Domingo, 16 de enero de 2011

Tanto toquecito atr?s no sirve para nada

Ni medio rugido le hizo falta a los leones de San Mam?s para, a los 9 minutos, avinagrar la tarde del s?bado a la afici?n racinguista. ?Qu? falta de cortes?a! A los pocos c?ntabros que fueron en grupo a ?La Catedral? y a los muchos que siguieron el partido por televisi?n, los primeros 15 minutos del partido fueron un ?mazazo? sin piedad en mitad del cerebro. En los bares santanderinos se prefer?a la calle y el cigarro a un encuentro televisado que se daba definitivamente por perdido nada m?s comenzar y a otra tarde sin ganar a los vecinos de Este. S?lo se abandon? la improvisada sala de fumadores en plena rue sobre el minuto 15, cuando el Racing lograba atemperar algo el juego de los vascos. En medio del naufragio, se ve?a un trocito lejano de palmera.

Entonces Munitis, solo, fallaba ante el portero, pero animaba el cotarro y, sobre todo, a los pocos que frente a la tele no estaban a?n con el fumeque y la ca?ita al aire libre. Era el minuto 28 y la primera jugada de peligro de los verdiblancos. Unos segundos m?s tarde botaba un c?rner el conjunto de Portugal y se dejaba unos segundos la terracilla para entrar dentro de los bares. Despu?s, Kennedy estrellaba un disparo, desde casi el medio campo, en el larguero. ?Qu? era aquello, iba el Racing a desavinagrar a los suyos el s?bado-sabadete? ?Ser?a capaz de sacar alg?n punto del campo de su eterno rival? Quedaba la segunda parte.

Los cinco primeros minutos de la reanudaci?n fueron de expectaci?n. Pocos abandonaron su asiento de San Mam?s o el de la tasca habitual. Pero pronto llegaron las primeras deserciones. El Racing volv?a a la t?nica del toque atr?s, toque para arriba, p?rdida de bal?n y vuelta a empezar. A los aficionados, entonces, se les ocurr?an planes mucho mejores que seguir con el partido, en el que adem?s el Athletic tampoco quer?a sudar en exceso: Tocaba ir de pinchos. Total, en todos los ?tugurios? hay televisor y se pod?a echar una ojeada a la pantalla tortilla en boca. La actividad volv?a a las terracillas del cenicero y dejaba desierto el asiento frente a la pantalla de plasma, cuando, en el minuto 73, Iv?n Bolado lograba de cabeza un esperanzador gol.

En la calle quedaron entonces colillas sin apagar y pinchos a medio morder. Todo pod?a pasar a partir de entonces, y los vascos adem?s jugaban sin Llorente y Aitor Ocio. La hinchada, entonces, esperaba a un Racing aguerrido y sediento de triunfo, pero a los futbolistas verdiblancos les gusta jugar al toquecito, sacar la pelota jugada desde atr?s, la tranquilidad, perder los balones por las bandas y entretenerse con el esf?rico para no crear peligro. En todo caso, para disimular y perderse el previsto sonrojo del pr?ximo s?bado contra el Bar?a, siempre quedaba arrear alguna patada fuera de lugar y encontrarse con una tarjeta salvadora. En fin, una jornada m?s, vinagre para pasar la tarde.

Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 2:02 | 0 Comentarios | Enviar

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