Domingo, 13 de febrero de 2011

La Polic?a pide los papeles a los escoltas del magnate indio

Cuando Al? apareci? ayer por el palco de El Sardinero seis minutos despu?s de comenzar el partido, todos lo atribuyeron a uno de los muchos retrasos habituales del magnate indio. Pero esos seis minutos esconden una historia con la Polic?a Nacional y los escoltas del nuevo propietario del Racing como protagonistas.
Al? siempre acude rodeado a sus citas por una comitiva de hasta siete veh?culos. En su interior viajan, adem?s de ?l, asesores, abogados y miembros de seguridad extranjeros y espa?oles.

Ayer en concreto, el magnate indio lleg? al campo en el primero de los veh?culos, un Mercedes blanco, y accedi? al estadio por la entrada de los palcos. Despu?s de ?l llegaron otros tres veh?culos, todos de la misma marca, dos negros y otro blanco.

Sin dejarles aparcar, varios polic?as nacionales se acercaron hasta las puertas de los coches y sacaron a los escoltas. Dos agentes para cada uno de los siete miembros de la seguridad del empresario indio. Tres de ellos eran espa?oles identificados como trabajadores de una agencia de seguridad privada, y los otros cuatro eran extranjeros.?
Cogidos por los brazos los llevaron al interior del estadio, donde fueron identificados, aunque seg?n testigos, todos llevaban una tarjeta colgada del cuello con sus datos. Varios polic?as tambi?n registraron el interior de los veh?culos.

A gran velocidad
Los extranjeros fueron los que la Polic?a retuvo por ?intrusismo?, ya que no pertenecen a ninguna empresa de seguridad privada y estaban ejerciendo como tal, seg?n fuentes consultadas por este peri?dico. Ninguno de ellos llevaba armas de fuego.

Aunque algunas fuentes aseguraron que se trat? de un control rutinario, varios testigos dijeron haber visto a la comitiva de Al? yendo a gran velocidad por Los Castros y salt?ndose los sem?foros en rojo para llegar a la hora al partido que enfrent? ayer a Racing y Sevilla.

A pesar de que Al? ha pisado poco suelo c?ntabro, no es la primera vez que su escolta llama la atenci?n. Su forma de actuar en las calles de Santander ha generado malestar entre los vecinos e, incluso, la presencia de los escoltas en el palco del estadio ya ha provocado alguna escena inc?moda.

El pasado martes, por ejemplo, aparecieron cinco veh?culos que pararon en mitad de la carretera de la calle Isabel II, que se qued? peque?a. Los coches taponaron la v?a para que Mister Al?, ajeno a todo, acudiera al Ayuntamiento para reunirse con el alcalde de Santander, ??igo de la Serna. La gente contemplaba asombrada la imagen: los coches paraban en plena v?a y, luego, los conductores ten?an que apresurarse para aparcarlos correctamente.

Pero si la llegada fue espectacular, la salida de la reuni?n fue mucho m?s emocionante. Al tener ya cerrada la puerta principal del Ayuntamiento, De la Serna y el concejal de Deportes, Luis Morante, acompa?aron a la comitiva hasta la salida trasera del edificio. All? ya les esperaban los ch?feres, que bien podr?an pasar por pilotos de rallies. El magnate indio se sent? de copiloto y salieron a toda prisa. Los que no daban cr?dito eran los representantes de la seguridad del Ayuntamiento, que vieron c?mo el resto de veh?culos sal?an derrapando. ?Estos un d?a van a matar a alguien?, se oy? decir a uno de ellos.

En los alrededores del estadio ya es una imagen cotidiana ver coches a toda velocidad que no tienen ning?n problema en estacionar sobre la acera, por donde discurre un carril bici que los usuarios no pueden utilizar hasta que M?ster Al? desembarca en las oficinas de El Sardinero.

Sorprenden las formas. Sobre todo en una regi?n donde la presencia de grandes hombres de negocios con gran despliegue de escoltas es habitual, a?n suelen desenvolverse con m?s discrecci?n que los ?hombres de Al? y sin dejarse notar.

Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 1:31 | 0 Comentarios | Enviar

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