Domingo, 28 de agosto de 2011

El Racing de los niños

Picón, Álvaro y Osmar. Entre los tres no sumaban más de diez partidos en Primera División. Pero es que después salieron Borja y Jairo que, casi, acaban de estrenar edad para votar. Cúper, acostumbrado a lidiar con Ronaldo, Rui Costa,_Zamorano y otros grandes, ayer lo tenía claro porque no tenía más. No tuvo que pensarlo mucho. A tres los tuvo que poner de inicio. Tres de una tacada saltaron al césped a doctorarse. No se notó, al menos hasta que en los últimos diez minutos la exigencia de su rival les estresó a base de oportunidades. El Racing de los niños dio la cara, aunque al final le abofetearan con demasiada fuerza.



Los primeros minutos sirvieron de tanteo, pero pronto despejaron las dudas. En ocasiones, la obligación es el instrumento más efectivo para los descubrimientos. Sin la lesión de Torrejón, sin la sanción de Francis y sin la situación de 'economía de guerra', a buen seguro que la zaga del Racing ayer en Mestalla no tendría 22 años de media de edad, sin contar a Domingo Cisma. La cantera es eso de lo que se echa mano cuando no hay dinero y este año no hay un 'euro'. A Álvaro le costó menos entrar en el partido. El final de la temporada pasada todavía lo tenía reciente el de Potes. Serio, contundente y sin complicaciones. Las virtudes que le hicieron a Marcelino apostar por él, y que, casualmente, son las que Cúper le pide a un central. Osmar tenía menos recorrido.



Debutó en Primera el día que 'echaron' a Juan Carlos Mandiá y el año pasado cualquier otro jugador servía para ocupar su puesto. Para él, ayer, era una obligación más que una oportunidad. El tercero en la lista era José Picón. El lateral derecho vive un cuento de hadas. El año pasado jugaba en el Pontevedra con un futuro incierto y en meses, titular en Valencia. Tuvo de todo. En la primera mitad, poco trabajo. Las internadas de Piatti y el juego de Pablo Hernández le mantuvieron alerta, pero cumplió. Setenta minutos en los que no se le recordará ningún fallo. Se ciñó a la perfección al guión que le ordenó Cúper y al manual de lo que debe ser un lateral de un equipo pequeño: Lo primero defender. Tan sólo se le vio en un par de ocasiones en el campo rival. No arriesgó. Cerró la tarde con una lesión. Con esta no contaba y su gesto de rabia también le gusta a Cúper.



Los cambios, también de casa



Su puesto lo ocupó Borja. Fue el cuarto de los chavales. Por su banda llegó el cuarto gol del Valencia._No fue culpa suya, pero la poca ayuda que recibió de Kennedy no le facilitó las cosas. Y aún faltaba Jairo. Un hombre de banda de calidad, con desparpajo, que en pretemporada se ha ganado la posibilidad de contar. Tuvo pocos minutos, pero ya sabe lo que es jugar en Primera. El tercer cambio fue Edu Bedia, también de casa, aunque éste ya tiene más recorrido. Lo de la cantera este año no es la promesa que hacen por cumplir todos los técnicos. El mejor ejemplo, el primer día.

Fuente: El Diario Montañés 


Publicado por Castro2 @ 1:37 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario