Lunes, 22 de noviembre de 2010

De extrema gravedad

Los futbolistas desterraron de su lenguaje la palabra rid?culo. La evitan, la bordean, la temen... Los entrenadores, tambi?n. Ni cuando Espa?a perdi? ante Chipre, ni cuando el Alcorc?n elimin? al Real Madrid... Pero ayer, de cinco a siete y ante el televisor, en Cantabria fue de lo m?s escuchado. En el bar de la esquina, en el sal?n de casa y hasta en los que van hablando solos por la calle con la oreja pegada a un transistor. Rid?culo. No fue la derrota. Fue la imagen. La mitad, desorientada desde el principio. El resto, enloquecidos en cada lance. Un expulsado, tres goles al descanso en casa del pen?ltimo y una estampa de desconcierto absoluto en todas las l?neas, incluida la de puntos que rodea el banquillo. El Racing cay? con justicia y con estr?pito en un partido de an?lisis grave y recuerdo doloroso. Lo de ayer fue muy serio. Para reflexionar. ?No hay planteamiento nuevo respecto al entrenador?, dijo Pern?a justo antes de subirse al avi?n de vuelta para casa.

Se insisti? en que la concentraci?n era un problema en los arranques. Y a los diez segundos, s?lo la bondad de Fern?ndez Borbal?n impidi? que el Racing empezara con un penalti en contra por una mano clamorosa de Henrique. Se habl? de la efectividad y las virtudes de Rosenberg. Y a los quince segundos el sueco fall? el en?simo mano a mano ante un rival. Se dijo que los seis puntos siguientes eran casi una obligaci?n y a los 23 minutos ya se hab?an perdido tres. Pero es que, adem?s, a los verdiblancos se les comi? la histeria. Cisma se march? corriendo antes de tiempo por algo m?s que protestas, Diop casi se come al asistente y hasta a Portugal se le vio desencajado muy lejos de su banquillo... Y lo de menos es que tuvieran o no raz?n.

El partido arranc? loco, pero el Levante se adapt? pronto al estado mental de la tarde. En la primera jugada se pas? de un penalti no pitado en un ?rea a una ocasi?n clamorosa en la otra. Henrique fue el desafortunado protagonista de casi todo. Fall? mucho, vio tarjeta y pudo ser expulsado. Uno de sus errores dej? solo a Caicedo por primera vez. Otro permiti? que Juanlu rematara en un segundo palo en el que Francis parec?a no estar nunca. Y un salto inocente deriv? en un remate de cabeza claro. En cinco minutos hab?an pasado m?s cosas de las que pasan en partidos enteros.

Esperpento

Hubo un periodo de tregua, pero tan breve como las opciones del Racing durante toda la tarde. Fueron los c?ntabros los que sacaron una falta que acab? en gol en su propia puerta. Colgaron el bal?n y tuvieron que correr para atr?s con urgencias. Y lo hicieron mal. Junto a los que ten?an el bal?n no estaban los defensores que deb?an estar, trataron de hacer una l?nea que no correspond?a y ofrecieron a los delanteros del rival la opci?n que nunca debe ofrecerse... Caicedo pudo correr con la bola y sortear a To?o con medio Racing en campo contrario...

Tres minutos despu?s lleg? la guinda. Un Racing roto se perdi? en protestar que Iv?n Bolado estaba en el suelo mientras el Levante segu?a jugando. El f?tbol, por suerte o por desgracia, ya no espera y eso no sirve de excusa. Caicedo volvi? a dejar a To?o mir?ndole la espalda y a Cisma le entr? el demonio en el cuerpo y se fue a perseguir a todo el mundo. Caz? a dos y vio la roja. El Racing era una orquesta desafinada, con los m?sicos tocando donde no les corresponde y con un director sin partituras. La estampa de Bolado con sangre en la cara fue como aquella humillante de Luis Enrique en un Mundial.

El Racing no estaba. No exist?a. Javi Venta, Ballesteros o Sergio, que dejaron los treinta ya hace tiempo, correteaban con soltura. Caicedo, el que apenas marc? en M?laga, se gustaba en punta. Una jugada dej? en evidencia casi todo. Fue un ataque del Levante en el que el bal?n sali? rebotado y tom?, lentamente, el camino del bander?n de c?rner. Uno del Racing levantaba la mano, otro miraba al asistente, dos bajaron la cabeza y s?lo To?o se desga?itaba para recordarles que a esto se juega hasta que sale. Justo lo que hizo un futbolista rival. Correr, cogerla y centrar.

El tercero

A la primera parte le quedaba muy poco para tener de todo y aglutin? el resquicio casi en el ?ltimo suspiro. Antes, el entrenador quit? a un Kennedy que se enfad? lo suyo para meter a Christian. M?s motivos para esa imagen de batall?n deshecho. Un despeje de la defensa del Racing golpe? en un compa?ero y volvi? a meter el bal?n en ?rea propia mientras todos sal?an a la carrera. El asistente levant? la bandera, pero el ?rbitro no pit? y dej? seguir. Rechaces, revuelos, toques y gol de Stuani a placer en el segundo palo.

M?s madera para el esperpento. Diop empuj? al asistente, Portugal se fue hasta el c?rner y el desconcierto sigui? ganando enteros. La imagen del burgal?s reclamando fue un sin?nimo de la desesperaci?n, de la impotencia... Como si una voz le recordara al o?do que esta semana se volver? a pedir su cabeza con insistencia.

El descanso fue una bendici?n ante la pesadilla. Doce tiros a puerta de un Levante que llevaba cuatro partidos sin ganar, una expulsi?n, tres goles y una falta de reacci?n evidente. En los res?menes resonaba ese 'rid?culo' de las primeras l?neas.

Y ah? termin? el partido. Porque la libreta de los cronistas se qued? vac?a en la segunda mitad. Entr? Lacen por Bolado y Ariel por Rosenberg. Para no individualizar es m?s pr?ctico decir que jugaron mal todos. Muy mal. S?lo To?o sali? airoso despu?s de una jugada en la que a Francis le partieron la cadera y a Henrique le hicieron un ca?o. Lo del gol de Lacen queda s?lo para la estad?stica. La semana se le va a hacer, otra vez, muy larga a Miguel ?ngel Portugal.

?Fuente: El Diario Monta??s


Publicado por Castro2 @ 18:13 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario