Domingo, 24 de octubre de 2010

A los cinco les cayeron seis

Eran cinco defensas y los goles llegaron corriendo hacia atr?s. Era atascar el centro del campo y los de blanco circulaban c?mo se circula por Madrid los domingos. Era que no corrieran y Di Mar?a acab? el partido con la ?bola? subida de tanto galopar. El Racing fue un juguete en manos del l?der, que meti? seis y se divirti? con su presa. El presunto ?autob?s? c?ntabro se qued? parado demasiados metros por delante de su parada y Cristiano se garantiz? las portadas del mundo. Quer?an que fuera feo. Y lo fue. Pero s?lo para uno.

El Racing se llev? un duro castigo en el partido de las ilusiones. Portugal aline? el esquema que los periodistas m?s h?biles vieron en las esquinas de El Sardinero cuando el m?ster cerr? las puertas. Pero, desde muy pronto, no se entendi?. Se esperaba ?acertado o no? un cerrojazo para frenar el alubi?n ofensivo. Pero la l?nea estuvo muy adelantada, fall? claramente cuando intent? el fuera de juego y, en ocasiones, se ilusion? demasiado viendo a las estrellas y se olvid? de correr a su lado.
El arranque del Racing fue un espejismo. Breve y falso. Sali? presionando al rival y armado. Fue mejor durante cinco minutos y a los de Mou les costaba crear. Con un repliegue en campo propio, s?lo alguna p?rida de bal?n en el medio era un aviso de lo que hab?a delante. Hasta el minuto nueve se pudo so?ar. Nueve minutos de ilusi?n ?ptica.

Una diagonal desde campo propio dej? solo a Higua?n ante un To?o que acab? desesperado. Los cinco de atr?s estaban muy adelante. Todo un contrasentido (adem?s de un claro error t?ctico). El argentino fue el primero en levantar los brazos.

A partir de ah?, lleg? el rosario. El de ocasiones y el que suele llevar puesto el portugu?s m?s medi?tico del f?tbol. Cinco despu?s del primero, Higua?n, ca?do a la derecha, envi? un centro al ?rea. Entre tres camisetas negras apareci? una mucho m?s veloz. Era blanca y llevaba el siete. Dos a cero. En los dos goles, los centrales corr?an hacia atr?s y, en este, adem?s, se fijaron tanto en el bal?n que se olvidaron de su destinatario.

S?lo Kennedy se dejaba ver en el m?nimo juego ofensivo de los c?ntabros. Rosenberg estaba solo arriba, pero tampoco se mostr? demasiado. Balance nulo ante un Casillas que se pudo quedar, en la primera parte, celebrando con calma el Pr?ncipe de Asturias.

Unos, sin trabajo y otros, sin parar. To?o fue el espectador privilegiado de una chilena de Di Mar?a en una jugada que empez? con rabona del argentino. Fue s?lo un minuto antes del tercero. Henrique intenta sin fortuna dejar a ?CR7? en fuera de juego mientras Ozil ?galopa? por la derecha. El portugu?s vuelve a fusilar con todos los centrales a su espalda. Lo peligroso es que corrieran. Y corrieron.

Primera ocasi?n
Casi en el cuarenta, hubo que anotar algo en la estad?stica del Racing. Kennedy volvi? a dar un pase con el que Rosenberg complet? el primer disparo de los c?ntabros. Esas cifras se?alaban que la posesi?n estaba repartida al cincuenta por ciento. Claro. El Real Madrid la ten?a cerca del ?rea del Racing. Justo en el mismo lugar que los c?ntabros.

La segunda mitad era una apelaci?n a los milagros ante un Madrid que, ya desprovisto de tensi?n, se dedicaba a divertir y divertirse. Portugal cambi? de sistema. Retir? a Torrej?n y dio entrada a Ariel. Lo primero que vio el argentino fue el cuarto. Esta vez le toc? a Ponce el baile en banda. Una vez superado el chileno ?con cinco pareci? (l?gicamente) mucho mejor que con cuatro?, Cristiano recibi? de espaldas. Control, media vuelta, calma y gol. Otro m?s para su larga noche m?gica.
El partido, sin tensi?n en el marcador, fue una cuenta atr?s hasta que llegara el siguiente. El quinto fue en un penalti a un Di Mar?a fabuloso. Cisma lo caza sin demasiada necesidad y Mu?iz no pone pegas. La acci?n lleg? tras dos minutos consecutivos de toques entre futbolistas del Madrid. Otro de gol de aquel presunto enfermo de ansiedad...

A la grada le quedaba el inter?s de ver a los que suele ver poco. Salt? Canales, Benzem? y hasta el ?castigado? Pedro Le?n. Los racinguistas que se atrevieron con el Bernab?u despidieron a Munitis y a Colsa. Arana fue duda durante la semana ?el club lleg? a descartarlo el martes?, pero acab? jugando unos minutos. Y una an?cdota, el ?nico c?ntabro que acab? en el c?sped era del Madrid. Hubo minuto de gloria para el ex racinguista.

El gol de colleja
Y entre florituras, galopadas y alg?n regate de m?s del mismo de siempre, Rosenberg quiso sortear a medio estadio. El rechace le cay? a Diop, que golpe? con el alma desde la frontal. Parec?a un golazo, pero las televisiones se ocuparon de aclarar que la bola del senegal?s golpe? en la zona de la nuca del sueco, que, por entonces, andaba arrodillado sobre el c?sped. De alg?n modo, el ex del Werder Bremen estren? su casillero de tantos. Para no perder la costumbre, qued? tiempo para que el delantero fallara un mano a mano ante Casillas en el ?ltimo suspiro.

Mu?iz Fern?ndez decidi? despu?s de que Ronaldo perdonara el siete que ya hab?a sido suficiente. No a?adi? ni un minuto de agon?a. El seis qued? brillando en el marcador de un Bernab?u que tendr? que esperar para el Racing... Sobre todo, si se juega as?.

Fuente: El Diario Monta??s

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Publicado por Castro2 @ 0:43 | 0 Comentarios | Enviar

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