Domingo, 30 de enero de 2011

El hombre que reza despu?s de firmar

Cuando Ashan Al? Syed puso su firma sobre la primera copia del acuerdo, detuvo el proceso para rezar. Lo hizo s?lo con uno de los documentos, en una lujosa sala del Hotel Baur Au Lac, y ante el respetuoso silencio de los asistentes. Una bendici?n divina para una andadura sin retorno desde ese preciso instante. Tambi?n rez?, varias veces, cuando Pern?a y Montalvo viajaron para convencerle a Doha, en Qatar. El grito del Muec?n en una mezquita cercana a su hotel les despert? al amanecer despu?s de unas conversaciones que se prolongaron hasta la madrugada. Al? es meticuloso y estudia con detenimiento cada una de sus frases. Su discurso de ayer y el que ofreci? sin la presencia de medios a sus interlocutores en Z?rich. No quiso fotos ni periodistas hasta que todo quedara atado. De hecho, el encuentro se desarroll? como las escenas rodeadas de niebla en las pel?culas de agentes secretos. De noche, con cambio de escenario por la puerta de atr?s y con los protagonistas accediendo a la gran sala desde el garaje del edificio. All? hab?a un espectacular Bentley. Lujo por todas partes como escenario para los incr?dulos.

Le gusta apelar a los sentimientos cuando habla y adopta un tono ceremonioso. De hecho, se gana a sus interlocutores en la distancia corta. Sabe qu? decirles. Y en Z?rich les dijo lo que quer?an o?r. Que vio al Racing ante el Bar?a y que ?l no quiere un equipo de futbolistas que salen al campo sabiendo que van a perder. Tambi?n que los que dudan de su fortuna deber?an ver su casa de m?s de sesenta habitaciones en Bahr?in. Y les dijo, tambi?n, que quiere que la Liga espa?ola le coma terreno a la Premier. Es una de sus obsesiones. Lo es por convicci?n y por negocio. Al? no piensa en lo que va a ganar a costa de que alguien pague por ver al Racing en Ciudad Real. ?l quiere Asia, quiere marca, quiere explotar el concepto Santander que ya promociona el banco en la F?rmula Uno y quiere contarle a todo el mundo que es due?o de un equipo de f?tbol... Puede que no lo consiga, pero lo piensa.

Reuni?n para hoy, domingo

En Z?rich se siente seguro. De hecho, tiene previsto volver all? a dormir cada noche durante estos d?as. Ir y venir desde Santander. En ese mismo avi?n que lleva grabadas las letras de su compa??a y que piensa confundirse con el paisaje de Parayas. Revisar documentos, conocer cada historia, planificar estrategias... Hoy mismo ha vuelto a convocar a los abogados que le han asesorado durante estos d?as para seguir trabajando. De hecho, los fichajes que haga el Racing estos d?as se negociar?n desde Suiza.

Regate a la prensa

Al? es personalista en los negocios, aunque en Suiza -y tambi?n en Santander- se rodea de un grupo de j?venes de raza india. Una especie de corte que atiende a cada uno de sus gestos y obedece sin contemplaciones. Eso ocurri? con un celoso empleado del Baur Au Lac. Cuando vio a los periodistas en la recepci?n del hotel, les invit? a marcharse. Primero, hasta un elegante bar con una carta de precios inalcanzables. Y despu?s, directamente hacia la puerta. Justo cuando les dec?a que all? no hab?a nadie, Pern?a apareci? para llevar a los informadores hasta el lugar donde estaba la informaci?n. Pero al empleado no le bast? ni la presencia del presidente del Racing ni la de un alto cargo de Credit Suisse. El empleado, que hablaba ingl?s, alem?n, italiano y puede que indio, entr? antes que nadie en el sal?n y pregunt? a los asistentes si alguien ten?a problema en ser fotografiado. Al? Syed dio el visto bueno antes de posar amablemente para la foto que ayer fue portada en El Diario Monta??s. Fue educado y atento con quienes le han vigilado desde la distancia en las ?ltimas semanas. El joven trajeado no volvi? a aparecer en escena.

Ya distendido, tras cerrar el primer paso -el m?s dif?cil- para comprar el Racing, 'M?ster Al?' reparti? halagos entre sus nuevos amigos. A Agudo le pidi? que estuviera a su lado para conocer el Gobierno, a Montalvo que le ayudara a saber qui?n era cada persona en sus primeros d?as en Cantabria y le advirtiera de las malas compa??as y a Pern?a le dio un abrazo antes de irse. Con ?l habl? de las declaraciones de Revilla antes del acuerdo. Esas en las que el presidente dijo que no le vender?a sus acciones ?por si acaso?. No le gustaron porque no las entendi?, pero m?s de uno supo que el magnate indio y el presidente iban a conectar de inmediato. Y as? fue s?lo doce horas despu?s. Unas curiosas almas gemelas.

Al? quiere pasar tiempo en Santander y no ser?a extra?o que buscara casa en los pr?ximos d?as. De alquileres no quiere o?r ni hablar...

Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 11:45 | 0 Comentarios | Enviar

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