la última jornada, pero Independiente les ventiló la gloria. A partir de ahí, datos para la leyenda. Dos finales más con un Mallorca que él hizo grande y las dos citas de Champions con ese Valencia que le homenajeó la pasada jornada. Las perdió todas. Hasta la de la Copa griega. Al míster le queda el enorme mérito de haber llevado a sus equipos hasta el 'casi' (y de algunos títulos que sí ha ganado, pero que sus detractores tienden a olvidar). Hoy, con el Racing, le ha llegado la hora de irse sacando la etiqueta. Porque con el Levante (El Sardinero, 16.00 horas) se juega otra final. Aunque él insista en que no es para tanto.

Es cuestión de datos. Las apuestas previas al arranque de la Liga colocaban a Rayo, Granada y Levante como principales candidatos al descenso. El Racing era el cuarto en unas quinielas que aciertan más que la del '1X2'. Una encuesta de El Diario entre periodistas de la España futbolística de Primera calcaba la estadística. Los cántabros libraban por los pelos. Es obvio que cualquier choque directo con alguno de estos tres rivales equivale a algo más que un simple partido. Porque en mayo se buscará en las tablas de datos el resultado del encuentro que se juega hoy (diferencia de goles, el goal average particular...).

A Cúper da gusto escucharle. Se prodiga poco (no es su trabajo y otros hablaron mucho más que él sin decir nada) y no se esfuerza por hacerse el simpático. Pero habla de fútbol con un lenguaje que, por ahora, se ajusta a las mismas cosas que ven los que siguen al Racing. Y, además, con mucha educación. En Valencia se ganó una batalla moral y él hizo un análisis realista. Sin presumir tras una derrota. Así que cuando esta semana le hablaron del Levante como un rival de 'su liga', el profesor abrió el manual por la lección número uno. «Yo entreno en una Liga, la española, en la que tenemos que jugar contra todos los equipos. Sólo hay una Liga». No necesita que le expliquen que este partido es clave, pero la misión del míster es quitarle dramatismo al vestuario. Tensión, sí. Pero nada de urgencias (que, además, se alejan un mundo de la filosofía de juego del argentino). «Ojalá tengamos esa disposición de pensar en todos los partidos como si fueran finales». Lo mismo, pero diferente.

Factores

Será el estreno del Racing ante una afición que tras Mestalla sacó la conclusión de que habrá que sufrir (eso ya se sabía), pero que, al menos, hay orgullo en el césped y alguien que sabe lo que se hace (eso parece por ahora) atento desde la banda. «Hay algunas cositas que mejorar», dice de la defensa. Hoy el míster tendrá más mimbres para elaborar su once y eso permitirá conocer mejor su propuesta. Tendrá, además, un rival para calibrar mejor el alcance de este Racing. Los partidos ante los grandes siempre son engañosos. Y tendrá, por último, un campo propio y tal vez la necesidad de llevar la iniciativa en un partido (ese puede ser el mayor problema de este año).

Influirá la hora. En la hierba y en el cemento. El Sardinero vivirá su primer experimento de las cuatro y no conviene que el campo se convierta en una invitación a la siesta. Hora inusual y posibilidad de altas temperaturas. Riesgo de playa en las gradas y de sudor en exceso para los que van de corto. Porque aún no hay rodaje (más después de un parón) para palizas prolongadas. Las peñas más fieles ya han hecho su llamamiento en las redes sociales para que el estadio no se parezca a un funeral en Ciriego. Dicen que hay que empujar porque la victoria moral hoy ya no vale.

Hay otro factor más y tiene un enorme peso anímico. Con la primera jornada en el aire a causa de la huelga y tras la derrota ante el Valencia, el calendario puede jugarle una mala pasada al Racing. Porque en las dos próximas fechas de competición, los verdiblancos miden fuerzas con el Atlético y con el Real Madrid. Nadie le escuchará decir a Cúper que no cuenta con los puntos, pero la derrota es una posibilidad realista. Así las cosas, si no se puntúa hoy, el conjunto cántabro puede plantarse en la sexta jornada con un cero muy pesado en su casillero y en una más que presumible plaza de colista. No es grave, pero los nervios se hacen un hueco en el vestuario y en el entorno cuando uno se ve cerrando la tabla. Y más con la que está cayendo desde hace meses en los despachos con el Racing.

Hay alicientes (hasta el de vivir la reacción de El Sardinero si ponen en los marcadores que Juanjo Cobo ha ganado la vuelta) y hay una final en juego. No es por un título, pero a Héctor ésta no se le puede escapar.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 0:34 | 0 Comentarios | Enviar

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