Domingo, 13 de febrero de 2011

Fortuna y delirio

Cuando por la puerta de la oficina asoma la cabeza un nuevo jefe, sus decisiones tardan m?s en hacer efecto que el revuelo por su llegada. Desde todas las mesas desean agradar y hacer ver al reci?n llegado que son indispensables. Y eso es lo que pas? ayer en El Sardinero. En la oficina del Racing quisieron hacer m?ritos para entrarle a Marcelino con buen pie. Algunos, como Christian, se excedieron en el celo y complicaron una noche que el orden y la suerte hab?an puesto a favor. Su expulsi?n fue tan determinante que lo que pudo ser una victoria cargada de simbolismo a punto estuvo de ser un empate pidiendo la hora. Sin embargo, Arana demostr? que en el f?tbol la fortuna es un valor determinante. Se tiene o no se tiene. Una vaselina del andaluz hizo que el racinguismo recobrara la fe. Marcelino tiene flor y le debe una a Arana. 'Marce' repiti? once, pero los once, en los primeros minutos, parecieron distintos.

Lacen ofreci? una solvencia desconocida, Torrej?n apareci? sin que el bal?n temiera por su f?sico, Adri?n hizo saltar c?sped y Colsa se atrevi? hasta con alg?n pase de treinta metros. Con un poco de orden y el acierto a bal?n parado, el primer tiempo le record? a los aficionados que al campo se puede ir a ver al Racing sin bostezar en exceso. Sobre todo porque esta vez fueron los c?ntabros los que marcaron antes y pronto. Christian le gan? la acci?n a Palop y, en dos tiempos, -primero de cabeza y, finalmente, con el pie- hizo que Al? y Marcelino se volvieran locos, cada uno en su sitio, celebrando un gol. Pidieron falta los andaluces, pero Iturralde interpret? que fue Palop el que lleg? tarde y propici? el contacto. Christian, con pocos minutos, ya lleva m?s goles que buena parte de los delanteros. Va bien de cabeza, pero ayer la perdi? tras marcar su gol. Ya avis? de su sobrexcitaci?n con un penalti tan claro como innecesario s?lo unos instantes despu?s de marcar. Arroll? a Navas en una jugada que no parec?a tener un destino demasiado feliz. To?o sac? al Racing del apuro al detener el lanzamiento de Negredo. Soberbio, una semana m?s, el portero (dicen que es el preferido de 'M?ster Al?').

El partido provocaba m?s noticias que media temporada del Racing. Porque en la siguiente jugada, Kennedy sac? una falta en la que Munitis amag? en el primer palo y provoc? que Rakitic metiera la pierna lo suficiente para desviar el bal?n y confundir a un Palop que parece menos ?gil que antes. Dos goles en veinte minutos del equipo menos goleador de Primera Divisi?n.

A la grada le gustaba el escenario. El que propiciaba un equipo ordenado, sin grandes errores y algo m?s implicado ante un Sevilla que demostr? los motivos por los que no ha repetido una alineaci?n en 23 jornadas de Liga. Manzano no da con la tecla.

Pero el racinguismo no sabe vivir el f?tbol sin sufrimiento. El aviso de ansiedad de Christian se confirm? con una tarjeta roja protestada, pero justa. Tacos por delante a la pierna de Dabo antes de marcharse al vestuario y dejar al equipo con diez durante una infinidad de minutos. La expulsi?n fue tan grave que Fazio -que s?lo sabe marcar ante el Racing (ya le ha marcado tres veces)- se levant? por encima de los defensas para enganchar un remate de cabeza y reducir distancias en el marcador. El argentino estuvo en la agenda de los c?ntabros en este mercado invernal, pero el protagonismo en El Sardinero le lleg? con la camiseta de los andaluces. Eterno sufrimiento

El final de la primera parte fue un anticipo del juego de la segunda. El Racing, con uno menos, empez? a sufrir y a mirar con insistencia el reloj. Adri?n ocup? el lateral hasta que Iturralde marc? el camino de la caseta. Despu?s, Marcelino recompuso su defensa con Cisma por un Munitis que tambi?n sufr?a cierta aceleraci?n (vio una tarjeta amarilla). Cinco, diez, quince, veinte... El Racing fue mordiendo el partido agazapado y achicando los balones que un Sevilla, con m?s gente, pero con poco criterio, lanzaba al ?rea de To?o. El asturiano busc? aire y velocidad primero con Arana y luego con un Giovani reci?n llegado (demostraci?n clara de que cuenta con ?l). Se marcharon Adri?n y Ariel. El argentino fue instrascendente en el juego.

La grada comprendi? el sufrimiento y empez? a ejercer el papel. Los rezos de Al? y la estampa de Marcelino impidieron que los remates de Negredo se colaran en la porter?a de To?o. Sin embargo, no impidieron que Kennedy le diera una patada absurda a Capel dentro del ?rea. Esta vez, ni To?o pudo impedir que el Sevilla empatara. Gol de Luis Fabiano de penalti.

El Racing ya parec?a condenado a otra semana de suspiros. Pero ya en el descuento el f?tbol demostr? su esencia, esa que le hace diferente a cualquier otro deporte. Palop sali? mal y Arana elev? el bal?n desde la distancia. El esf?rico sinti? en su trayecto la mirada at?nita de todo el racinguismo. Fue despacio y entr? llorando envuelto en delirio... Marcelino debut? con victoria y Al? despidi? al equipo dando unos saltos que no suelen verse en los palcos. Una inmensa alegr?a y una inmensa fortuna.

Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 1:36 | 0 Comentarios | Enviar

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