«Esto es fútbol y, en este deporte, puede ganar cualquiera». Esta frase figura en los primeros capítulos del manual del comentarista. Justo debajo de la de «no hay enemigo pequeño» y «todos los partidos son difíciles». Y son ciertas. Grecia ganó una Eurocopa y el Alcorcón torpedeó el 'glamour' de Florentino y Cristiano el pasado año. Pero hay datos que abruman. Si el Racing hubiera duplicado sus puntos en Liga el pasado año, si hubiera sumado dos veces más de los que logró, se hubiera quedado a 21 del Barcelona. Uno terminó con 99. El otro, con 39. Algo menos de la diferencia entre ambos le sirvió al Getafe para llegar a Europa. Juegan al mismo deporte y compiten en la misma categoría. Pero no es lo mismo.
Desde que el fútbol es fútbol, Racing y Barça se han movido en pisos distintos del mismo edificio, salvo en contadas ocasiones. Es obvio. A los catalanes les han gustado las alturas y el Racing padece de vértigo y no se aleja demasiado del portal. Pero nunca hubo tanto margen. El equipo de la ciudad condal fue, por ejemplo, campeón en la temporada 2004/05. La diferencia con los cántabros fue de 40 puntos. Más creible.
Los de Guardiola perdieron un encuentro en la Liga pasada. El Racing, muchos. La superioridad en el terreno de juego es manifiesta y, más aún, en la competición que pone a cada uno en su sitio en base a su regularidad. Debe notarse que doce futbolistas de la plantilla culé (suman esa cifra con la incorporación de Mascherano) jugaron hace unas semanas en Sudáfrica y ocho de ellos levantaron la Copa del Mundo. Del Racing, dos. Uno ya estaba -Lacen- y otro acaba de llegar -Tziolis-. Sus selecciones nacionales, Argelia y Grecia, no pasaron de la primera fase.
Mencionar palmarés y títulos suena casi a chiste. En el museo del Nou Camp, los visitantes tardan horas en ver las 20 Ligas, las 25 Copas del Rey, las nueve Supercopas de España y las tres de Europa, las cuatro Recopas, las tres Champions... Hasta aprenderán que hubo títulos oficiales que se llamaban 'Finalísima de Ferias', 'Copa Latina', 'Copa de Oro Argentina' y 'Copa María Eva Duarte de Perón'... Entre unas y otras, ya llevan 76. En El Sardinero no hay sala de trofeos oficiales. Bueno, sala sí.
Distancia en euros
Pero esa distancia se fragua, también (y, sobre todo), lejos de la cal y de la hierba. Un vistazo a las cifras es como uno de esos anuncios de 'antes' y 'después'. El presupuesto que Laporta manejó el pasado año (y que Rosell matizará más bien poco, aunque promete ajustes) fue de 405 millones de euros. Las cuentas de Francisco Pernía y Roberto Bedoya se movían en los 36,2 millones.
Racing y Barça son el mejor ejemplo de una denuncia que gana cada vez más peso. Mientras muchos hablan de espectáculo, de estrellas y de duelos entre los dos grandes, la realidad habla de la competición más desigual de la historia. La Liga española manejó, el pasado año, cifras similares a campeonatos tan interesantes como el escocés. El título se decidió, prácticamente, en el partido de ida y en el de vuelta entre merengues y blaugranas. Nadie les hace sombra.
El trozo del pastel televisivo que cayó en el Nou Camp fue de 140 millones de euros. Al Racing le tocaron 12,5 millones. Un reportaje reciente de EL DIARIO MONTAÑÉS apuntaba algunos datos interesantes. En la tan de moda Premier League, por ejemplo, hay tan sólo una distancia de un 2,61% entre el porcentaje recibido por el equipo que más ingresaba (Manchester United, 58,2 millones de euros) y el que menos (Middlesbrough, 34,9 millones de euros). Las distancias son similares en otras ligas de alto nivel en el viejo continente.
Así las cosas, en el año del cinturón apretado, el Barcelona se ha ido de compras y se ha gastado 'sólo' 72 millones de euros en fichajes. Pagó cuarenta por el delantero David Villa y diez más por el brasileño Adriano. En las últimas horas se ha cerrado el pase del argentino Javier Mascherano. Los titulares hablan de 22 'kilos'.
Al Racing le tocó ir a las rebajas. Ha cerrado siete incorporaciones (incluyendo el nuevo periplo de Henrique) por poco más de un millón y medio de euros. No ha pagado ningún traspaso (quizás deba hacerlo por un central) y esa cifra se desprende de quedarse en propiedad con la mitad de los derechos de Ariel Nahuelpán y algunas cantidades mínimas (para las que se manejan en el mercado futbolístico) en el cierre de alguna cesión.
Henrique
Precisamente el central brasileño es el nexo actual entre ambos clubes. Los culés pagaron en su día por él diez millones de euros al Palmeiras de Vanderlei Luxemburgo. Esa cantidad le convertiría en el fichaje más caro de la casi centenaria historia del Racing. Volverá a jugar de verdiblanco gracias a una segunda cesión (ya jugó así en el Bayer Leverkusen).
Si va de objetivos suena a evidente. En 'Can Barça' ser segundo es un fracaso y en Cantabria, después del año pasado, casi se firma terminar el 17. Guardiola tiene la difícil papeleta de mantener el nivel y engrosar la estadística. Algo así como un tenista que defiende los puntos para mantener el número uno.
Mañana, a las 19.00 horas, las cifras, los títulos, los internacionales, las distancias y los objetivos se juntarán en un mismo escenario. Medio mundo mirará hacia El Sardinero porque allí estarán los vigentes campeones contra su primera presunta víctima. Arranca, un año más, la Liga de las diferencias. Lo mejor de todo es que nadie puede asegurar que el pequeño Racing no le de un susto al gigante. Al fin y al cabo esto es fútbol. Ya se sabe, once contra once.
Fuente: El Diario Montañés